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Festejo de abono FICHA TÉCNICA Ganadería: Toros de Juan Pedro Domecq (de excelente presentación y juego. Al 3º se le dió la vuelta al ruedo). Diestros:
Presidente: Francisco Teja. Incidencias: El picador José Luis Sánchez Sánchez recibió un puntazo en la puya del tercertoro. Pronóstico leve. Entrada: hasta la bandera. Tiempo: soleado. El Mundo. CARLOS CRIVELL. El triunfo de las sustituciones Esta Feria se ha convertido en la de las sustituciones. Sobre la marcha se han improvisado toreros para puestos importantes. La empresa mira la peseta y se acuerda poco del aficionado. Y como remate, los sustitutos son los que triunfan. Así ha pasado con Dávila Miura y Finito de Córdoba.El puesto que dejó Vicente Barrera se lo ofrec! ieron a Eugenio de Mora, un miércoles de preferia y con toros de Los Guateles. Ese viejo sabio del toreo que es Pablo Lozano se negó. Ya no ha contado más para otros puestos. A Manzanares, torero en trance de ida definitiva, le tocó la lotería de otra sustitución. También se han visto afortunados en este reparto Curro Vázquez, Dávila Miura, Finito y Pedrito de Portugal. No es un alarde de imaginación. Las sustituciones tienen buen fario para los toreros. Así lo pueden atestiguar algunos de los toreros que han pisado Sevilla en esta situación. Algunos han cortados las orejas a sendos toros en corridas en las que no estaban anunciados. La faena del joven Miura a un toro de Núñez del Cuvillo tuvo la importancia del toro. Dávila Miura estuvo firme y valiente. Se ha consagrado como torero poderoso y el aficionado le espera con la de Cebada Gago. Finito de Córdoba andaba perdiendo su patrimonio torero. Se ha despertado a tiempo de coger todos los trenes posibles para llegar a ese califato soñado por sus paisanos cordobeses. Finito tiene empaque, figura y porte. Ayer en Sevilla, las prisas le jugaron una mala pasada. Después de cortar dos orejas a su primero, pareció conformista con el sexto. La Feria se ha embalado. La empresa no se quiebra la cabeza para buscar sustitutos. Esta tarde, en lugar de Morante, torea Pedrito de Portugal, apoderado por Eduardo Bermejo, que ya estaba contratado para el jueves. El tirón de los farolillos permite estas licencias. Hay mucha gente que quiere ir a los toros, pero llegarán a la plaza y preguntarán quiénes son los que torean. Con esta clientela, la empresa tira de los toreros de la casa. Si Pedrito sigue con la buena estrella de los sustitutos, tiene opciones de triunfo. ABC. ZABALA DE LA SERNA. Finito de Córdoba hizo verso el toreo a la verónica Al Gitano Rubio le dio por recitar el Blanquet de Duyos, ycasi se le saltan las lágrimas como a Finito de Córdoba tras cerrarse la Puerta del Príncipe a pinchazos. El rapsoda se creció en la interpretación, ante la mirada atenta de unos oyentes de calidad; Finito hizo verso el toreo a la verónica en la Maestranza. Finito lió un tacazo con el capote en el saludo al tercero.Dibujó lances con los brazos mustios, por el pitón derecho, que crujieron los tendidos y los cimientos de la plaza, y también templó su capote por elizquierdo mientras ganaba terreno hacia una media verónica de calidad, brochede oro. El torero de Córdoba venía dispuesto a no dejarse en Sevilla el triunfo del día pasado, y ya de primeras había bordado un quite de manosdesmayadas en el primer toro de Curro Vázquez. Aquellos lances que barrieron el albero abonaron el terreno, para abrir boca, de cara al último tercio. Antes Romero quiso replicar a lajuventud, y allí quedaron una verónica y el remate pinturero de la media.Poquito, más bien nada, nos ha regalado Curro en esta Feria. Pero ahora estamos a otra cosa, que fue Finito frente al toro de Juan Pedro Domecq, premiado conuna vuelta al ruedo en el arrastre por su buena condición, demostrada en elcaballo (incluso descabalgó con su empuje al valiente picador) y en la muleta. Como para todo hay un amargavidas, alguien cercano a la localidad del periodista se empeñó en decir que en la Maestranza no se puede ni se debe entregar semejante recompensa a un toro que escarbó en todos los tercios y que se dolióen banderillas. Pero, hombre, qué más da, a estas alturas, después de todo lo visto, incluso ayer en presentación, ¿nos vamos a poner ahora exigentes? ¿Dónde va una vuelta al ruedo? Pues eso, que el compañero erre que erre con la murga, y el toro que tuvo alegría, y prontitud en la arrancada, fijeza y codicia. Permitió a Finito de Córdoba el toreo por bajo en el arranque de faena, genuflexo, poderoso, con una plasticidad tremenda en el pase del desprecio y otro rodillaen tierra y ayudado de la espada. Primera serie diestra Al resucitado torero bienvenido, sea, le costó coger la velocidad en una primera serie diestra, pero ya en la siguiente bajó la mano y guió los viajes hasta el infinito, al ritmo que marcaba el juampedro. Dicen que el temple también es así, otro temple distinto al concebido comolentitud, un temple marcado por sacar limpio el engaño por debajo de la paladel pitón, tal y como el matador conseguía. Repitió una serie más sobre la derecha y dio paso al toreo natural. Como en cuestión de gustos nadie ha dejado nada sentenciado, el otro día Finito nos pareció más templado; también era otro toro. Pero, ojo, dentro de un nivel estupendo que merece la pena seguir alentando. El desvanecido final, tras otra tanda diestra, preparó al bicorne para la muerte. Finito lo partió con una certera estocada. Hoy sí, y luego no. Dos orejas premiaron su labor; y la vuelta al ruedo al cornúpetaenorgulleció al ganadero, que recorrió el callejón entre abrazoss y parabienes. Y el vecino de localidad que no cejaba en poner freno a la euforia general. Con media Puerta del Príncipe abierta, a Finito sólo le faltaba la tercera llave, la que traía puesta el noblón sexto. Finito se asentó en el toreo en redondo, tratando de no quitarle la muleta de la cara a suenemigo, que salía de los pases con la carita alta, distraído. Condujo la faena camino de la oreja, con un leve paso por el pitón izquierdo en el buen momento en que está, muchas ganas tenemos de verle cuajar un toro alnatural. Una trincherilla y un par de redondos destacaron del conjunto. Cerró faena por bajo, bello adiós; la Puerta que da a Triana ya se entreabría. Mas otra vez la maldita espada; el toro que no humillaba y la suerte que se torcía. Una ocasión perdida. Pero la alegría de haber recuperado un torero no nos la quita nadie. Uno, además, que sabe decir el toreo, que debe seguir por el camino recto en busca de una mayor pureza, porque ya conoce que los atajos se pagan al final. A Curro Vázquez no le salieron las cosas del todo. O más bien poco. De cualquier manera, la Maestranza sabe helar el ambiente cuando mide con esos silencios como cuchillas a toreros que no caen de pie en Sevilla. La mayoría tomó partido por el toro, bueno y noble (y chico). Este Curro deLinares, este Vázquez de Madrid, cinceló tres trincherazos como tres soles y una serie de derechazos y... el viento, los terrenos escogidos para evitarlo, la gente, la falta de entendimiento pleno... Lástima. Dos verónicas armoniosas y otras dos torerísimas medias del quite encontraron escaso eco. El toro cabeceaba en el último tercio. Huboenganchones y poca entrega, por una y otra parte. Ayer sí que existió una revisión del carnet artístico de identidad, algo nada agradable cuando ocurre aquí o en Madrid. Porque nunca fue así. Sevilla dejó claro que no quiere otro Curro que no seaRomero, el incombustible Faraón que ha abordado esta primavera con unos kilos de más y ánimos de menos. Un par de verónicas para recibir al flojo primero yla media y otra de un quite que acabó en desarme. Y el viento, y la ceja paraarriba y la ceja para abajo, y «ná de ná». Aún menos en el cuarto. ¿Hasta el año que viene? La Razon. BARQUERITO .- Finito le corta las orejas a un «juanpedro» premiado con la vuelta al ruedo Son grande y triunfo mayor de Finito de Córdoba con dos toros de Juan Pedro Domecq. Al tercero de la corrida, en el que se conjuntaron en dosis de alta tensión la agresividad y la nobleza, le cortó las dos orejas tras una estocada trasera cobrada en la suerte contraria y de lentos efectos. Al noble y algodistraído sexto, estuvo a punto de cortárselas también, pero Finito pinchó hasta tres veces antes de cobrar la estocada final. La Puerta del Príncipeestaba entrebierta cuando Finito igualó a ese sexto con unos bellos muletazos cambiados y la gente empujó la espada. Se hizo querer y admirar Finito. Antes de su turno grande, unquite de tres verónicas rematado con media en el primer toro de Curro Vázquezya levantó clamores. Por el ajuste y el despacioso temple de los cuatro lancesque dejaron dormido a un toro que hasta entonces no había dejado de guerrear.De modo que la salida para recibir al tercero de capa provocó una expectaciónespecial. Anunciando su agresividad, el toro desarmó a Finito en el primerlance y, al repetir, con Finito agarrado a una punta del capote, estuvo a punto de arrollarlo. Finito se fue de nuevo al toro y ahora se estiró de capa con idénticoacento al del quite anterior. Las manos bajas, el compás abierto, el capote muyrecogido, ceñidísimo el embroque y terreno ganado a cada lance. Siendo espléndidoel quite, lo mejor fue la misma salida de Finito, la forma de perderle la cara al toro. Faena corta El tranco a saltos del toro en banderillas y sus nuevasescarbaduras amenazaban con truncar la fiesta, pero Finito lo vio clarísimo desde el principio y con los cinco muletazos de apertura, por abajo y por los dos pitones, se hizo dueño de la cosa. Se recreó en una faena rota en seguidacon la mano derecha en tres tandas ligadas de mucho poder, rico gusto y, pese a su seriedad de base, de mucha expresión. Imponente el clamor. Por la izquierda, Finito insistió lo justo y sin el brillo de la otra. Contó el peso de la cosa entera, tan redonda, tan a la manera de entender el toreo de Finito de Córdoba. Al sexto también lo metió en el capote con engañosafacilidad y lo manejó con suma destreza en la muleta. Ayundándolo y provocándolo, dos cosas innecesarias en la otra faena. Los pases de pecho y los adornoscambiados fueron preciosos. El remate de faena por abajo, una delicadeza. Todosumado vino a poner a Finito en otra órbita. Romero se estrelló contra el viento, que soplóinmisericordemente durante sus dos toros. Curro Vázquez, fue medidoc omo no se ha medido a un torero en Sevilla en mucho tiempo. Romero abrevió con elprimero, que se le vino en la muleta casi encima un par de veces. En el cuartomucho se sucedieron los enganchones y sólo se vio la estela de algunos medios muletazos. El viento obligó también a Curro Vázquez a torear demasiado cerrado en tablas con el encastado primero. Le pegó algunos muletazosexcelentes pero a la faena le faltó aguante para ligar. Al quinto le pegó unoslances limpios, perfectos, pero recibidos gélidamente, y sólo se jalearon sin exceso dos hermosas medias de un quite. La apertura de muleta por alto resultóequivocada, porque el toro se sintió dueño del terreno y, además, enganchócasi todos los muletazos. Dispuesto el toro, pero midiendo a Curro, que ahora abrevió como si fuera la retirada tras una derrota.
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