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Festejo de abono
REAL MAESTRANZA DE SEVILLA
Tarde del lunes, 30 de abril del 2001
El Comentario
PortalTaurino.
EL GLISON
Sangre es lo que en ocasiones se tiene que
pagar cuando se va en busca de un premio importante.
José Tomas iba en pos de su tercer Puerta
Grande en la Feria de Sevilla y no podía dar ni darse concesiones.
Completamente entregado a la hora de matar,
el Toro también se fue por derecho y con el Pitón escobillado penetro las
carnes del Diestro y además le dejo enterrada una de las astillas.
La plaza estaba repleta de Gente que estaba
ahí a la espera de un acontecimiento histórico como el que seria que por
la Puerta del Príncipe saliera un Torero por tercera vez consecutiva en el
serial Sevillano.
Las circunstancias empezaron adversas desde que el clima
cambio radicalmente comparado con el que privo el Domingo. El ruedo
anegado presagiaba también complicaciones en la lidia, que sin embargo se
contrarrestaron por la sapiencia de los hombres y la nobleza de los
Astados.
José Tomas y el publico de La Maestranza querían ser
protagonistas y participantes de algo que a final de cuentas no sucedió
porque así es y debe ser el Toreo de impredecible, pero no dejo de pasar
porque José Tomas no estuviera dispuesto a entregarse, que lo hizo
completamente, o porque la Plaza no estuviera dispuesta a premiarle, que
era lo que mas deseaba.
Así es y debe seguir siendo el Toreo, un Rito
impredecible.
PortalTaurino. MANUEL
VIERA. ORTEGA CANO SE DESCALZÓ
Le parece a uno que, así como sin darnos cuenta, hemos
llegado al techo de la expectación que han provocado quien ayer se
anunciaron en el cartel. La cosa se explica porque el que esto escribe, le
han ofrecido reventas venidos desde fuera en apoyo de los 'oficiales' de
esta plaza, localidades del tendido 6 al módico precio de 105.000
pesetas. Y mientras, la Delegación del Gobierno de la Junta, encantada
con su anuncio de erradicar con tan conocida lacra. Desdichadamente, tal
cuento de la lechera no se lo cree ni los que lo han anunciado, por más
convencidos que estén. Parece ilusorio tratar de expresar una opinión ya
contenida en las mucha vertidas sobre este eterno asunto. Así que no hay
más remedio que joderse. Y es que hay realidades que se escapan.
Cualquiera con un mínimo de afición, o de ganas de dejarse ver en un
tendido, pagaría cuanto estuviera en su mano por contemplar la
inspiración artística de Ortega Cano, la lentitud pasmosa de un natural
de José Tomás, o la majestuosidad de una verónica de Morante; aunque
después sufriera la incomodidad de una plaza abarrotada y molesta con la
torrencial lluvia y los elementos precisos para guarecerse de ella. Fue la
climatología quien mermó la expectante tarde que caminaba hacia un
triunfo deseado, porque los 'juampedros' comenzaban a dar espectáculo
aunque patinaran en el albero como si de una pista se tratara. Y con todo,
Ortega Cano se descalzó y volvió a sentir el toreo con la ayuda de
un excelente colaborador. Hay, en el torero, una permanente ansia de deseo
de ofrecer su arte, y bien que lo conseguiría con la pureza de su capa.
José Tomás volvería a contagiar emociones sin poder firmar el final de
su exitosa Feria. Y Morante, deseoso estoy de que vuelva hoy.
PortalTaurino. Juan Moreno.
ORTEGA, JOSÉ
No es por casualidad que a José Tomás le haya calado un toro. Lo ha
calado porque ha venido a demostrar lo que es, y uno que viene de vuelta,
aunque no lo esté pareciendo, le estaba 'mojando' la oreja. La sombra de
Ponce revoloteaba por la plaza. Tanto José Tomás como Morante
de la Puebla han estado en Ponce en los primeros de sus lotes. Tomás
dando tres medios pases para enjaretar uno, y Morante, doblándose por
bajo al inicio de su faena con un toro que perdía las manos. ¡La sombra
de Ponce es alargada! Cuando Ortega Cano comenzó su faena, José Tomás
fue irrespetuoso, miraba para el tendido, para las gradas, para cualquier
parte menos para su compañero que estaba con la muleta en la mano. El mérito
de José Tomás ayer fue la entrega. Ayer, mucho público pudo constatar cómo
toreros del corte de Ortega Cano mandan a los
toreros con casta a la enfermería. Virgen de la Esperanza, Virgen
Macarena, enfermeras celestiales de los toreros, aunque no te reclame, evítale
el menor dolor y recupera al torero. En línea de menosprecio se
marcharon, en el sexto toro, han pasado por mi lado, personas de acento
distinto que cuando vienen aquí y no soportan ni el agua, ni el frío, ni
el calor, y yo diría que, en algunos casos, tampoco la manzanilla. Se
perdieron ver torear con el capote a José Ortega Cano. De Morante de la
Puebla les diré que espero poder verle hoy. Del ganadero... ya les hablaré
algún día de los programas informáticos.
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Aspectos
legales de la Autoridad taurina |
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