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Festejo de abono FICHA TÉCNICA Ganadería: J.J. González (desiguales de presentación, muy astifinos, mansos). Diestros:
Incidencias: Julio Pedro Saavedra fue operado en la enfermería de la plaza de "herida por asta de toro en cara interna del tercio interior del muslo derecho que con una trayectoria de 12 centímetros hacia arriba pasa por encima del anillo de Hunter disecando el músculo sartorio y dejando al descubierto el paquete vascular. Existe otra trayectoria que rompe la aponeurosis, fibras del vasto interno y dirección ascendente de unos 10 centímetros, que pasa por debajo y detrás del anillo de Hunter, y en otra trayectoria de 15 centímetros llega hasta la cara externa e inferior del muslo derecho, perforando piel. Pronóstico grave". Crónicas de la prensa: Sevilla Información, El Mundo Andalucía Sevilla Información. Angel Cervantes. Novillada interminable, con percance grave de Saavedra y vuelta para Castaño
El grave percance sufrido por el novillero madrileño Julio Pedro Saavedra al
entrar a matar a su primer oponente y la vuelta al ruedo de Javier Castaño
fueron las notas más destacadas del interminable festejo celebrado en la
Maestranza, 26º del abono, motivado este hecho por que el tercer novillo,
devuelto a los corrales, se mantuvo 35 minutos en el ruedo hasta que fue
descabellado por Javier Castaño. Así, el espectáculo superó las tres horas
de duración.
Se lidió una novillada de Juan José González, desigualmente presentada,
mansa y descastada, aunque los dos primeros ejemplares al menos se dejaron
torear en la muleta. El garbanzo negro del encierro, por peligroso, fue el
quinto.
Algo menos de media entrada en tarde de agradable temperatura. Julio Pedro
Saavedra fue operado en la enfermería de la plaza de "herida por asta de
toro en cara interna del tercio interior del muslo derecho que con una
trayectoria de 12 centímetros hacia arriba pasa por encima del anillo de
Hunter disecando el músculo sartorio y dejando al descubierto el paquete
vascular. Existe otra trayectoria que rompe la aponeurosis, fibras del vasto
interno y dirección ascendente de unos 10 centímetros, que pasa por debajo y
detrás del anillo de Hunter, y en otra trayectoria de 15 centímetros llega
hasta la cara externa e inferior del muslo derecho, perforando piel. Pronóstico
grave".
El Mundo-Andalucía. Edición del 3 de julio´2000. JOSE ANTONIO JIMENEZ. Entre el valor de castaño y la cornada de Saavedra Las más de tres horas que duró la novillada que ponía punto y final al abono sevillano resultó ser una mansada con la que los actuantes, en lineas generales, poco pudieron hacer. Julio Pedro Saavedra resultó herido de gravedaden el único que mató. Estuvo voluntarioso con el capote y en la faena de muleta demostró su calidad. Compone bien la figura en cada pase metiendo los riñones con empaque. Su enemigo le planteó todas las dificultades posibles: cabeceaba, iba con la cara alta y en algunas fases desarrolló peligro. La parte más áljida de su actuación la tuvo al natural. Ligó dos tandas haciendo sonar la música. Con la derecha los pases fueron con gusto aunque por ese pitón el lucimiento era mucho menor. Un magnífico cambio de mano dió paso a una cornada de torero valiente. Al entrar a matar por derecho resultó herido en el muslo derecho espectacularmente. Por fortuna la cornada es amplia pero limpia. Debido a este percance, el sevillano Antonio Ramírez, hubo de estoquear tres toros. En su primer enemigo, astifino y corretón, dió infinidad de pases. Entre tanta cantidad es normal que alguno de ellos le saliera bien, pero en lineas generales, pocas veces quedaron los pies en el suelo. Al cuarto lo paró bien con el capote pero en el tercio de muleta desistió pronto ante las dificultades que le planteaba su enemigo. En el que cerraba plaza sí estuvo más dispuesto pero el novillo buscaba la salida y era imposible darle dos pases seguidos. El lunar negro de toda la tarde fue la espada. El valor no le permite realizar la suerte suprema con un mínimo de efectividad. El que tiene un valor que asusta es Javier Castaño. Fué capaz de remontar una tarde en la que tardaron una hora aproximadamente en acabar con un novillo devuelto por falta de fuerzas y que no quería volver a los chiqueros. El lucimiento con el capote al tercero no fue posible pero la faena de muleta fue espeluznante. Sin moverse consiguió tandas con la derecha de mano baja, ligando y transmitiendo al tendido toda la emoción posible.Esa quietud que le caracteriza hizo que al dar un pase por la espalda resultara volteado aunque sin consecuencias. Mermado de facultades falló con la espada y perdió el trofeo conseguido. En el quinto lo intentó pero no pudo ser.
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