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Corrida de abono
PLAZA DE TOROS DE SANTANDER
Tarde del lunes, 23 de julio de 2001
Corrida de toros
Crónica de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Torrestrella,
en general bien presentados y manejables. Descató el primero, por su nobleza.
El peor, el tercero, incierto.
Diestros:
-
Finito de Córdoba,
pinchazo y estocada trasera ladeada (silencio); estocada trasera caída
(oreja).
-
Víctor
Puerto, estocada (oreja); pinchazo y estocada casi entera trasera
(ovación y saludos).
-
El Juli,
sablazo contrario (ovación y saludos); media trasera y descabello
(oreja).
Entrada: casi lleno.
Crónicas de la prensa:
El País, ABC,
Diario de Sevilla
El País.
TOMÁS BLANCO. Sobre lo efímero y movido
Siempre fue que en plazas de provincias
las figuras se aliviasen con un toro más acorde con la categoría de la
plaza, pero íntegro, mas nunca se llegó al abuso de los tiempos
actuales.
Las figuras, sabiéndose aliviadas en
exceso, podrían al menos interpretar lo que de verdad y sentimiento
tiene el toreo. Pues no, a sabiendas de cómo se encuentran los
tendidos, representan lo movido y efímero del arte que recoge ovaciones
fáciles.
Finito de Córdoba se vio sorprendido
por su primero, que pasó de estar dormido a despertarse en un santiamén,
que de dos carreras derribó al picador de turno y al que hacía puerta.
Los derribos no fueron de bravo, sino por la mala monta de los del
castoreño. Comenzó su faena con la derecha sin decir nada. Cuando
cambió la misma a la izquierda y se dio cuenta de que éste era el pitón
bueno del toro, se pasó la pañosa a la derecha incomprensiblemente.
Aburrió. En su segundo, algo más entonado, dejó pinceladas al natural
sin acabar de rematar nunca, siendo superado siempre por el animal.
Víctor Puerto saltó al ruedo con
mentalidad de duro fajador. Sin duda sabía lo que venía detrás. Tres
largas cambiadas, tres trapazos y tres chicuelinas calentaron el
ambiente. Brindis al público y cambio por la espalda para que no bajara
la temperatura. Comprobado que su intento de hacer el toreo era
silenciado en los tendidos, no dudó y se volvió bullidor y
voluntarioso, recurriendo a circulares, pases por alto, estatuarios,
desplantes y alardes de valor a base de arrimones. Una estocada eficaz
puso una oreja en su mano. En su segundo, más de lo mismo.
El Juli sabía que jugaba en casa. La
empresa necesitaba de triunfos. El presidente, casero. Las mulillas, con
la lección aprendida. Y los ultratriunfalistas, crecidos. Con todo a su
favor, le salió una faena vulgar en su primero, llena de enganchones,
sin acoplamiento. En el sexto salió a por todas. Puso en marcha la máquina
de la sabiduría, la variedad, la raza y el valor. Galleos, lopecinas,
todo rematado con media de rodillas que levantó la plaza. Las
banderillas, a su manera, con jugueteos ante la cara del toro, acabaron
por llevar la locura a sus seguidores. Con la muleta en la izquierda
esbozó una serie de naturales que ilusionaron a los aficionados, pero
pronto, y a pesar de entender perfectamente el estado del toro, se vio
arrollado, recurriendo a la variedad y al adorno.
ABC.
José Luis SUÁREZ-GUANES. Una
estupenda corrida de Torrestrella y orejas para los tres espadas
El Juli fue el centro de atención de la corrida.
Primero, porque el presidente le negó una oreja mayoritaria en el primero de
sus toros. Segundo, porque el público, en compensación, le pidió la segunda -con
justicia no otorgada- en el toro que cerró plaza. En sus dos enemigos, El Juli
estuvo francamente bien con el capote. Sobresalió en el sexto al cerrar sus
intervenciones con unas lopecinas que llegaron totalmente al graderío.
Banderilleó con brillantez y exposición a ambos. Su primera faena tuvo una
primera parte diestra con la casta y la garra que suele desarrollar. Julián López
tardó en cuadrar a la res y eso le pudo restar puntos con el palco. Su faena al
sexto tuvo mayor vibración. Siempre con un gran entusiasmo. Ya hemos dicho que
consiguió una oreja.
Finito de Córdoba no se terminó de amoldar del todo con el nobilísimo
primero, un gran ejemplar. Existieron momentos lucidos frente a otros más
grises y ventajistas. En el cuarto cambió la decoración. Hizo una faena
sentida. Muy bien con la izquierda. Cortó una oreja.
Víctor Puerto se lució con capote y banderillas y en una faena de muleta
llena de valor que remató con una magnífica estocada. Cortó una oreja. En el
quinto, su labor fue más intermitente y mezcló momentos mejores con otros de
menor acoplamiento. Ovación, tras petición minoritaria.
Diario de Sevilla. EFE.
Finito, Víctor Puerto y El
Juli cortan una oreja cada uno
Los diestros Juan Serrano Finito de Córdoba, Víctor
Puerto y Julián López El Juli cortaron una oreja cada uno en la
tercera corrida de la feria de Santander celebrada ayer.
Finito de Córdoba tuvo un primer toro de oreja por la nobleza y
codicia con la que acudía a los engaños, pero al diestro le faltó
colocación para ligarle los pases, algo que consiguió más en la única
tanda por el lado izquierdo que instrumentó. El buen lote del cordobés
se completó con el cuarto que tuvo un buen pitón izquierdo y que el
matador esta vez sí supo ver y aprovechar para basar su trasteo en
naturales de largo trazo que le valieron un trofeo.
Puerto cortó la oreja de su primero por una faena iniciada con un
pase cambiado, aunque fue perdiendo brillo porque el animal, que parecía
que iba a tener más recorrido, sobre todo en el emocionante quite que
le realizó el matador por ajustadas chicuelinas, citando de largo. Al
quinto lo llevó con temple y suavidad en algunos momentos de la faena a
un toro soso que se dejó y con el que Puerto cerró el trasteo con
circulares.
El Juli consiguió ligar los pases dejándole la muleta en la cara al
tercero, un ejemplar de bronca embestida al que colocó un buen par de
banderillas por los adentros. Mató al encuentro y el público le pidió
la oreja que el presidente no le concedió, por lo que el torero se negó
a dar la vuelta al ruedo.
Ante el sexto toro, El Juli puso toda la carne en el asador. Colocó
con facilidad banderillas e hizo un quite por lopecinas, mientras que
tomó la muleta desde el principio con la izquierda y, aunque lo intentó
por la derecha hasta que el animal protestaba por ese pitón, el mayor
lucimiento vino al natural. Todo le sirvió para obtener el premio de la
oreja. |