|
Festejo 23º de abono
REAL MAESTRANZA DE SEVILLA
Tarde del 11 de junio de 1998
Corrida del Corpus
Crónica de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros del Conde de la Maza. Mansos con casta. Algunos muy nobles.
Diestros:
- José Luis Parada.
Media tendida (palmas); media estocada y descabello (ovación)
- Cristo González.
Estocada (ovación, saludó desde el tercio); pinchazo y estocada (palmas)
- Domingo
Valderrama. Meteysaca, estocada caída (vuelta al ruedo); pinchazo y cuatro
descabellos (aplausos)
Picador que destacó: -
Banderillero que saludó: José Copano (hijo)
Presidente: Juan Murillo
Incidencias:
- El 5º de la tarde fue devuelto por inutilidad para la lidia y cojera manifiesta
- Domingo
Valderrama fue cogido en el 6º, sin tener que abandonar la lidia
Entrada: menos de tres cuartos
Tiempo: sol y calor
Crónica de la Prensa: El País
El País. Emilio Prados, Sevilla. Cristo y Valderrama no salen a flote
Está claro que en el toreo, al final cada uno ocupa el lugar que se merece. Por eso
Domingo Valderrama y Cristo González, que desaprovecharon ayer en la Maestranza las
embestidas de los toros tercero y quinto, no salen a flote.
Valderrama, torero al que no puede negársele una entrega, y lo demostró en la pasada
Feria de Abril delante de uno de Miura, ayer no vio clara la embestida de su primer toro,
hasta que el veterano José Luis Parada le hizo un quite a la verónica.
Antes, Valderrama estuvo peleón con el capote, pero la cosa no era así. Ese toro
embistió mucho en la muleta, viniéndose arriba, y Valderrama, que perdía una y otra vez
el sitio, aunque dio derechazos espectaculares, acabó a merced del astado.
En el sexto, violento y con genio, abrevió y se llevó un susto cuando, queriendo
entrar a matar, el toro le apretó y arrolló.
Cristo González no acabó de entender a su primer toro, abanto y mansón como fue toda
la corrida. Ese astado, en la muleta fue más templado, aunque se apagó pronto, pero el
torero se perdió cuando el del conde se le coló en un derechazo.
El sobrero todavía embistió más y duró más en la muleta, pero Cristo González,
entre pase y pase, necesitó respirar mucho, más de la cuenta. Cuajó algún que otro
derechazo pero su faena no tuvo continuidad.
A cargo del veterano José Luis Parada se vieron los momentos más toreros de la tarde.
En el toro que abrió plaza, con casta y genio, que quería coger, abrevió después de
una lidia por bajo y mató pronto.
Pero fue en el cuarto, blando y aplomado pero más dócil, donde el sanluqueño toreó
con calidad. Había lucido con el capote de salida, y en la faena de muleta, sobre ambas
manos exprimió y templó la sosa embestida del toro. Pero como Parada es torero sobrio y
clásico, que no hace concesiones a la galería, y de esto había mucho en la Maestranza,
de ahí que su actuación no remontara más alto vuelo.
|