ESPECIAL
VACAS
LOCAS
EN LA FIESTA
DE LOS TOROS |
NOVIEMBRE
El Gobierno asegura que la carne del toro de lidia podrá
comercializarse
La
norma de la UE podría encarecer el precio de las entradas para los toros
El
Ministerio asegura que se podrá utilizar la puntilla
La fiesta se
verá afectada por la normativa sobre el uso de la puntilla y el descabello
Una
decisión europea pone en peligro la taxidermia taurina
ABC. Viernes, 17 de noviembre´2000. LAURA HERRADA.
El Gobierno asegura que la carne del toro de lidia podrá
comercializarse
Los ministerios de Agricultura y de Sanidad aseguraron ayer a ABC que, pese
a las distintas interpretaciones que se han realizado de la normativa europea
sobre las medidas preventivas por «el mal de las vacas locas», sólo se
prohibirá la comercialización de aquellas partes del toro que la UE considera
materiales de riesgo. Especifican que la médula espinal no se venderá, pero sí
el rabo.
Después de insistir en que la prohibición del uso de la puntilla en el
sacrificio de las reses bovinas, ovinas y vacunas se circunscribe a los
mataderos y que, por tanto, esta técnica sí se permite en «manifestaciones
culturales o deportivas, como es el caso de los espectáculos taurinos», matiza
algunos aspectos sobre el consumo del animal.
El Gobierno asegura que la decisión de la UE establece como material específico
de riesgo la médula espinal «que termina en la mitad del sacro», por lo que
el rabo de toro podrá consumirse.
La normativa europea en el documento que entra en vigor en 2001 especifica
que las partes que deberán ser incineradas y no podrán comercializarse son: el
cráneo, el bazo, la médula espinal, los pulmones y otras vísceras del animal.
Sin embargo, desde la Junta reclaman que el texto haga una clara distinción
entre los animales que mueran en los mataderos y los que se lidian. De momento,
el Ejecutivo central ha aclarado lo que la Administración autonómica exige a
la normativa.
Respecto a la interpretación «estricta» que los socialistas en Europa
hacen de la norma, el consejero de Agricultura, Paulino Plata, aseguró ayer que
«no debe haber problemas con los toros bravos porque es imposible que
contraigan la enfermedad». Según los ganaderos, el argumento se basa en la genética
y en la alimentación.
Etiquetado de la carne
Sobre el control de las reses por la enfermedad «de las vacas locas»,
la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) demanda etiquetar las carnes para que
el consumidor conozca su origen y alimentación, y pueda decidir qué carnes
quiere consumir. Así, indicó que hay que incluir dónde ha nacido, dónde y cómo
ha sido alimentado, y dónde ha sido sacrificado y se mostraron convencidos de
que cuando se haga, «el consumidor español respaldará las carnes españolas».
Explicaron que la carne española se sustenta de explotaciones extensivas, «mientras
que el mal de las vacas locas tiene su causa en la alimentación de harinas con
una composición de restos de animales enfermos».
La Junta no cree necesario que España incremente el número de controles a
la prohibición de importar vacuno de Irlanda y Francia, si bien dijo que está
dispuesto a hacerlo si es para dar más tranquilidad a la población. El
consejero de Agricultura afirmó que no «hay motivo de alarma» para la población,
y aseguró que en el caso del vacuno andaluz no se ha detectado ningún problema
y que todos los controles son favorables.
ABC. Jueves, 16 de noviembre´2000. LAURA HERRADA.
La
norma de la UE podría encarecer el precio de las entradas para los toros
Desde que la Junta dio la voz de alarma sobre la repercusión que en la
fiesta de los toros podría tener la normativa europea, que impide usar la
puntilla para matar a las reses vacunas destinadas al consumo y exige la
incineración de algunos de sus restos, se han apuntado diferentes lecturas. Por
un lado, el Ministerio de Agricultura afirma que la prohibición de dicha técnica
sólo se refiere a los mataderos. Y por otro, los empresarios y ganaderos señalan
que los toros bravos, por su alimentación, no podían contraer «el mal de las
vacas locas». Quedaba la duda de que si se permitía la puntilla en la fiesta
esta carne pudiera venderse para el consumo humano.
Pruebas, otra solución
Ahora, desde Europa, y según la titular de la delegación
socialista en la comisión europea de Salud, Maruja Sornosa, se advierte de que,
si se sigue «estrictamente» la norma, la carne del toro que muera en la plaza
no podrá ser comercializada. No obstante, Sornosa asegura que antes de llegar a
este punto podría realizarse «una prueba estadística para comprobar que estos
toros no tienen la enfermedad», pero que si no se hace este estudio «la única
solución será no comerlo».
Aunque desde esta delegación española preguntarán a la comisión si se
contempla alguna exclusión o matiz en la norma para no llegar a este extremo,
la representante socialista cree que la medida de prevención es sensata y que
será difícil que se hagan distinciones en este sentido.
Empresarios y ganaderos consultados por ABC dibujan un futuro que se resume
en pérdidas de dinero, mayores gastos y la posibilidad de que la legislación,
que entraría en vigor en la próxima temporada taurina, provoque que el precio
de las entradas a los festejos taurinos aumente.
Actualmente, según señalan, el ganadero vende una res para lidiarla y, de
eses precio, el empresario amortiza, a través de la venta de la carne, entre un
20 y un 30 por ciento del dinero invertido en la compra del animal. Cantidad que
perdería por la decisión de la UE.
A la reducción de ingresos —continúan— deberán unir un
«considerable» aumento de los gastos. Si la carne no se puede consumir,
deberá ser incinerada. Para esta tarea, España sólo cuenta con dos plantas
incineradoras —la más cercana a Andalucía es la de Valencia, que sólo
permite la quema de cartílagos y vísceras— y, fundamentalmente, según
señalan desde la Junta, éstas deben correr a cargo de manos privadas.
La repercusión iría a más si —como señalan empresarios y ganaderos
afectados— se tiene en cuenta que, sin una autoridad competente que tutele el
traslado de los restos del toro a las ciudades donde se puedan quemar, la carne
podría entrar en el mercado negro durante ese camino.
En medio de la polémica el consejero de Agricultura, Paulino Plata, hizo
ayer una llamada a la calma, asegurando que Andalucía cuenta desde hace tres o
cuatro años con una red de control para el ganado bovino y que ninguno de los
análisis ha dado positivo, informa Europa Press. Según explicó, el diseño de
la red de control se debió a que «teníamos una gran preocupación» por el
interés que suscita para el consumo.
En cuanto a los piensos, explicó que los que son de fabricación no tendrán
problemas porque a estos no se les incorporan harinas procedentes de restos
animales, «pero los que se importan deben estar controlados y avalados por el
Ministerio de Agricultura», señaló Plata.
El Mundo. Martes, 14 de noviembre´2000.
El
Ministerio asegura que se podrá utilizar la puntilla
El director general de Alimentación del Ministerio de Agricultura, Francisco
Simón Vila, se manifestó ayer sobre la normativa europea que prohíber matar
con instrumentos de laceración a las reses para aclarar que este aspecto sólo
deberá contemplarse en los mataderos y no tiene efectos en las plazas de toros.
De esta forma, el Ministerio se pronuncia sobre este polémico asunto. Según
estas palabras, "la Fiesta Nacional puede estar tan tranquila, porque esta
normativa no supondrá un problema para el desarrollo normal de las
corridas".
En referencia al director general de Ganadería, Quintiliano Pérez, afirmó
que éste "ha dejado claro que la normativa sobre material que lascere los
tejidos de riesgo se refiere sólo a los mataderos, pero no se aplicará en
corridas de toros".
El responsable del Ministerio de Agricultura precisó que esa normativa
obliga a que los materiales específicos de riesgo, como son el cerebro, la
médula espinal, ojos, amígdalas e íleon, se eliminen con el fin de que no se
destinen al consumo.
Para deshacerse de esos materiales de riesgo, se estudia con las comunidades
autónomas crear plantas para incinerar los desechos. En este sentido, la
directora general de Planificación del Ministerio de Agricultura, Carmen
Martínez de Sola, avanzó que en poco tiempo estarán puestas en marcha plantas
para incinerar esos materiales.
En la actualidad, no hay ninguna planta incineradora específica para estas
vísceras, lo que ha obligado a mantener en cámaras frigoríficas los restos de
las reses lidiadas en octubre en Andalucía.
El País. ANTONIO
LORCA. Sábado, 11 de noviembre´2000. La fiesta se
verá afectada por la normativa sobre el uso de la puntilla y el descabello
El director de Espectáculos de Andalucía anuncia que pedirá una adaptación
de la norma europea
La Unión Europea prohibirá, a partir del próximo 31 de diciembre, el uso
de la puntilla -y, por añadidura, el descabello- para dar muerte a los animales
bovinos y ovinos de los países comunitarios. Esta decisión forma parte de un
paquete de medidas que trata de evitar la propagación del mal de las vacas
locas. La normativa europea ha llevado la preocupación a los responsables públicos
de asuntos taurinos, que tratan de buscar una interpretación airosa que no
perjudique a la fiesta de los toros. Así lo ha puesto de manifiesto el director
general de Espectáculos Públicos de la Junta de Andalucía, José Antonio
Soriano.
La disposición comunitaria entró en vigor el pasado 1 de octubre y, entre
otras medidas, obliga a que determinadas vísceras de los animales sacrificados
de más de 12 meses de edad -encéfalo, ojos, amígdalas, médula espinal y el
íleon- sean incineradas en crematorios especializados, de los que sólo existen
cinco en el territorio nacional y ninguno de ellos está situado en Andalucía.
Este hecho ha propiciado, según Soriano, que "en estos momentos estén
congelados miles de kilos de vísceras a la espera de que las consejerías de
Salud y Medio Ambiente decidan, en breve plazo de tiempo, la instalación de un
horno en Andalucía".
Asimismo, la norma establece que a partir del 31 de diciembre de 2000 queda
prohibido el uso de la puntilla -y, por añadidura, el descabello- en la muerte
de los animales para evitar que la rotura de la médula espinal propague el
posible mal a otros órganos.
"El asunto es preocupante para la fiesta de los toros", dice
Soriano, "y si no somos capaces de encontrar una solución satisfactoria
antes de final de año, la consecuencia inmediata sería que no se podría
comercializar la carne de los toros con el consiguiente perjuicio económico
para los empresarios". "La Junta de Andalucía", continúa,
"solicitará del Ministerio de Sanidad una adaptación de la norma a la
realidad española y, en su caso, que se acuerde una excepción expresa en el
tema de la fiesta de los toros".
A juicio del director general de Espectáculos Públicos, "lo más
preocupante es que la sentencia es firme y no se puede recurrir; de ahí nuestra
inquietud por las consecuencias negativas que pueda tener sobre la pureza de la
fiesta de los toros".
El Mundo. CARLOS CRIVELL. Jueves, 9 de noviembre´2000. Una
decisión europea pone en peligro la taxidermia taurina
La encefalopatía espongiloide (mal de las vacas locas) puede
alterar el desarrollo de la fiesta de los toros. La normativa de la Unión
Europea de 1 de octubre recoge algunos aspectos que pueden incidir en la fiesta.
Esta situación ha creado una honda preocupación en la administración
andaluza, según el Director General de Espectáculos Públicos de la Junta, José
Antonio Soriano.
El mal de las vacas locas ha tenido graves repercusiones sobre
el ganado de lidia de Portugal, que ha estado dos temporadas inmovilizado sin
poder lidiar en España y Francia. Este último año se han jugados algunas
corridas portuguesas, como ocurrió en la feria de Zaragoza, pero las carnes de
los toros fueron incineradas en unos hornos crematorios especiales. La reciente
normativa de la Unión Europea de 1 de octubre recoge algunas particularidades
nuevas para las corridas de toros.
Desde esa fecha, todos los materiales de riesgo de las reses
bovinas, que son el encéfalo, médula, ojos, amígdalas e íleon, deben ser
incineradas después de la muerte. "Es una normativa que afecta
fundamentalmente a los empresarios –afirma Soriano -, que son los propietarios
de las carnes. El problema es que en Andalucía no hay, en estos momentos,
hornos crematorios especializados para este material. El que está más cerca
está en Valencia".
El Director General espera que "en breve haya este tipo
de hornos, pero en la actualidad, estos restos se han guardado en cámaras
porque es obligatorio quemarlos". Existe gran preocupación en distintos
sectores, hasta el punto que las consejerías de Salud y Medio Ambiente pueden
facilitar la existencia de estas dependencias, necesarias no sólo para el
ganado bravo, sino para cualquier res que se sacrifique para consumo. Sin
embargo, otro aspecto es también inquietante.
"La misma normativa de la Unión Europea, añade José
Antonio Soriano, en su artículo 5, desautoriza la utilización de material
lacerante de los tejidos de riesgo. Es decir, que no permite la utilización de
la puntilla, e incluso está por ver si es permitido el descabello. Esta
normativa es obligatoria desde el 1 de enero de 2001. Esperamos que haya alguna
solución, porque sería un grave obstáculo para el desarrollo de las corridas
que no se pudiera usar la puntilla."
Otra consecuencia de esta normativa es que, por ahora, será
imposible disecar las cabezas de los toros, "ya que si hay que conservar
los ojos, es imposible conservar la cabeza entera. Ese es un aspecto menor, lo
que preocupa es que algunas empresas no puedan costear el traslado de los restos
de tejidos de riesgo hasta los hornos. El asunto de la puntilla parece anecdótico,
pero la prohibición es tajante y antes del 1 de enero será preciso encontrar
una solución".
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