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TOROS EN SEVILLA


Prosa de lujo para enaltecer la Fiesta Nacional

ABC. Lunes, 21 de abril´2003. Carlos Fuentes se ganó al público con su pregón taurino

Es el número XXI y el 7 de esta nueva etapa de pregones taurinos: pregones desde la ciudad de la Maestranza, pero también desde la visión distinta y enriquecedora de fuera: entre otros, Vargas Llosa, y ahora el gran escritor mexicano Carlos Fuentes. La revolución cultural maestrante se consolida con elegancia, de manera natural, tanto en lo pictórico como en lo literario.

Flores rojas bien dispuestas en un teatro lleno, en la mejor tribuna para un orador, que sigue siendo en Sevilla, a falta de otras glorias, el Lope de Vega, por la acústica y el tamaño que nos hace sentir humanos y cercanos. Y para entrar en faena, el pasodoble La Giralda, del mismo título que la obra de Adams.

El hispanista Hugh Thomas

Hugh Thomas, Lord Thomas of Swynnerton, al presentar a Fuentes, partió de una enigmática visita a la Biblioteca Nacional, donde se supone, figuradamente, que deben estar los retratos de los premios Cervantes. Y allí, con fino humor británico, dice que vio el de Alberti y el de otros colegas, pero echó en falta el de Fuentes: sólo quedaba el marco dorado. Con este hilo conductor, propio de una novela policíaca, el hispanista nos hace viajar rápidamente por París, Madrid, Londres y Sevilla, en busca del cuadro «robado». Una de las sospechas recae en Sevilla, porque sabe que esta ciudad tiene también sus «lugares oscuros» -«para mí Sevilla sigue siendo donde latía el corazón del mundo»--. Es un detalle para despistar, porque su intuición señala a México como único paradero posible. Un Thomas literario que refresca títulos relevantes del escritor mexicano, sin apartarse de la ciudad que pisa: «Sevilla inventó a México», y recordó el protagonismo de esos pioneros sevillanos -el padre Juan Díaz por ejemplo-, que visitaron con Cortés aquellas tierras americanas.

Thomas vaticinó certeramente lo que luego demostró el pregonero: «El extraordinario lenguaje de la fiesta va a ser fácil para él, pero a los legos nos tocará jugar a tientas con nuestros diccionarios especializados». Y añadió: «Quizás veamos a través de Carlos el fantasma de Lagartijo y Pepe Hillo, porque Carlos es un experto en fantasmas. Carlos nos fascinará y saldrá a hombros por la Puerta Grande, y va a encontrar por fin el retrato perdido en el chiquero».

Dos pregones

Aplauso, ovaciones; alcalde, Conde de Luna y demás acompañantes en pie y, de nuevo, vuelta al ruedo con un luminoso pasodoble. Lo de Thomas es otro pregón, de menor minutaje, porque su educación no le permite restar protagonismo a Fuentes, pero es pregón en sí. Definió la fiesta brava como «rito de vida y muerte».

No se equivocó el hispanista. Carlos llevaba camino de salir por la Puerta Grande, con toda facilidad, y dicen incluso que salió contento de no toparse con demasiados periodistas. Lo primero que hizo fue darle las gracias a su «querido amigo Thomas» por devolverle el retrato perdido. Y a partir de aquí su figura va creciendo en la penumbra, primero por el hipnotismo de su acento, segundo por el sustancioso contenido y tercero por saber contarlo. «Yo fui un niño sin fiesta», hasta que su padre, un día de mayo de 1945, le lleva a los toros y descubre en la Monumental de Méxixo «el arte del torero y del toro». El torero se llamaba Manolete («una figura escapada de un cuadro del Greco»), y el toro El Gitano, y lo que allí vio y sintió le marcó para toda la vida. «Mística y erótica a la vez, la figura de Manolete tenía los pies bien plantados en la tierra» Y Fuentes añadió: «Manolete de pie no es posible distinguir la sangre derramada de la renovada».

Más adelante afirma con tono seguro: «El toreo no es lucha de clases sino de castas».

Subrayó el escritor mexicano el conflicto existente «entre la naturaleza y la voluntad humana» donde «la muerte es vida, incluyendo la muerte que es parte fundamental de la vida» y «en el fondo, al final, el que de verdad perece es el torero y el toro siempre sobrevive».

Como en la Maestranza

El silencio es total. Fuentes sigue hipnotizando con la palabra, con la música bien temperada. Hace lo que quiere con el público y el público lo sabe.

Los sentimientos dan paso a retazos de la historia del toreo en México, a través de destacados matadores: Ponciano Díaz, Rodolfo Gaona, Armillita o Carlos Arruza, «sobrino del poeta León Felipe». Decía Arruza: «Dejadme, ya vendrá el viento fuerte que me lleve a mi sitio». Y la frase de El Gallo, presente de alguna forma en toda su pregón: «Cada torero debe ir a la plaza a decir su misterio».

Ya está en Sevilla, y Carlos Fuentes sigue buscando las voces de esta ciudad en sus calles, las que salen del eco interior de las casas a través de los balcones. Fuentes escucha, descubre voces y aromas y disfruta una vez y otra: «Llego a Sevilla y busco en Sevilla las voces».

Sevilla/México

Sevilla le lleva a México por multitud de vías que él conoce; la fiesta es uno de los puntos claves, por eso destacó ayer el hermanamiento entre la lidia desde uno y otro continentes «unidos y separados por el Atlántico». México y España son dos países «unidos por ritos de sangre». Resaltó el «orgullo y naturaleza de la fiesta de los toros desde su doble papel de ofrenda y rito».Hubo también referencias a escritores como Valle Inclán y Rilke, y a toreros: El Gallo o Sánchez Mejías.

Puerta Grande

El público agradeció con su ovación el tiempo disfrutado y se cumplió proel pronóstico de Thomas. Fuentes triunfó y salió por la Puerta Grande, entre el entusiasmo de una buena parte de la sociedad y la cultura sevillana.


Diario de Sevilla. FELIPE VILLEGAS. Lunes, 21 de abril´2003. Prosa de lujo para enaltecer la Fiesta Nacional

El escritor mexicano Carlos Fuentes no salió a hombros porque el respetable que a mediodía de ayer poblaba el patio de butacas y las gradas del Teatro Lope de Vega no pierde nunca la compostura y exterioriza sólo con palabras y gestos recatados lo que siente.

Y lo que sintió, unánimemente expresado a la conclusión del pregón taurino tras una doble salva de aplausos, fue la sensación de haber asistido a una glosa de la Fiesta Nacional elegante, armónica, comedida en sus tiempos -el pregonero no pasó de los 40 minutos- y plagado, como era de esperar, de referencias literarias y taurinas, con especial atención a las figuras que para el toreo ha aportado México.

El triunfo de Fuentes ante el atril no cogió, por otro lado, a nadie de improviso, pues su calidad como prosista ha sido avalada por numerosos premios, entre ellos el Cervantes (1987) y el Príncipe de Asturias (1994). "Y cualquier año le dan el Nobel de Literatura", se murmuraba entre los pasillos del teatro.

Y es que la Real Maestranza de Caballería, organizadora del pregón, ha vuelto a picar alto en la elección de sus exaltadores, lo que para el aficionado a la Fiesta, escritor y director general del Inaem, Andrés Amorós, viene a "subrayar que el toreo forma parte de lo mejor de la cultura hispánica". "Y es importante -agregó- que esto lo vengan a proclamar autores de esta talla, para que se nos quite ese complejo de inferioridad que a veces tenemos".

No lo tendrá fácil el año próximo la Maestranza de Caballería, habida cuenta del sabor de boca dejado por Fuentes, que acudió arropado por su esposa e hija y por el rector de la Universidad Autónoma de México.

UN LORD PRESENTADOR. Tampoco desentonó en calidad el presentador, aficionado a los toros y las procesiones de Semana Santa, aunque este año haya faltado a los días grandes de la Pasión. El hispanista Hugh Thomas, que llegó el Sábado Santo a Sevilla, introdujo a Fuentes elucubrando sobre el paradero del retrato del mexicano de la Biblioteca Nacional de Madrid. Sus hipótesis llevaron a este lord británico a recorrer los lugares importantes en la vida de Fuentes, caso de México, París, Estados Unidos, Madrid y, cómo no, Sevilla. "En nuestro mapa mundi de las hazañas de Carlos Fuentes no podemos olvidarnos de esta ciudad, que aunque dicen que también tiene sus rincones oscuros, yo no los he visto", dijo, para acto seguido justificar que "Sevilla inventó a México tal y como la conocemos porque el creador de la nueva España, Hernán Cortés, trabajó en esta ciudad antes de la conquista, en la que participaron numerosos vecinos de Sevilla".

Quizás por ello bromeó, salpicando su alocución de citas a los títulos de algunas de las numerosas obras del pregonero, diciendo que el referido retrato "estará en el chiquero de la Maestranza".

"Gracias por devolverme el retrato perdido", comenzó el pregonero tomando el testigo dejado por Thomas. A continuación, detalló con su acento entre mexicano y cosmopolita su iniciación en la Fiesta Nacional. "Fui un niño sin fiesta que creció entre Santiago de Chile y Washington" al calor de las misiones diplomáticas de sus padres. No fue hasta su vuelta a México cuando tuvo ocasión de presenciar su primera corrida de toros. Contaba con 17 años y Manolete era el cabeza de cartel.

"No conocía los nombres de cada faena, pero si mis sentidos artísticos dormitaban, se despertaron en tropel aquel día, rendidos al entusiamo y el clamor de la multitud, tan vasto como el alarido que une y a la vez separa a México de España", recordó, para abundar acto seguido en "la larga y esbelta figura mística" de Manolete y en la reflexión que la tauromaquia le sigue provocando: "Vida y muerte; eso vi aquella tarde; la vida y la muerte del matador y el toro, el emparejamiento de dos heroicidades y, con éste, la escenificación de la relación entre el hombre y la naturaleza y su dialéctica entre si admitirla o absorberla". "Viendo torear a Manolete -apostilló- me di cuenta de que todo es vida, incluso la muerte".

"Somos un momento en la tierra", tomó prestado de un poema azteca; y se acordó de un soneto de Quevedo, y echó mano de los versos de Lorca y hasta de un corrido revolucionario para afianzar su aseveración.

No estuvo huérfano su pregón de la vertiente histórica para asentar las raíces de la tauromaquia en su México. Habló de cómo en 1529, tras la conquista, se estableció la Fiesta, refirió las relaciones que Hernán Cortés mandó al respecto al Rey de España y desempolvó el recuerdo de un tal Alfonso García Bravo, alarife al que se debe la llegada de los primeros toros bravos -exportados desde Navarra vía Cuba- al país azteca. Y citó en el siglo XVIII la regulación periódica de la práctica, hasta entonces sujeta a vaivenes.

Y unidos al curso de los toros, el nombre de los toreros: Ponciano, Rodolfo Gaona -el inventor de la gaonera y a quien Valle Inclán vio torear en 1921 junto al general revolucionario Obregón-, Silverio Pérez y Carlos Arruza -"sobrino del enorme poeta español León Felipe"-, entre otros, para volver de nuevo a Manolete como referente y "hereje, porque hereje significa escoger, y él escogió que el toro cargase y, con ello, que la pelea fuese entre iguales". "El toreo no es una lucha entre clases sino una lucha de castas", rubricó.

Y Fuentes resaltó que en esa pugna entre naturaleza y hombre, escenificada en el ruedo pero palpable en el día a día, el segundo a menudo opta por "sobrevivir hiriendo a la naturaleza". "Es el conflicto trágico del que hablaba María Zambrano", agregó, para concluir su medida exposición reparando en el contexto -"llego a una ciudad con una mezcla insólita de cera y flores" en la que "un pueblo entero ha salido a la calle a ver procesionar a esas Vírgenes coronadas con tiaras solares y rayos como navajas"- y apelando brevemente al "fénix de los ingenios", Lope de Vega, cuyo teatro le acogió en su seno y le sirvió de caja de resonancia para poner pórtico literario a la Fiesta, que echó a andar por la tarde en la Real Maestranza.

Acompañado de su esposa, Silvia Lemus, y su hija Natacha, el mexicano ejerció de aficionado en el tendido junto a Hugh Thomas y la mayoría de los que, fieles a la cita del Domingo de Resurrección, abren boca entre palabras y pasodobles del repertorio taurino.

El pregonero

 El escritor, contra la guerra de Irak


Carlos Fuentes, pregonero de la temporada taurina sevillana de 2003
La junta de gobierno de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla se ha dirigido al escritor mexicano Carlos Fuentes para que pronuncie el pregón que abre la temporada taurina del Coso del Baratillo. La institución nobiliaria, que preside como teniente de hermano mayor Manuel Roca de Togores, conde de Luna, pretende de esta manera continuar contando con autores de reconocido prestigio para un acto que se celebra en el Teatro Lope de Vega en la jornada del Domingo de Resurrección preferentemente, coincidiendo con el tradicional primer festejo de la temporada.

Carlos Fuentes nació en México, DF,  el 11 de noviembre de 1928. Novelista, ensayista y guionista de cine. En El Colegio Nacional desde el 4 de abril de 1972. Estudió la licenciatura en derecho en la UNAM. Realizó cursos de economía en el Instituto de Altos Estudios Internacionales de Ginebra, Suiza. Trabajó en la Secretaría de Relaciones Exteriores y fue embajador de México en Francia (1972-1976). Dirigió, junto con Octavio Paz, la Colección Literaria Obregón. Fundador del Movimiento de Liberación Nacional del Comité Nacional de Auscultación y Organización. Ha colaborado en Revista Mexicana de Literatura (fundador y codirector con Emanuel Carballo), La Cultura en México (director), El Espectador (redactor 1959-1960) y en las principales publicaciones de E. U., Europa y Latinoamérica. Becario del Centro Mexicano de Escritores, de 1956 a 1957; ingresó al SNCA, como creador emérito, en 1994. 

Su obra ha merecido los siguientes premios y reconocimientos: Premio Biblioteca Breve 1967, por Cambio de piel. Premio Xavier Villaurrutia 1976 y Rómulo Gallegos 1977, por Terra Nostra. Premio Internacional Alfonso Reyes 1979; Premio Nacional de Ciencias y Artes, en Lingüística y Literatura, 1984; doctor Honoris Causa por la Universidad de Cambridge, 1987; obtuvo el XIII Premio Miguel de Cervantes, 1987; Medalla de Honor de Literatura del Club Nacional de las Artes de E. U., 1988; recibió la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío, otorgada por el Gobierno Sandinista en 1988; Premio del Instituto Italolatinoamericano, 1989, por Gringo viejo; Medalla de Oro de la organización Casita María por la comunidad hispana de Nueva York en 1991; Medalla rectoral de la Universidad de Chile, como creador y crítico, por su aporte al desarrollo de la literatura en América Latina y el Caribe, 1991; condecorado con la Orden al Mérito de Chile, en grado de Comendador, 1993; Premio Príncipe de Asturias 1994; Premio Internacional Grizane Cavor, 1994; Premio Picasso. otorgado por la UNESCO, Francia, 1994; Doctorado Honoris Causa por la UNAM, 1966. Su obra ha sido traducida a casi todos los idiomas. Ha sido miembro del Woodrow Wilson International Center for Scholars en Washington, D. C.; profesor y lector en las universidades de Pennsylvania, Columbia, Cambridge, Princenton y Harvard.


Carlos Fuentes cancela un curso en EE UU como protesta contra la guerra.

El País. Juan Jesús Aznárez. México. Edición del 18 de marzo´2003. El escritor mexicano Carlos Fuentes y el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Juan Ramón de la Fuente, consecuentes con sus posiciones contrarias a la guerra contra Irak promovida por el presidente George Bush, han rehusado viajar a Estados Unidos. Tenían programadas dos conferencias en la Universidad de Brown, Rhode Island, sobre la transición política en México, la función de la universidad y las relaciones internacionales. "No encontramos en Estados Unidos el clima de distensión favorable a la actividad académica", dijo ayer a este diario Fuentes, profesor visitante en la casa de estudios norteamericana.

La UNAM ha promovido y participado en importantes actividades culturales y foros de reflexión en los últimos años en diversas universidades estadounidenses. Los académicos organizadores del encuentro cancelado, previsto para los primeros días del mes de abril, son ajenos a la decisión. Ante la amenaza de una conflagración armada, "con la que estamos en total desacuerdo, preferimos posponer nuestra participación hasta encontrar en ese país un clima de distensión favorable a la actividad académica", señalan el autor y el rector.

Ambos condenan la guerra "y cualquier militarismo agresivo que atente contra el derecho de los pueblos a vivir en paz. Convocamos a defender el uso del conocimiento, de la ciencia y de la técnica para beneficio de la humanidad". "El siglo XXI sólo podrá entenderse con un enfoque plenamente humanístico que rescate la inteligencia, el derecho y la ética como los medios históricos para limitar el abuso del poder", advierten en un comunicado.

"Bush destruye el mundo"
Fuentes agregó en sus declaraciones que "en estas circunstancias lo mejor es decir 'No' [al viaje a EE UU] para decir 'No' a la política de Bush". "Este hombre está mal. Destruye el mundo. Es un pastor protestante enloquecido". El escritor mexicano, buen conocedor del Reino Unido, en cuya capital dispone de domicilio, avizora que la crisis puede significar el fin de la carrera política de Tony Blair. "Pues mire usted, las compañías lo que hacen. Hay que andar con gente decente. La dimisión de Cook [Robin Cook, ministro portavoz en la Cámara de los Comunes], es un golpe terrible. Y a Aznar no sé qué le pasa. Parece un inconsciente".

Cerca de 500 intelectuales, políticos, escritores y científicos mexicanos se manifestaron contra un acción bélica unilateral, en una reciente carta al presidente, Vicente Fox. Le pidieron que resista las presiones de la Casa Blanca y de los países que secundan su política. Entre otros, firmaron el texto Carlos Monsiváis, Pablo González Casanova, Cuauhtémoc Cárdenas, Víctor Flores Olea, Alfredo Jalife, Silvia Gómez Tagle, Roberto Eibenschutz, Miguel Concha Malo, Salvador Nava y Alfonso Aguilar.

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