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Festejo de abono
REAL
MAESTRANZA DE
SEVILLA
Tarde del domingo, 8 de mayo de 2005
Novillada con caballos

FICHA TÉCNICA
Ganadería: Novillos de
Bucaré. Bien presentados,
nobles, con recorrido pero faltos de raza.
Diestros:
- Gabriel Picazo.
Estocada entera (palmitas); estocada entera (saludos).
- José
Luis Torres. Estocada entera (vuelta al ruedo); cuatro pinchazos,
aviso, pinchazos (silencio).
- Marco
Antonio Gómez. Cuatro pinchazos, aviso, cuatro descabellos
(silencio); estocada tendida y desprendida (oreja).
Banderillero que saludó: Jesús Pérez El Madrileño, de
la cuadrilla de Gabriel Picazo, en el 4º. Francisco Javier Andana, de
la cuadrilla de Marco Antonio Gómez, en el 6º.
Presidente: Francisco
Teja. Tiempo: soleado y agradable.
Entrada:
más media plaza.
Crónicas de la prensa: PortalTaurino,
ABC, Diario
de Sevilla.
PortalTaurino. MANUEL
VIERA. De todo un
poco
A veces lo más sencillo es confesar que no se ha entendido nada. Pero eso puede ser tomado, sin más, como un juicio de valor prepotente. Y no es esa mi intención, sobre todo, con estos que empiezan. Sin embargo, es la pura constatación de que lo contemplado, a mi, no me ha llegado. Ni siquiera la faena del debutante Marco Antonio Gómez al mejor novillo de la tarde, el sexto. No ha estado mal el espigado torero alcalareño, pero la cosa no es para rajarse las vestiduras. Algunos pases, quizá, pudieron tener las plasticidad y el encanto de lo bien hecho, pero nunca tuvieron el poderío ni –algo tan importante en el toreo- la dimensión de una notable faena a un buen toro –entiéndase novillo-. De todo un poco.
De todas formas la versión de algunos de los muletazos de Marco Antonio fue muy buena, y compensaron por su emotividad el esfuerzo realizado. Se entregó con la capa con más verdad que al tercero. Citó, después, de lejos e hilvanó los primeros pases con la diestra. Toreó despacio, remató con buenos pases de pecho e incluso quiso quedarse quieto para enlazar las tandas. El trazo del natural resultó largo y templado, aunque le faltó continuidad en las series. Acertar con el camino adecuado en esto del toro no es nada fácil y el alcalareño se equivocó en su afán por buscar ese encadenamiento de los pases, ahogando las claras embestidas del santacoloma Todo lo hecho pareció un poco vaporoso, pero tampoco fue todo banal. Al sevillano, por estas razones, le pidieron con fuerza, y le concedieron, la oreja del noble novillo tras la estocada.
Antes, Marco Antonio Gómez, toreó al tercero con gusto pero con escasa emoción. Mejor con la derecha que con la izquierda. El noble novillo acusó la excesiva primera vara y se le puso imposible para meter la espada, con la que se eternizó.
La novillada de Bucaré, de desigual presentación, no ha tenido demasiadas complicaciones. Noble aunque algo floja, también debido al duro castigo al que fue sometida, no sacó el acostumbrado picante de su encaste. El segundo y el sexto destacaron del conjunto.
José Luis Torres será matador de toros en muy pocos días. Hoy, en La Maestranza, pareció que lo era, y desde hace tiempo. Y no por su sabiduría y oficio, sino porque no mostró demasiada intención para serlo. El cordobés trazó muletazos correctos al segundo, pero sin demasiada claridad, sin exactitud, con demasiada facilidad técnica y escasa autenticidad. La muleta demasiado atrasada, sin naturalidad… pases y pases de un toreo accesorio que nunca llegó a calar. La estocada, seguida de un revolcón absurdo predispuso a la gente a su favor. La vuelta al ruedo fue excesivo premio para el bosquejo de faena. Al soso quinto le desmenuzó un toreo que no deslumbró a nadie. Con la espada muy mal.
Y Gabriel Picazo se marchó entre silencios. Sólo tres templados derechazos a destacar de lo hecho al primero. Un novillo chico y noble que se agotó en los inicios de faena. Lo mejor, la estocada. Con el cuarto, picado en exceso, intentó sin éxito torearlo con ambas manos. Fue imposible el lucimiento. De nuevo la espada entró a la primera.
ABC.
FERNANDO
CARRASCO. Marco
Antonio Gómez enseña sus cartas
Fue
en el sexto cuando Marco Antonio Gómez, novillero de Alcalá de Guadaíra
que se presentaba en el coso del Baratillo, enseñó sus cartas y dio el
toque de atención necesario para decir que cuenten con él. Salvó con
la faena a este novillo de Bucaré -un encierro al que le dieron tela en
el caballo y que fue soso en el tercio final- una tarde que sólo había
tenido detalles que se perdían en un conjunto demasiado espeso sólo
salpicado por el cordobés José Luis Torres en su labor al segundo.
Gómez, espigado y con pinta de
jugador de baloncesto, estuvo animoso con el «santacoloma» que salió
en último lugar manejando el capote. Destacó la media verónica, lo
mismo que otra media en el quite. Tuvo la virtud de no picarlo en
exceso. Ya se vio el tranco en banderillas en los dos buenos pares que
dejó Francisco Javier Andana, que saludó. El alcalareño le dio
distancia desde el principio, le enseñó la muleta y «Avefría» dijo
allá que voy, haciendo el avión. Largo, llegando hasta el final y quedándose
colocado. Marco Antonio dejó claro que es torero poderoso y que sabe
correr bien la mano, templando además mucho en los pases de pecho. La
faena fue a más en cuanto le perdió un pasito entre muletazo y
muletazo, por lo que la ligazón se hizo más presente. Tuvieron
enjundia las series por el pitón derecho y dibujó naturales de
empaque. Estuvo a la altura del buen novillo, que no se cansaba de
embestir. Unos ayudados por bajo muy toreros y estéticos prologaron la
estocada defectuosa pero válida para que el buen astado de Bucaré
cayese. Una oreja que sirve, sobre todo, para abrir una puerta a la
esperanza.
Ya dejó atisbos Marco Antonio Gómez
de su toreo ante el tercero de la tarde, que empujó en el caballo y
donde le dieron de verdad. La faena tuvo los altibajos propios derivados
de un novillo que acusó el castigo en varas y que acudía sosote y sin
terminar de humillar. El de Alcalá de Guadaíra mostró buenas maneras
sobre todo en el toreo sobre la derecha aunque su enemigo fue apagándose
a medida que transcurría el trasteo. Estuvo horrorosamente mal con la
espada en esta ocasión.
Oficio
El madrileño Gabriel Picazo
evidenció que posee oficio. No terminó de romper su primero, muy
castigado en el caballo. Le faltaba claridad en las embestidas, también
sosas. Faena aseada la de Picazo, con algunos pasajes de buen tono si
bien faltó la emoción. El de Bucaré tendió al final de la faena a
buscar las tablas. Estuvo el madrileño contundente con la espada.
Otro tanto de lo mismo aconteció
en el cuarto de la tarde. Desarmó el astado a Picazo cuando manejaba el
capote y sufrió un tercio de varas excesivo. Entonado en el inicio de
faena por alto, vio cómo su enemigo se quedaba a mitad del viaje, corto
y debajo de los muslos. Insistió Gabriel por ambos pitones, siempre muy
puesto y buscando sacar partido. Los muletazos salieron de uno en uno o
lo que es lo mismo, faltó la ligazón. De nuevo resolvió con la espada
con efectividad.
El cordobés José Luis Torres,
que está próximo a tomar la alternativa en su tierra, se encontró con
un novillo, el segundo de la tarde, que junto al sexto fue de los que más
se dejaron. Bien las verónicas a pies juntos del chaval, que también
tiene una buena estatura. Estatuarios muy estoicos para comenzar faena y
luego ligar en dos series diestras que tuvieron su aquel. Lo mismo con
la zurda. Tiene valor seco este cordobés. Se volcó en la estocada y
luego, mientras esperaba a que doblase, se llevó una feísima
voltereta. Sin duda aquello animó a los presentes a pedir la oreja, que
no fue concedida.
Recortó de salida el quinto, que
iba y venía pero con mucha sosería en el tercio final. Destacaron
algunos naturales de Torres y otros muletazos por el pitón derecho,
aunque se perdieron en la sosería de las embestidas. Esta vez estuvo
hecho un pinchauvas.
Diario de Sevilla.
LUIS
NIETO. Marco
Antonio Gómez y 'Avefría' levantan el vuelo del festejo
Hubo que esperar al último acto
del festejo para que el resultado artístico levantase vuelo, con un
Marco Antonio Gómez muy centrado y un Avefría que voló en sus
primeras arrancadas tras los vuelos de la muleta.
El novillero de Alcalá de Guadaíra,
que tuvo en suerte a un encastado y gran ejemplar de Bucaré, cortó una
oreja después de una faena bien planteada, en los medios, y en la que
acertó con las distancias, hubo mando y muletazos largos. Al novillero,
lo mismo que al público, le entraron de inmediato por la vista las
buenas hechuras de Avefría, un ejemplar asaltillado, engatillado de
pitones, con plaza, que cumplió en un primer puyazo y cabeceó en el
segundo y que llegó con gas a la muleta. Francisco Javier Andana le
prendió dos buenos pares de banderillas. Marco Antonio Gómez brindó
su faena al público. Y de inmediato se marchó al platillo. Desde allí
citó desde muy largo a este Avefría que levantó vuelo y el rabo en señal
de bravura. Al galope llegó el ejemplar santacolomeño y metió la
cabeza tras la tela encarnada para repetir de manera continua. El torero
dibujó con la diestra una primera tanda emotiva. La segunda fue mandona
y resuelta con un pase de pecho lentísimo. En la siguiente, el novillo
se quedó corto. Anduvo inteligente el torero para continuar con la
zurda en otras dos series más cortas, en las que exprimió las
embestidas de un novillo noble y alegre. El diestro se gustó en el epílogo,
con algunas preciosas trincherillas. Mató arriba para ganar una oreja a
ley.
Ante el tercero, que cumplió en
varas y resultó deslucido, Marco Antonio Gómez se pasó de metraje en
una labor carente de emoción. Mató muy mal. En este novillo, José
Luis Torres, muy bien situado, realizó un quite salvador al
banderillero Manolo Bueno.
El cordobés José Luis Torres,
torero amanoletado, cumplió con voluntad y valor ante su desigual lote.
Ante el segundo novillo, un ejemplar que tardeaba, pero que tuvo cierto
recorrido, se pasó muy cerca los pitones. El comienzo, con solemnes
estatuarios, fue de una quietud pasmosa. Sacó algunos muletazos largos
por ambos pitones. Y volvió a jugarse los muslos en unas manoletinas ceñidísimas.
Después de un estoconazo, el novillo, herido de muerte, sacó casta, se
arrancó y le propinó un varetazo en el muslo derecho al novillero
cordobés. Al poco el animal caía fulminado delante del torero, que dio
una merecida vuelta al ruedo.
Con el quinto novillo, tardo y muy
corto, José Luis Torres apenas tuvo opción al lucimiento.
Gabriel Picazo dejó nota de
torero puesto, aunque no acertó siempre con las distancias en su lote,
especialmente ante su primer novillo, manejable, pero con el defecto de
quedarse corto. El torero de San Sebastián de los Reyes realizó una
faena larga, en la que pecó de encimismo en sus comienzos. Los mejores
muletazos afloraron en una tanda con la diestra.
Con el cuarto novillo, muy cortito
en sus embestidas, el torero madrileño se perdió en un trasteo
anodino. A este novillo le prendió dos buenos pares Jesús Pérez El
Madrileño.
En el resultado artístico
quedaron grabados la disposición y el buen planteamiento de Marco
Antonio Gómez para aprovechar el galope alegre, con arrancadas
impetuosas, de un gran novillo, de nombre Avefría. Ambos despertaron al
personal en un festejo que discurrió casi siempre por la senda de la
monotonía. El torero alcalareño, con este triunfo, cumplió
expectativas en su debut con picadores en la Maestranza.
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