LA CARTUJA DE SANTA MARÍA
DE LAS CUEVAS |
En la isla llamada de la Cartuja, junto al centro de Sevilla, el monasterio cartujo se
comenzó a construirse en 1418 sobre la ermita de Santa María de las Cuevas, existente en
el lugar desde un siglo anterior. El edificio se construyó gracias al mecenazgo de los
Afán de Ribera, una de las grandes familias de la historia de Sevilla. En 1519 los restos
de Cristóbal Colón fueron inhumados en su capilla de Santa Ana, por expreso deseo del
almirante, que en vida habitó en el monasterio y de cuyos cartujos recibió apoyo e impulso para sus proyectos
descubridores.
Dieciocho años después los restos fueron exhumados, al parecer, con rumbo
a Santo Domingo. Pero volvieron, dicen, y estos reposan en la catedral de Sevilla. El
terremoto de Lisboa causó importantes daños al edificio, y en 1810 fue convertido por
Napoleón en cuartel general del sur. La desamortización de Mendizábal provocó el fin
de su época monacal. Poco después la Cartuja fue arrendada por Charles Pickman, un
industrial de Liverpool que instaló aquí una fábrica de cerámica.
En 1964 fue
declarada monumento nacional y expropiada por el ministerio de Obras Públicas. En 1982 se
transfieren los terrenos al gobierno Autonómico que procede a su rehabilitación. Durante
la Exposición Universal fue la sede del pabellón Real que recibió a un centenar de
jefes de Estados de todo el mundo. Actualmente alberga en la clausura de Legos el
Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico.
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de la Guía de la Sevilla Taurina |