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Festejo
REAL MAESTRANZA DE SEVILLA
Tarde del 5 de septiembre de 1999
Novillada picada
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de
Villamarta (desiguales de presentación y juego. Muy justos de fuerza y casta. El único
que sirvió, el 4º, noble)
Novilleros:
- El Cid. Silencio y vuelta al ruedo.
- Rafael Torres. Debutaba en
plaza. Saludos desde el tercio y silencio tras aviso.
- Alvaro Gómez. Vuelta tras
petición de oreja, y leves palmas de despedida tras aviso.
Banderilleros que saludaron: José María Mateos y Angelete,
de la cuadrilla de Alvaro Gómez, en el 3º de la tarde.
Presidente: Juan Murillo
Entrada: un cuarto
Tiempo: bueno
Crónicas de la prensa:
El Mundo. Carlos Crivell, Sevilla. Dos
vueltas al ruedo con fundamento. (...) La novillada de Villamarta fue muy mala.
Tenían hechuras de toritos y unos pitones de impresión (...) El Cid es un torero de
salteras que está cuajado para la alternativa (...).
Diario ABC. Fernando Carrasco, Sevilla. El
Cid, muy puesto, se afianza. "La novillada de ayer en la Real Maestranza,
sirvió, sobre todo, para afianzar a Manuel Jesís Cid, El Cid y ratificar que está más
que sobrado para dar el paso y tomar la alternativa".
El Correo de Andalucía. José Enrique Moreno,
Sevilla. Una más para la colección. "De las que no dejan
huella a su paso, así fue la tarde de toros vivida ayer en Sevilla. De esas en las que el
ganado no da posibilidades ni tampoco se adivina capacidad de obrar milagros en la terna
actuante (...)"
Diario de Sevilla. Luis Nieto, Sevilla. De los
de Villamalta a los de Villamanta. "(...) los novillos de Villamarta que en
lugar de sangre brava o café torrefacto corría por sus venas la falta de casta o malta.
Y la terna, a la que le vino grande los problemas, parecía de Villamanta por sus
indecisiones en algunos casos, por deficiencias técnicas en otros y, fundamentalmente,
por querer lucirse con novillos reservones en lugar de lidiarles (...)".
Sevilla Información. Fernando Martínez, Sevilla. La
Antítesis del bostezo. "(se dan dos vueltas al ruedo, en teoría iguales,
pero en el fondo totalmente diferentes de contenido pues lo que dió El Cid hacía sonar
la música del toreo eterno, ese que se practica con lentitud y temple y que emociona a
los tendidos plagapos de japoneses (...)".
Diario de Andalucía. Francisco Mateos, Sevilla.
Listos como el hambre. "(...) No obstante, aunque malos, los
novillos tuvieron la emoción del peligro, algo que alguno de la terna debió aprovechar
mejor (...)".
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