No dejaron acceder a los aficionados al apartado. ¿Por qué tanto
misterio? A cuerno quemado olía la cosa.
Se aclaró el tema. Por requerimiento del guión tres hierros
diferentes iban a componer el espectáculo de la tarde.
Si la empresa presume de escoger ganado bien presentado, el ganadero
larga y no para de la integridad y fiereza de sus animales.
Visto lo visto queda preguntarse ¿aquí quién manda? ¿Quizá los apoderdantes
de las figuras? Desde luego los que pagan no.
Ante tanto desaguisado ¿qué pintan presidentes, veterinarios y
asesores? ¿Tan difícil será aplicar la ley establecida?
La fiesta convertida hoy por obra y gracia del taurinismo en un
simulacro corre más peligros. Parece ser a juzgar por las exigencias
que se la quiere convertir en un tentadero de terneros. Al tiempo.
José Tomás, el esperado, llenó hasta las escaleras de los accesos
a los tendidos. Pareció como que había más clientes que localidades.
A él no le afectó el baile de corrales. La diosa fortuna. Lote en
perfecto estado para una corrida de rejones.
Vergonzosamente abúlico, apagado y apático toda la tarde. Sin
criterio, sin distancia, ni sitio. Enganchado y arrollado. Dio la
impresión de estar en otros lares. Quizá en su Galapagar del alma
esperando la llegada de la transferencia bancaria. Multiplicó por 10
todos los defectos reseñados en el que hizo quinto. Fue despedido con
una fenomenal bronca. De nada puede quejarse. Toreó lo que impuso.
Agravio
A Morante de la Puebla por dos series con la mano derecha más de
gusto que de exposición, y terminar diluyéndose al natural, se le
otorgó la oreja del agravio comparativo. En el que cerró plaza quiso
pero no pudo. Enganchado en exceso y sin confiarse, perdió la
oportunidad de abrir la puerta grande. El público por fastidiar a la
figura se la habría concedido sin duda.
Pepín Liria es torero de otras batallas. Con material dulce y tonto
no brilla. Desentona. Despegado, tropezado, arrollado y pesado anduvo el
director de lidia. En su haber la voluntad y las ganas de agradar. Está
pasando por una mala temporada.
Mañana, con el temor de los aficionados por lo que pueda suceder en
los corrales, se espera la presencia de Julián López, El Juli.