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Festejo de abono
REAL MAESTRANZA DE SEVILLA
Mañana del domingo, 17 de abril de 2005
Corrida de Rejones

FICHA TÉCNICA

Ganadería:  Toros de Fermín Bohórquez. De buen juego. Los mejores, 2º y 4º.

Caballeros rejoneadores: 

PresidenteFrancisco Teja

Tiempo: soleado, agradable.

Entrada: hasta la bandera.

Crónicas de la prensa:  ABC, Diario de Sevilla.

 

Crónicas del Festejo


ABCFERNANDO CARRASCOEl vendaval Cartagena pasó por la Puerta del Príncipe

Fue un vendaval. Un ciclón de principio a fin. Andy Cartagena, que sabe y conoce a la perfección los secretos para atraer al respetable, usó sus mejores armas ayer por la mañana en la Maestranza. Y eso que tuvo, con mucho, el peor astado de la buena corrida de Fermín Bohórquez. Un toro que de salida cantó su mansedumbre y su querencia a tablas. Trabajo ímprobo el del sobrino del recordado Ginés Cartagena -ya se ha hecho, a qué dudarlo, un nombre propio-, quien desde los primeros compases enceló bien a su oponente. El de Bohórquez cada vez tendía más a las tablas y el benidormí luchó con maestría y buena cabeza por llevarlo a los medios. Tuvo mérito la labor de Andy, clavando arriba y enarbolando la bandera del espectáculos en cites de una punta a otra de la plaza para, súbitamente, frenarse en la cara del toro y quebrar con riesgo pero también con precisión.

No era fácil la batalla con un toro aculado. Pero tiene en sus manos las llaves de esas espectacularidad que, además, conlleva el dominio de la cuadra y la certeza del sentirse seguro. Las banderillas al violín, tanto a una mano como las cortas, provocaron un entusiasmo extraordinario, corroborado con un rejón trasero pero certero, que le valió cruzar en volandas, al final del festejo, la Puerta del Príncipe.

Había actuado en tercer lugar Cartagena. Justo después lo hizo el portugués afincado en Sevilla Diego Ventura, que construyó una labor de menos a más con un toro franco en su recorrido. También utilizó la espectacularidad de los giros y piruetas delante de su oponente. Estuvo acertado clavando y aunque hubo algunas pasadas en falso, de no marrar a la primera con el rejón de muerte estaríamos escribiendo de dos orejas. Quedó todo en una.

La otra grata sorpresa de la matinal fue la presentación del joven Joao Moura Caetano -ojo, no es el hijo de Joao Moura, sino el de Paulo Caetano-. Estuvo sobrio en su quehacer, sorprendiendo el recibimiento de su oponente en los medios, para clavar directamente, sin encelar de manera previa, el rejón de castigo.

Quebró bien y dejó patente que es caballero que cuando coja mayor experiencia habrá que tenerlo en cuenta en las principales ferias. Conjuntado en todo lo que hizo, tiene la virtud de dejarse llegar el toro casi a las mismas culatas del caballo -la noble embestida del burel lo permitía- y de clavar al estribo, cosa que le honra. Quizá su peor defecto sea la frialdad a la hora de vender lo hecho. Pero anduvo a gran altura.

Pudo haber cortado oreja Antonio Domecq, que actuó en segundo lugar y desplegó todo un compendio de giros, piruetas y galopadas a dos pistas que hicieron las delicias del respetable. Estuvo espectacular con las banderillas a una mano, siempre yendo de frente y en otras ocasiones arriesgando por los adentros. Al final el de Bohórquez esperaba más de la cuenta.

José Luis Cañaveral se encontró con el astado más fijo y pronto a los caballos. El sevillano construyó una labor clásica y sin aspavientos, llena de torería a la hora de ejecutar las suertes y clavar, si bien pecó de ser algo frío en su quehacer. Pero atesora buenas cualidades. El triunfo quedó difuminado al tener que utilizar por dos veces el verduguillo.

Abrió plaza el jerezano Fermín Bohórquez, que anduvo muy tranquilo en los primeros compases y no tuvo demasiada dificultad a la hora de clavar, aunque a medida que transcurrió la faena el astado de su padre fue esperando más a las cabalgaduras. Fermín incluso sufrió el contratiempo de que a uno de sus caballos se le salió una herradura. Labor efectiva, si bien al ser la primera no tuvo el eco deseado. Tendríamos que esperar al tercero para que llegase el vendaval Cartagena.


Diario de Sevilla.  JUAN MIGUEL NÚÑEZEl usía sabrá por qué no dio oreja a Domecq

Incomodidades al margen como la de achicharrarse en la sombra, y la del mismo llenazo, que en La Maestranza supone un calvario para acceder y sentarse en muchas localidades como la llamada fila uno de grada, lo que lleva también aparejado la preocupación por la inseguridad ante un posible desalojo, el festejo tuvo un triunfador rotundo: Cartagena.

Triunfador con mucho carácter y el mérito doblado de brindar un gran espectáculo con un toro que no colaboró lo más mínimo, buscando las tablas el de Bohórquez desde el primer rejón de castigo.

Cartagena le dio su tiempo al astado, incluso su espacio, para evitar que se viniera del todo abajo. Cortó las dos orejas y salió por la Puerta del Príncipe, uno de los triunfos más legítimos de esta feria, incluidos naturalmente los de los matadores de a pie.

Antonio Domecq, sin cortar trofeos, fue el otro gran protagonista de la mañana. Atacó siempre de frente y haciendo las reuniones con mucha pureza y autenticidad. El presidente sabrá por qué le negó la oreja.

Hubo trofeo para Ventura, brusco en la monta y clavando muy desigual.

Oreja también para el portugués Moura Caetano, que renunció a las estrecheces en aras de la limpieza.

Cañaveral perdió trofeo por el descabello.

Bohórquez, correcto en todo, con nota alta en un par a dos manos, pero fallón al matar.

 

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