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Festejo 22º de abono
REAL MAESTRANZA DE SEVILLA
Tarde del 7 de junio de 1998
Novillada picada
Crónica de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: seis novillos de Hermanos Sampedro, sin fuerzas y descastados,
por lo general.
Novilleros:
Picador que destacó: -
Banderilleros que saludaron:
Presidente:
Incidencias: La Autoridad
propone sanción al ganadero por no precintar adecuadamente los cajones de transporte de
los novillos.
Entrada: media plaza.
Tiempo:
Crónicas de la prensa: El
País
El País. JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ,
Sevilla. Misión imposible
Cuando lo que salta al ruedo son animales con la fuerza justa para salir del toril, el arte de torear se hace imposible,
como también sucede cuando los toreros, en este caso novilleros, sacan a relucir sus
carencias, por otra parte entendibles pues están comenzando en la profesión. Esto es lo
que ocurrió en Sevilla, con la excepción de Aníbal Ruiz, que se las sabe todas.
Cuando el aburrimiento se había apoderado del público, Aníbal Ruiz despertó a la
afición al tirarse de rodillas ante la puerta de toriles. A porta gayola recibió al primero de su
lote al que le dio cuatro largas cambiadas
con las rodillas en tierra. Al salir de la última, el novillo alcanzó al chaval y le
propinó una buena paliza. Salió conmocionado de la contienda. Mareado llegó al callejón, pero lejos de arredrarse pidió
agua a su mozo de espadas, se refrescó la cara y la nuca y volvió a la lidia. Como los dos hermanos que le
precedieron, el novillo llegó sin fuerza a la muleta. Aníbal Ruiz le sacó provecho a lo
poquito que tenía el animal, que se quedaba en las zapatillas del novillero conforme
pasaba el tiempo. Estuvo valiente Aníbal Ruiz y el público se lo agradeció con una
oreja.
Pases a un novillo
Con el que cerró la novillada, Ruiz no pudo sacar partido, otro novillo sin fuerza,
sin casta y que se rajó a media faena.
En el que abrió plaza, Juan Manuel Benítez intentó sacarle pases a un novillo que se quedó sin resuello
así avanzaba el trasteo. Si del toril
salió con poquita fuerza, la que tenía el novillo se la dejó en la suerte de varas. El animal se tragaba tres
muletazos y no seguía andando. A la cuarta tanda comenzó a mansear y ahí acabó todo.
Por el contrario, su segundo enemigo sí se podía torear, pero Benítez no lo supo
hacer. El novillo iba de largo, con recorrido, pero necesitaba dos manos más
experimentadas que la de ese novillero para sacarle provecho. Mal colocado, sacándole
hacia afuera, Benítez llegó a impacientar al público tras varias docenas de muletazos y
ni uno bueno. El novillo se fue al desolladero con las orejas, cuando se tenían que haber
quedado en el ruedo.
Víctor de la Serna, que hizo su presentación en el coso de la Maestranza como Aníbal
Ruiz, tampoco pudo lucirse con su descastado primero. Por el pitón izquierdo el novillo tenía más
recorrido y ahí aprovechó De la Serna para sacarle algunos naturales bien trazados.
El jabonero que hizo quinto necesitaba también manos de novillero más experimentado
para lidiarlo, lo que no pudo conseguir Víctor de la Serna, que se las vio y deseó para cuadrar al novillo y matarlo. Más de cinco
minutos duró esa operación hasta que De la Serna cazó al animal de mala manera.
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