GANADERÍAS DE ANDALUCÍA
Almería
Cádiz
Córdoba
Granada
Huelva
Jaén
Málaga
Sevilla

 

Festejo
REAL MAESTRANZA DE SEVILLA
Tarde del jueves, 18 de julio de 2002
Novillada de Promoción
(sin caballos)

FICHA TÉCNICA

Ganadería: Novillos de Gabriel Rojas.

Diestros:

  • Javier Benjumea, de Palma del Río (Córdoba). Pinchazo y media estocada (vuelta al ruedo).
  • Francisco Durán “Viruta”, Escuela de Camas (Sevilla). Pinchazo, estocada entera, atravesada (vuelta).
  • Vanessa Montoya, de Triana. Varios pinchazos y descabellos tras dos avisos (palmas y pitos).
  • Manuel Felipe, Escuela de Sevilla. Estocada entera (oreja).
  • Ilde Alama, Escuela de Cáceres. Estocada entera. Fuerte petición, bronca al presidente por no concederla, dos vueltas al ruedo (la 2ª protestada).
  • Rodolfo Barquinha, Escuela de Vila Franca de Xira (Portugal). Estocada atravesada, varios descabellos (palmas). 

Entrada: menos de media.

Presidente: Fernando Carrasco.

Crónicas de la prensa: Diario de Sevilla, ABC


Diario de Sevilla. LUIS NIETO. Destacan Benjumea, Viruta y el portugués Barquinha

Las novilladas de promoción -únicamente son cuatro- es preciso que sean presididas por el mismo equipo para evitar el agravio comparativo. Si en las dos primeras hubo seriedad y hasta alguno de los chavales se marchó sin algún trofeo merecido, ayer se concedió una oreja facilona. A ello se añadieron cosas que rozaron el baremo de una portátil, como que Ilde Alama diera por su cuenta una segunda vuelta al ruedo o que Vanessa Montoya, a la que perdonaron el tercero aviso, saludará tras cuatro pinchazos y quince descabellos. Dentro de lo que fue una cascada de golpes a la Maestranza por parte de algunos toreros, del público y del palco presidencial, hay que destacar las buenas actuaciones de Javier Benjumea, Francisco Durán Viruta y Rodolfo Barquinha ante una novillada complicada de Gabriel Rojas.

El hijo del inolvidable Pedrín Benjumea, de nombre Javier, aportó valor, quietud y verticalidad. En el debe, la muleta retrasada. Apuntó dos buenas verónicas y una media tras perseguir a un novillo abanto. La faena, meritoria, con un astado repetidor. En el platillo, hasta siete estatuarios sin mover un músculo, que ligó a uno de la firma y uno de pecho. En los medios, dos tandas excelentes con la diestra. Sufrió una voltereta.

Viruta, de Camas, destacó en el capote y con la izquierda. Como desacierto, la elección de los terrenos, al no apostar fuerte en los medios. Toreó bien a la verónica y sólo a última hora sacó al complicado novillo a las afueras, donde le pudo dar una bella serie al natural con ligazón.

La trianera Vanessa Montoya, recientemente herida en un tentadero, pasó las de Caín, No entró en quites ni ocupó su sitio en banderillas. Si con el capote sufrió dos desarmes por no jugar los brazos, con la muleta volvió a perder el engaño y aguantó como pudo la aspereza de su novillo. Con los aceros estuvo siempre vendida.

El sevillano Manuel Felipe no fue precisamente quien mejor toreó con la capa ni con la muleta. Su faena, aseada, la remató con un sablazo para recibir una oreja, que resultó regalada en comparación a otras faenas de esta liguilla.

El cacereño Ilde Alama, dispuesto, recibió al quinto con una larga de rodillas en los tercios. No consiguió nada destacable ni con el percal ni con la franela. Mató de bajonazo.

El portugués Rodolfo Barquinha dio los mejores muletazos de la noche. Hondos, profundos y largos. Larguísimos. Siempre metiendo los riñones. Una de las series con la derecha fue fabulosa. Con el capote estuvo variado, aunque algo acelerado. Prendió banderillas con más voluntad que acierto. Todo lo emborronó al fallar con los aceros.

El jurado, en la madrugada de ayer, dio como finalistas a Antonio Nazaré, de Dos Hermanas, Vicente Varela, de Coria del Río, y Manuel Felipe, de Sevilla. La entrada de este último, en detrimento de otros toreros que aportaron más cualidades, será debatida, probablemente, por los aficionados.


ABC. ROCIO LUNA. Toros: Gran decepción de la novillera Vanessa Montoya en la Maestranza

Se esperaba una tarde gloriosa para el debú de seis nuevas figuras, pero con especial atención la actuación de Vanessa Montoya, nueva en estas lides con tan sólo dieciocho años. El espectáculo comienza con bravura de la mano de un Javier Benjumea  templado y seguro. El novillo, negro y bragao fue recibido con lanceos de capote con decisión. El astado acude al engaño pero sale suelto. A pesar de las tandas de muletazos el toro embistió y envió al torero a la enfermería tras la muerte.

El segundo, sin embargo, no se empleó tanto como su antecesor  Francisco Durán lo intentó con aplomo y naturales de uno en uno con un toro que se sabía lo que dejaba atrás. Después de mucho trabajo, buenos pases de pecho para aprovechar el mejor pitón del toro. A pesar de la perseverancia del novillero, la estocada fue tendida y la alargada muerte del toro obligó a un primer aviso con descabello. La gran expectación recaía en Vanessa Montoya. El contraste entre el alto toro y la baja estatura del diestro era abrumador: en boxeo el combate no se hubiera celebrado. Las ganas no eran suficientes para enfrentarse al peor toro de la noche. Las posturas floridas, pero la mano tendida sin decisión y con miedo. La casi trágica situación hizo que la propia se deshiciera de la chaquetilla, imagen que levantó la polémica en el coso. Dos avisos y más de una docena de pinchazos acabó con la curiosidad de los presentes. El cuarto dio entrada a la tanda de los mejores. A partir de aquí la corrida tomó juego y pocos fueron los que se aburrieron.

 Manuel Felipe, que volverá a repetir cartel el próximo jueves en la final  de Festejos, recibió decidido, lanceando a la verónica. Una tanda de derechazos le llevó a una muy buena estocada con oreja, aunque la Presidencia se hizo de rogar.

Ilde Alama se llevó la gran decepción. Una faena magistral, sólo sorprendida por una voltereta sin consecuencias, hizo que se acercara al triunfo. Pero la Presidencia no se sentía nada caritativa y, a pesar de las contínuas demandas del público, la petición de oreja no fue atendidapor el Presidente, de manera que a la decisión le siguió una monumental bronca a la autoridad antes y después de las dos vueltas al ruedo del que, sin duda, pudo haber sido el gran triunfador de la noche.

El portugués, Adolfo Barquinha, se deshizo en atenciones a uno de los mejores toros de Rojas. Las verónicas rematadas con revoleras, llevó a la suerte de banderillas protagonizada por el propio novillero, que todo hay que decirlo, supo bien ponerlas.  Aprovechando el buen pitón derecho del toro, empezó con manoletinas de pie para acabar con manoletinas de rodillas. Una estocada caida rompió la ilusión del joven que vio como el toro no moría ni aún llegado el primer aviso. Más de media docena de descabellos despidieron la noche. El próximo jueves será la final de Festejos con Antonio Nazaré, Vicente Varela y Manuel Felipe como  únicos espadas.

Portal Taurino te invita a ver
los mejores
vídeos de
El Toreo

Suscripcion gratuita

Le llevamos a casa la actualidad taurina

Para saber de toros

La Junta de Andalucía le ofrece la Normativa Taurina

Aspectos legales de la Autoridad taurina