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Festejo de la Virgen de los Reyes
REAL MAESTRANZA DE SEVILLA
Tarde del domingo, 24 de agosto de 2003
Corrida de novillos
FICHA TÉCNICA
Ganadería:
Novillos de Los
Millares (en conjunto bien presentados, bajando en volumen tercero y
quinto. Cumplieron en la pelea con los caballos, recibiendo algunos exceso
de castigo. A la muleta, en su conjunto, llegaron parados y ofrecieron
diferente juego).
Diestros:
- Octavio Chacón.
Siete pinchazos y tres descabellos (silencio tras dos avisos). En el
cuarto, pinchazo y media estocada (saludos).
-
Curro Jiménez. Media caída y dos descabellos (saludos). En el quinto,
pinchazo y estocada (vuelta al ruedo por su cuenta tras un aviso).
- Sergio Marín. Pinchazo y estocada (vuelta tras petición). En el
sexto, pinchazo y estocada (silencio con palmas de despedida).
Entrada: un cuarto de entrada en tarde de
agradable temperatura.
Crónicas de la prensa: ABC,
Diario de Sevilla.
Diario
de Sevilla. LUIS
NIETO . Octavio
Chacón, Curro Jiménez y Sergio Marín dan la talla
La terna
compuesta por Octavio Chacón, Curro Jiménez y Sergio Marín dio la talla
ante una novillada de Manuel Ángel Millares, en conjunto bien presentada
-bajaron algo tercero y quinto-, que cumplió en el tercio de varas y se
vino abajo en la muleta.
Octavio Chacón solventó su difícil papeleta con oficio. El novillo que
abrió plaza fue a su aire en el capote y se comportó de manera huidiza
en la muleta. El novillero de Prado del Rey le sacó partido con la
diestra en dos tandas en las que le tapó la salida, las querencias a
tablas. Rompió a sonar un pasodoble cuando el espada se echó la muleta a
la mano izquierda, pero el animal, totalmente rajado, no admitió ni un
pase más. El borrón con los aceros fue sumamente ostensible y escuchó
dos avisos.
Chacón volvió de nuevo a demostrar su capacidad ante el cuarto, un
novillo que empujó en varas, arreó en banderillas, pero que se vino
abajo en la muleta. Faena voluntariosa que fue ovacionada.
Curro Jiménez fue un derroche de voluntad a lo largo de su actuación.
Con el segundo, que esperó en banderillas y se paró por exceso de
castigo, no tuvo opción al lucimiento. Porfió en una labor interesante
por ambos pitones. Este novillo enganchó sin consecuencias a Sergio
Marín en un quite por tafalleras y le propinó otra volterera en una
media verónica.
Con el quinto, que también llegó aplomado al último tramo, Curro
Jiménez estuvo muy dispuesto. Lo recibió con tres largas de rodillas en
los tercios y lanceó de manera bulliciosa. En los tercios realizó una
labor por ambos pitones, con buen planteamiento y algunos muletazos de
buen trazo. Una labor que cerró con un desplante de rodillas a cuerpo
limpio. Sin duda, el novillero cordobés no se reservó lo más mínimo.
Mató de pinchazo y estocada y dio una vuelta al ruedo por su cuenta.
Sergio Marín impresionó por su firmeza, especialmente ante su primero.
Este tercer novillo cumplió como el resto de sus hermanos en el caballo y
luego se vino abajo en la muleta. El torero, en los medios, realizó una
faena por ambos pitones en la que expuso una barbaridad, ante un toro
mirón, que le midió mucho. Al entrar a matar sufrió una impresionante
cogida en la que el novillo le rajó la taleguilla a la altura del muslo
derecho, a cambio de un pinchazo. Volvió a entrar como una vela para
matar de un estoconazo a ley y dar una merecidísima vuelta al ruedo.
En el sexto, el novillero madrileño toreó bien a la verónica. En los
medios, se mostró voluntarioso en una labor entonada con un astado
complicado.
En definitiva, una novillada con muchos matices en su comportamiento
y una terna resuelta, que solventó bien la difícil papeleta.
ABC. Rocío
Romero. Gallardía ante mansedumbre
La gallardía fue la tónica predominante en el festejo que se celebró
ayer en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Tres novilleros
-Octavio Chacón, Curro Jiménez y Sergio Marín- que quisieron torear
ante unos deslucidos utreros de Los Millares que no dieron juego. Los
matadores se arriesgaron en repetidas ocasiones motivados por las ganas
de llegar a la altura que la Maestranza requiere. Curro Jiménez y
Sergio Marín se presentaron en la tarde de ayer en el Coso del Arenal.
Octavio Chacón demostró ser un matador con cabeza. Intentó sacar lo
mejor de un utrero que no le dejó hacer porque era abanto. Salió a su
aire, no se dejaba rematar ni se entregaba. Aún así, afianzó una
serie de lances que no pudo ligar por la mansedumbre del de Los
Millares. Tuvo valentía y acortó las distancias con el animal.
Proporcionó una estocada tras repetidos pinchazos, que tuvo que ser
refrendado con el descabello. Obtuvo silencio. El novillero alargó las
faenas a los dos de su lote porque quiso sacarle a los novillos el trapío
del que carecían.
En el cuarto de la tarde, se topó con un novillo enorme, con la cabeza
muy alta y demasiado manso. Mantuvo la cara arriba durante la faena con
la muleta, que estuvo mejor que con el capote. En definitiva, no tuvo
suerte con los de su lote; aunque quiso torear.
El cordobés Curro Jiménez se encontró ante un utrero de 530 kilos, al
que recibió con una larga cambiada, en la primera tarde que rozaba la
arena del Coso del Baratillo. Manejó mejor la muleta que el capote y se
entregó a este novillo mansurrón de mucho peligro. Tanto, que consiguió
exaltar a los tendidos cogiendo en dos ocasiones a Sergio Marín en el
quite Jiménez. Tras estocada corta, remató al novillo con el
descabello. Obtuvo ovación con tímida petición de oreja.
Al segundo de su lote, un animal astifino y muy bien armado, lo recibió
con una larga cambiada. Se trató de un utrero complicado al que remató
con el descabello tras un estoconazo precedido de un pinchazo. Jiménez
dio vuelta al ruedo tras aviso. Hubo petición de oreja en los tendidos
que la Presidencia no atendió.
Sergio Marín, que se presentaba ayer en la Maestranza, destacó por su
valentía. Tras resultar cogido en dos ocasiones por el primer utrero de
Curro Jiménez, Marín se la jugó con los de su lote. Estuvo gallardo
ante un novillo mirón y astifino que cabeceaba hacia arriba. En la
entrada a matar, resultó cogido y volteado por tercera vez sin causarle
más problemas que romperle la taleguilla. Haciendo gala de esa valentía,
se levantó y recetó un estoconazo al de Los Millares. Obtuvo vuelta al
ruedo. Es un novillero con clase que demostró temple y torería ante
unos novillos de mucho peligro.
En el sexto, volvió a recibir un puntazo en la cara del que salió
ileso. Dio pases sueltos que no pudo ligar porque el novillo no se prestó.
Tras pinchazo y estocada recibió palmas. El novillero madrileño llegó
a la Maestranza tras proclamarse como triunfador en la Final del Ciclo
de Novilladas del verano en las Ventas. Y eso se notó.
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