GANADERÍAS DE
España

PLAZAS DE TOROS DE ESPAÑA

 

Corrida de abono
PLAZA DE TOROS DE SANTANDER
Tarde del sábado, 21 de julio de 2001
Corrida de toros
Crónica de la prensa
FICHA TÉCNICA

Ganadería: Toros de Puerto de San Lorenzo, bien presentados, justos de fuerzas, sobre todo primero y segundo, y mansos, excepto el primero, que fue noble.

Diestros:

Entrada: casi lleno.

Crónicas de la prensa: El País, ABC, Diario de Sevilla


El País. TOMÁS BLANCO.  Un presidente culpable

El defensor de la función taurina y de los derechos del aficionado, el presidente del festejo, tuvo una actuación indigna de su responsabilidad, al permitir permanecer en el ruedo dos toros moribundos y dos inválidos del saldo ganadero del Puerto de San Lorenzo. Todo ante las protestas de los aficionados y la incredulidad del resto. Ésta es una de las consecuencias de la no huelga. Los ganaderos consiguen su subvención por el valor de la carne más gastos de envío. En realidad, lo que se perseguía era la destrucción de la carne. Incinerado el cuerpo del delito mueren las pruebas y con ellos se queman los derechos del aficionado y el prestigio de la fiesta.

Jesús Janeiro regresaba después de su ausencia voluntaria con la etiqueta de torero serio. Cierto, está más serio el maestro, ni sonríe ni gesticula tanto como antaño. Claro que la situación no estaba para risas. Quedó inédito.

El Cordobés, en su segundo, único en el que se le puede enjuiciar, desplegó su toreo bullidos, movido, danzante, en el que no hay sitio, distancia, acoplamiento y temple, llenando toda su actuación de enganchones, recurriendo a diferentes ajustes comicotécnicos que pasan por intercarlar molinetes, pases por alto, trapazos quitamoscas, espantadas a modo de desplante, todo a veces de pie, otras de rodillas. Pero con lo que realmente triunfa es con la izquierda, que usa para jalear al público entusiasta, que no se emociona pero se ríe, amén de dirigir la banda y otras ocurrencias, dejando para el final el arma definitiva, el salto de la rana. Con esto el personal idealista se ríe mucho más. Medía estocada a la carrera hizo que sus partidarios solicitaran la oreja. La patética actuación de los mulilleros retrasando la salida y después sumando fallos de enganche calentó a la aburrida concurrencia, con lo que el ínclito presidente terminó concediendo el trofeo. Ante las protestas de los aficionados, El Cordobés devolvió la oreja de libre indirecto ejecutado con la pierna derecha.

Javier Castaño demostró estar verde y poseer pocos recursos. En su primero, un animal moribundo, recurrió al arrimón. Y en el sexto, que presentó algunos problemas, estuvo por debajo del toro. La espada fue su calvario.


ABC. José Luis SUÁREZ-GUANES. Oreja de risa para El Cordobés

Se inició la Feria de Santander con una corrida de Puerto de San Lorenzo, que en su primera mitad resultó de lo más floja. En la segunda parte, el juego del ganado se enderezó, pero no el lucimiento de los toreros, aunque Manolo Díaz «El Cordobés» cortó una oreja, no pedida mayoritariamente, y que logró de forma generosa y con tardanza, por la demora de los mulilleros en arrastrar a la res. Las restantes labores fueron silenciadas, excepto la de Castaño al sexto.

El Cordobés había estado en este quinto toro eficiente en la brega. La faena de muleta resultó burda y vulgar, con sólo tres naturales de cierto rango. Lo demás fueron concesiones a la galería con rodillazos y ranas. Su primero era muy flojo, y lo trasteó con la derecha de forma mecánica y desistió de hacerlo con la zurda.

Jesulín tropezó en primer lugar con un toro flojísimo. A pesar de la suavidad que empleó el gaditano, no hubo manera de tenerlo en pie, pues en cuanto lo obligaba un poco, el animal perdía las manos. En el cuarto, cobardón, manso y huido, anduvo voluntarioso.

Javier Castaño dejó patente que sigue verde. Se lució en el sexto, en unas verónicas y en la primera tanda de derechazos. Luego, la casta del toro le desbordó. No supo quedarse quieto y anduvo nervioso.


Diario de Sevilla. EFE. El Cordobés corta la única oreja en la primera de feria

El diestro Manuel Díaz El Cordobés cortó la única oreja en la corrida que inauguró ayer la Feria de Santiago de Santander, en la que Javier Castaño perdió un trofeo por fallar con la espada. Un festejo que no pasó de entretenido.

Jesús Janeiro Jesulín de Ubrique toreó despacio y templado pero sin emoción al primero, un animal noblón que embestía con fijeza pero al que fallaron las fuerzas para mantenerse en pie al final de cada tanda, por lo que fue protestado desde su salida al ruedo. El torero abrevió sin más. El cuarto fue un manso que salió suelto continuamente y al que Jesulín tampoco se esforzó por meterlo en la muleta.

El Cordobés tuvo como primero un ejemplar mansurrón y flojo con el que no estuvo cómodo y al que no supo templar a lo largo de una faena de enganchones.

El manso quinto puso lo suficiente de su parte como para que el torero diera la única alegría de la tarde con un toreo bullidor en el que no faltó como remate el salto de la rana, lo que llevó al respetable a pedir la oreja, que al presidente le costó conceder y por ello fue algo protestada.

Javier Castaño optó por el arrimón después de llevarse una voltereta del tercero tan falto de fuerzas como sus hermanos. El salmantino se colocó entre los pitones y acabó el trasteo con manoletinas de rodillas. Pero los cuatro pinchazos previos a la estocada le privaron de cortar a este joven torero una oreja.

Castaño no encontró el sitio ante el sexto toro, un astado con poco recorrido y que se defendía constantemente y al que no le cogió el aire.

 

©PortalTaurino, SL Pastor y Landero, 6-4º  41001 Sevilla España Tel: (34) 670 821516