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Festejo
REAL MAESTRANZA DE SEVILLA
Tarde del domingo, 4 de octubre
de1998
Novillada fuera de abono
Crónica de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Martín Lorca. Bien presentados. Flojos y desiguales de juego. Sin raza. El sexto, 2º sobrero.
El segundo, el más noble. Los dos últimos, con mucho cuajo.
Diestros:
Picador que destacó: -
Banderilleros que saludaron:
Presidente:
Incidencias: Barea fue asistido de una
herida contusa en cuero cabelludo y contusión en el pié izquierdo con probable fractura
del quinto metatarsiano. Pronóstico reservado.
Entrada: un cuarto
Tiempo: nublado y frío
Crónicas de la prensa: Diario
de Andalucía
Francisco Mateos,
Sevilla. Edición del 5 de octubre´98. Muy poco en la última
En el cierre de los festejos menores en la Maestranza apenas hubo emoción, salvo el
arrojo de Barea tras una voltereta y lesión de tobillo
Se cerró la temporada en la Maestranza en cuanto a festejos menores respecta. Ayer, en la
última novillada programada por la empresa Pagés, tampoco pasó nada. Y hubo novillos
con los que se debería haber estado mejor, aunque el encierro fue de más a menos.
De los utreros que mandó el ganadero -cruce de Cebada y Torrestrella, con algo de Juan
Pedro- desde la finca "La Navarra" resalt la más que buena presentación,
con algunos animales que ms se parecían a los modernos torillos del fin de semana
anterior con las figuras de postín que a los habituales que se corren en el coso del
Arenal, con casi cuajo de toros. Incluso uno -el sexto bis, que al final también fue
devuelto- llegó a pesar hasta 537 kilos, sobrepasando el listónn de los que más pesaron
para la corrida de Curro, Ortega y Jesulín hacía siete días. Algo que no parece
lógico.
Quizá lo más destacable fue lo ocurrido en el quinto, sobre todo por el componente de
emoción que imprimió en tarde tan desangelada y fría. Barea salió algo presionado
porque no terminó de acoplarse con su primero, ya que, si bien fue capaz de embarcarlo
con estilo y suavidad en los primeros compases, el animal -el mejor de la tarde- fue
adquiriendo una dulcificada embestida que precisó de mayor ajuste y apreturas por parte
del sevillano, con mayor profundidad. El toreo despegado se evidenciaba, sobre todo, en
los forzados de pecho.
De ahí que Barea -supongo que consciente de ello- salió muy decidido ante el ltimo
novillo que le quedaba esta temporada en un plaza de tanta importancia. Lo recibió a
portagayola y hasta cuatro largas le enjaretó aún con las rodillas en tierra, aunque
hubo un desarme de por medio. Al rematar a una mano recibió un golpe de la pezuña del
astado en el tobillo izquierdo, del que rápidamente se resintió. Con un vendaje de
urgencia comenzó faena con un pase cambiado por la espalda. Se le coló en un derechazo
en esa misma tanda. Las dificultades de movilidad y el afín de triunfo, así como la
propia aspereza del novillo, le llevó a descuidar la colocación y fue volteado de forma
contundente. Maltrecho y con una brecha en la frente se mostró valiente frente al
complicado animal.
El primero de El Gastoreño se movió mucho en los primeros tercios pero se paró en la
muleta, sin repetir y mirando. Lo mejor, unos naturales que, aunque forzados y de uno en
uno, fueron meritorios. Hasta dos veces perdió el capote al recibir al primero para
después dejar una larga faena en la que no hubo brillo. Debió aprovechar mejor la
obediencia del animal al primer cite en la primera parte del trasteo. Intentó dar la
vuelta pero hasta su cuadrilla le recomendó que desistiera.
Tobali apenas dijo nada ante su mansito primero. El sexto y su primer sustituto se
devolvieron por inválidos. El definitivo se aplomó muy pronto, parado, todo un
marmolillo. Encimista y voluntarioso el torero.
Mientras tanto, dos toreros conversaban en la grada del 7: Espartaco que vino a ver a
Barea y Manili que siguió a su paisano Tobali.
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