Jueves, 4 de
julio. Novillos de Martelilla,
para Juan Vian El Palentino, Ortiz de la Torre, Ricardo Reina, Manolo de Los
Palacios, Murillo Marquez,
Jesús Espinar “Guzmán”. Acceso a ficha
técnica y crónica del festejo
Premio "Detalle para el recuerdo" del Hotel Meliá Colón de Sevilla Eduardo Dávila Miura, "por
enseñar la casta de un toro bravo al citarlo desde el centro del ruedo y torearlo con arte para demostrar su bravura y nobleza". Pablo Hermoso de Mendoza, "por el detalle de cortarle las crines a su compañero
"Cagancho" en reconocimiento a su inolvidable torería".
El matador de Salteras y el novillero de Mairena
del Aljarafe, tras sus éxitos en la Maestranza, quedan bien situados para
el próximo año
Manuel Jesús El Cid se recupera lentamente de la
grave cornada que recibió, en el muslo izquierdo, el pasado 12 de octubre
en la Maestranza, en su cuarta comparecencia en la misma; el torero, con
buen ánimo, afirma: “Estoy mejor, después de un par de días duros,
ahora no tengo fiebre, he comenzado a apoyar el pie, aunque me canso;
espero comenzar a entrenar en veinte o veinticinco días, si no surgen
complicaciones”.
El Cid, como balance de temporada, concreta: “Ha sido muy positivo,
aunque me hubiera gustado abrocharlo en Madrid, donde no pude ir a
consecuencia de la cornada. He toreado más de veinte corridas; la mayoría
en plazas importantes y he dejado las puertas abiertas”.
Con respecto a Sevilla, considera: “De las cuatro tardes en la
Maestranza. En la primera, en la Feria de Abril, cuajé una faena a un
toro de Gerardo Ortega, al que pinché. En la Corrida del Corpus corté
una oreja a uno de los toros, de Julio de la Puerta, que se dejaron; el
otro se rajó. El día de la Virgen de los Reyes, el 15 de agosto, corté
otra oreja al toro más potable, en una faena inteligente y muy medida. Y
la cuarta, la del 12 de octubre, en un cartel muy bonito, con Dávila y
Abellán, la corrida de Martelilla salió mala y no pude terminar”.
De cara al próximo año, espera “torear en las grandes ferias. En
Castellón, Valencia, Madrid… en todas. Y, por supuesto, en Sevilla,
donde he dado la cara. Yo creo que la empresa me tendrá en cuenta. En la
Maestranza creo que me he ganado un par de tardes en Abril, una de ellas
en farolillos”. De los recuerdos más amables, por supuesto, “la tarde
de Bayona ante los victorinos, por su gran trascendencia, y en lo íntimo
una faena en Herrera del Duque. También me valió mucho la que hice a uno
de Hernández Pla en Madrid, que no lo maté y otra faena a otro de
Gabriel Rojas en Barcelona”. Y, en la cara amarga, “la cornada en
Sevilla. Cerraba al siguiente día en Madrid, con victorinos y no pude
remachar lo de Bayona. Pero moralmente ya me he recuperado”. En
cualquier caso, El Cid considera: “Veo bien el futuro. El próximo año
torearé bastante”. Con respecto al otro triunfador de la temporada
estival, el novillero Salvador Cortés, refiere: “No lo he visto. Me han
hablado bien. Lo bueno es que le den cancha porque cuando se torea poco es
más difícil impactar”.
Salvador Cortés, con tan sólo una veintena de novilladas picadas en
su carrera y un buen debut en Sevilla, el pasado junio, ha ganado ambiente
y es el referente del escalafón inferior en resultados postivos dentro de
la temporada estival. El torero se muestra satisfecho de su fructífera,
aunque corta temporada -catorce festejos-, en la que ha logrado varios
premios como triunfador y a la mejor estocada. Cortés destaca “varias
faenas, entre ellas las de Villa del Prado a un novillo de José Escolar,
otra en Navalcarnero, a uno de Jesús Gil, otra en Cadalso de los Vidrios,
Villanueva del Pardillo y una faena en la que corté dos orejas a un
novillo de Carmen Borrero en Valverde del Camino”.
En su balance en el coso del Baratillo considera: “Mi presentación,
el 9 de junio, corté una oreja a un novillo de Villamarta. Fue un novillo
brusco en el capote. Pero con la muleta rompió, aunque duró poco. Le
saqué todo lo que tenía por la izquierda. Me repitieron el 25 de agosto
y volví a cortar una oreja a un novillo que se quedaba muy corto de Ramón
Sánchez Ybargüen. Me sentí seguro y lo maté bien”.
El novillero considera: “Mi toreo no está todavía definido. Voy
cada día consiguiendo lo que busco: torear más despacio. Cuando salen
complicados, me arrimo. He dado un paso importante: cada vez me engancha
menos al final de los pases; porque a mí me gusta darlos muy largos”.
Como objetivos logrados se encuentra “el oficio que he ido
adquiriendo y la madurez. Tengo ahora más seguridad y por eso no me han
pesado tanto Sevilla ni Madrid. Hombre, en estas plazas, sientes tus
cosquillas. Pero he conseguido en estas dos plazas un buen nivel. Y lo
mejor es que he dejado las puertas abiertas en Sevilla y en Madrid”. En
Las Ventas toreó el pasado domingo y en las crónicas le tachan de faenas
largas. Cortés señala: “Saqué partido al primero, pero no supieron
comprender el esfuerzo. Me dieron un aviso cuando todavía estaba
toreando. Quizás me pasé de faena. Pero eso hubiera sido premiado en
otra plaza. Al otro lo toreé muy despacio y se metieron conmigo. Quizás
nos esperaban a mi compañero César Girón y a mí, tras los resultados
anteriores. Nos midieron como si aquello fuera San Isidro”.
Con respecto a su compañero, El Cid, indica: “Le vi con el toro de
José Ortega, que era difícil, y me gustó mucho por su decisión. También
me gustó en la faena al toro de Julio de la Puerta”.
En la Real Maestranza de Sevilla, bajo una
gigantesca carpa situada en el ruedo, se entregaron ayer los Premios de la
Maestranza a los triunfadores de la pasada Feria de Abril.
Los galardonados de la edición anterior son: José Tomás, diestro
triunfador de la feria; José Ortega Cano, mejor faena; José Miguel
Arroyo Joselito, mejor estocada; Pablo Hermoso de Mendoza, rejoneador; los
banderilleros Juan Montiel y Paco Peña; el picador Manuel Montiel;
corrida más completa, desierta; y Disparate, de Victoriano del Río,
mejor toro. El premio concedido al rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza lo
recogió en su nombre Rafael Peralta; ya que el torero navarro se
encuentra en México en una extensísima campaña. De hecho, su primera
corrida en España en la presente temporada será en la Feria de Abril
sevillana el domingo 7 del próximo mes. Otros premiados, triunfadores en
el ciclo de novilladas sin picadores, han sido: Manuel Escribano, que
recibió un traje de luces; Emilio Elías Serrano, un capote de paseo y
Juan José Domínguez, un capote de brega.
Además se distinguió a Manuel Clavero Arévalo, presidente del
consejo editorial de Diario de Sevilla, como pregonero de la pasada
temporada y se entregaron varios diplomas a miembros del jurado que
votaron por primera vez.
El acto estuvo presidido, entre otras personalidades, por Manuel Chaves,
presidente de la Junta; el conde de Luna, Teniente hermano mayor de la
Maestranza; Alfredo Sánchez Monteseirín, alcalde de Sevilla, Miguel
Florencio, rector de la Hispalense; Fernando Mosquera, teniente general
jefe del Maestranza; y José Torres Hurtado, delegado del Gobierno en
Andalucía.
El conde de Luna hizo hincapié en la creación de la Fundación de la
Real Maestranza de Caballería que tiene como finalidad “contribuir el
fomento cultural de la ciudad”, a través de varias entidades; así como
otras funciones, como “fomentar el desarrollo del arte de la
Tauromaquia, a la que tanto apoyo ha prestado su Majestad el Rey, nuestro
hermano mayor”.
Juan Romero, pintor sevillano de 70 años,
abonado a la Maestranza desde hace treinta, autor de una obra en la que
impera el cromatismo.
Una obra del pintor sevillano Juan Romero ha
resultado elegida para el cartel taurino de 2002 por la Real Maestranza de
Sevilla. Ayer fue presentada la obra en un acto en el que estuvieron
presentes representantes de la Maestranza, con el conde de Luna a la
cabeza, y los empresarios Eduardo Canorea y Ramón Valencia.
El conde de Luna afirmó que han escogido a Juan Romero “porque es un
pintor muy querido y respetado, tanto como artista como personalmente, que
además es aficionado y lleva treinta años como abonado en el tendido 11;
de ahí que su obra se titule Desde el 11”. Pocos, muy pocos pintores
contemporáneos de su categoría tendrán un pedigrí tan taurino como
Juan Romero, que nació en el mismo barrio del Baratillo en 1932, y que
tiene como apellido el de uno de sus toreros predilectos, “Romero, como
Curro, que completo con Ordóñez y Camino en mi terna preferida”, dice
este artista jovial.
El autor del cartel taurino de este año se recrea en su faceta de
aficionado: “A los quince años asistía a las novilladas que se daban
en la Maestranza. Luego, estudié Bellas Artes en Sevilla. Comencé a
viajar. Viví durante mucho tiempo en el extranjero y no tuve contacto
directo con el mundo de los toros. Aunque jamás lo olvidé”. De hecho,
relata como anécdota: “En Suiza me llegaron a encargar un cuadro
taurino que pinté y del que me olvidé. No hace mucho me sorprendí,
cuando lo encontré en Lucerna”.
El pintor, que ha vivido en Sevilla, París y Madrid, rememora: “En
septiembre del 61 llegué a sentir con fuerza de nuevo la llamada como
aficionado y, posteriormente, acabé como abonado en la Maestranza”.
Dentro de su obra amplísima obra pictórica, “unos veinte cuadros son
de temática taurina, con numerosos dibujos”.
Los cuadros de Juan Romero -casado con la pintora francesa Claudine
Weilles-, también escultor y grabador, cuelgan de los museos y
colecciones más importantes del mundo, como son los casos del Reina Sofía
y el de Arte Contemporáneo, de Madrid, Uffizi de Florencia o el Centro
Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla. Juan Romero define su obra
Desde el 11 “como un grito en una esquina. Una definición que Joaquín
Sorolla dio a los carteles anunciadores de cualquier evento. Es un cuadro
de estilo naif, donde impera el cromatismo en su composición -fundamentalmente
con colores verdes y azules en diferentes tonalidades-”.
En la misma, “he querido representar una corrida de toros. Arriba,
aparece como apoyo una cabeza de toro mencionando a Sevilla. Tras el
proceso queda como un triángulo al final. Debido a los colores que
incluyo como adorno me resultaba imposible también un redondel en azules
y acabó siendo en tono albero. Está realizada con una técnica de acrílico
sobre lienzo, que tiene unas medidas de 146x114”.
La obra se mostrará en el expositor que la Real Maestranza instalará
en la Feria Mundial del Toro, que se celebrará en Sevilla entre los días
5 y 10 de febrero, en el Palacio de Congresos y Exposiciones.