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Festejo
REAL MAESTRANZA DE SEVILLA
Tarde del domingo, 8 de agosto de 1999
Novillada con caballos
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Guadalest (bien presentados,
invalidos y descastados).
Novilleros:
- Guillermo Marín. De grana y
oro. Estocada tendida y caída (palmas). Resultó cogido en su 2º
- José Luis Osuna. De lila y
oro. 4 pinchazos, aviso, estocada tendida, aviso, dos descabellos (silencio); estocada
trasera (palmas); estocada (saludo desde el tercio).
- Gabriel Ruiz "Canito". De
blanco y oro. Puso bien banderillas en los dos. Estocada, recibió un puntazo (ovación);
recibe a porta gayola, resulta volteado, media estocada ladeada y dos descabellos (saludó
desde el tercio).
Presidente: Francisco Teja
Incidencias: El novillero Guilleromo Marín resultó cogido
en su 2º, con pronóstico MENOS GRAVE. "Sufre herida por asta de toro en cara posterior
interna del muslo izquierdo en su tercio medio con una trayectoria hacia arriba de 15
centímetros de longitud que diseca el aproximador mayor y rompe fibras del aproximador
mediano y del menor. Contusión indirecta de la vena safena sin ruptura. Otra trayectoria
hacia abajo de 10 centímetros de longitud que diseca el aproximador menor. Se mantiene
bajo anestesia epidural practicándole limpieza y suturas musculares".
Entrada: un cuarto de plaza
Tiempo: bueno
Crónicas de la prensa: 6 Toros 6
6 Toros 6.
Alvaro Acevedo. 8 de agosto´99. SUEÑOS FRUSTRADOS
Las complicaciones presentadas por los ejemplares de Guadalest acabaron
con las esperanzas de los tres espadas que hicieron el paseíllo en La Maestranza. A
Guillermo Marín, por ejemplo, el cuarto novillo se le fue al pecho de salida volteándolo
de forma impresionante e infiriéndole una cornada que seguramente le impedirá tomar la
alternativa el próximo domingo en Dax. Mala suerte para el salmantino que en su primero,
el utrero más noble del encierro, había toreado con corrección por el lado derecho y
más dubitativo al natural ante las continuas miradas de su oponente.
Por su parte, ni José Luis Osuna ni Canito pudieron confirmar lo que
ya habían apuntado en anteriores tardes. Osuna, en el que mató en lugar de Marín,
anduvo decidido y arrancando muletazos a base de cruzarse mucho ante un novillo reservón
y nada claro. Con su primero demostró soltura al manejar el capote y no acabó de
entender su rebrincada embestida dejándose enganchar la muleta demasiadas veces. Se
aperreó con la espada y el presidente Francisco Teja, atento al cronómetro, le envió
dos avisos. Lo que no percibió el Usía fue la invalidez absoluta del sexto, que hasta
los guiris protestaron ruidosamente. Eso es mirar mucho por la empresa y nada por el
novillero, que lógicamente poco pudo hacer.
Canito se llevó el peor lote por peligroso y descastado. Se mostró muy valiente, fue
cogido sin consecuencias por sus dos enemigos y a ambos les arrancó muletazos meritorios
a fuerza de exposición y buena técnica.
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