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Festejo de abono
REAL MAESTRANZA DE SEVILLA
Tarde del domingo, 29 de abril del 2001
El Comentario
PortalTaurino. MANUEL
VIERA.
Es otro
El tiempo dirá si la benevolencia del presidente y el
delirio colectivo por contagio de un público triunfalista, alegre y
festivalero, significa, en un futuro, la denominación de plaza de
provincia a la Maestranza. De hecho, nunca se dieron soluciones para estas
cuestiones que plantean quienes abogamos por el prestigio y credibilidad
de Sevilla. Se quedan como paradojas del transcurrir de una Feria. De cómodas
decisiones del usía al que le cuesta un mundo ir en contra de la
mayoría popular. Y nos quedamos pensativos, conmovidos, sin saber
entender cómo es, en realidad, este otro mundo de las corridas de toros
en Feria. Veo que comienza a hablarse con ironía, cada vez más, por
parte de informadores, críticos y entendidos de la fácil apertura de la
pesada puerta, y me preocupa el descrédito porque sí. Porque es tal la
confusión que algunos crean que parece que no se necesitan argumentos de
ambición artística y verdad en el ruedo para merecer el honor de salir
bajo su bóveda. Divertida, y en ocasiones, hasta hilirante, es la gran
masa de gente que, a veces, se encuentra con la cabeza en las nubes
divinamente. Así, enarbolan pañuelos, piden trofeos, todo lo aplauden, y
después se olvidan de agradecer al torero la voluntad manifiesta de hacer
las cosas bien. Es lo que hizo el nuevo Jesulín de Ubrique, intentar
torear, templar y ligar con convicción, con pulcritud de torero cuajado.
Es otro. Es cierto, pero quiero seguir esperando ver su toreo. Sin
embargo, todo parece bueno para los que abarrotan tendidos en Feria,
incluso la invalidez, la falta de casta y la mansedumbre de unos toros que
han vuelto a repetir en esta plaza igual fracaso ganadero que el del
pasado año. Y con estos animalitos, Finito, apático, y Abellán, con
valor demostrado, queriendo sin poder. Mañana será otro día
PortalTaurino. Juan Moreno.
A segunda
El respeto no hay que llorarlo ni rogarlo. Hay que ganárselo. Para ser
respetado, lo primero que hay que hacer es respetar. La temporada pasada,
en Huelva, en las Colombinas, me invitaran a un programa de radio en el
que, tras la corrida, comenté que Finito de Córdoba, para demostrar qe
era un torero recuperable, aunque había estado bien, tenía que echarle
un poco de más coraje, atarse los machos. En ese instante, Gregorio Cruz
Vélez y compañía saltaron desde el bar diciendo: "¡A segunda, a
segunda!" Habían oído que yo era de Sevilla. Empleaban términos
groseros -lean ellos un buen diccionario- y poco propios de un torero. ¿Qué
los respete? Pues que no se dejen pegar el repaso que les ha dado la
cuadrilla de Abellán. En el primero del lote de su torero estuvieron como
la chata. Los toreros, hasta hablando tienen que serlo. Piense la
cuadrilla de Finito en torero, como realmente lo son, y
déjense de términos futbolísticos y provincianos. Ayer les he respetado
en el sorteo, les he respetado en la plaza, les doy la razón porque la
tengo yo, pero les digo que un torero, una figura del toreo, que no es el
que ha ganado mucho dinero, porque ése, lo que es, es rico, aun sin razón
le hubiera dicho ¡tu... madre! Jesulín de Ubrique les ha dado una lección
a los de "¡A segunda!", e incluso al fino torero de Chiva,
Enrique Ponce. El otro día, cuando un espectador le increpó, seguramente
sin razón, sin saber nada de esto, le dijo "¡baja aquí!"
Ayer, al torero de Ubrique le han dicho una sandez desde la grada, y
unicamente ha respondido matando al toro como tiene que ser, por arriba.
Mis respetos, torero. Ha estado usted en torero, aunque, según me dicen,
en su día fichara por un equipo de Ubrique. De la corrida, de verdad, jamás
me aburro. De chico venía a las charlotás por ver la parte seria. De
torería, Martín Recio. Si de verdad es la última que torea en Sevilla,
se ha despedido como lo hacen los toreros. ¡Mira que si uno que no vive
de esto está dando una primicia informativa! ¿De echar de menos? Madrid,
porque como no hay música, el que dicta,... conjúgese el verbo, no puede
tocar cuando le sale... de la partitura. Señor músico, por favor, piénselo
antes arrancarse, porque si no le pierde el respeto a todos los que de
verdad han toreado de capa en la Maestranza.
PortalTaurino.
EL GLISON
Un grito a destiempo
Un grito a destiempo, dado con la
intención de perjudicar, se puede trastocar, con talento por parte del Torero, y con
sensibilidad positiva de parte del publico, en el fósforo que prende la
mecha para detonar un
cambio de actitud.
Eso ha sucedido muy a tiempo en la faena de Jesulín a su segundo Toro.
Ese grito echándole en cara ciertas
acciones del pasado, hizo que la actitud de pasiva contemplación del
publico, se transformara en una activa participación al ejecutar el Torero
la tanda mas lograda en toda la tarde.
El grito metió al publico en la faena, Jesulín se metió con pundonor en el traje de luces y el Toro se
metió en
la muleta.
El mas contrariado después de esto en la
Maestranza, seguramente habrá sido quien lanzo aquel grito al aire, y ser
quien a final de cuentas, con el reflejo que provoco en el publico, en el
Torero y hasta en el Toro, a su salud se realizara la única vuelta al
ruedo de la tarde.
Jesulín sabe ver al Toro y oir a la Plaza,
aprovechando todo lo que sucede en el contexto, para encauzarlo y llevar
agua a su molino.
Un grito a destiempo, muy a tiempo.
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Aspectos
legales de la Autoridad taurina |
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