|

Canal 4TV
Programa taurino Sol y sombra
Emisión: Jueves a las 00.30 horas. Redifusión: sábados a las 17
horas y domingos a las11.30 horas
Programación
de esta semana
Dirige: Carlos Martín Santoyo
|
|
|
|
Festejo de abono
PLAZA DE TOROS DE SALAMANCA
Tarde del martes, 19 de septiembre del 2000
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de El
Pilar, desiguales de presentación y justos de fuerza, nobles; 6º,
inválido.
Diestros:
-
Manuel
Caballero, estocada con desarme (oreja); estocada desprendida, rueda
de peones y descabello (oreja); estocada (oreja).
-
José
Tomás, estocada -aviso- y dobla el toro (oreja);
cogido, pasó a la enfermería.
-
El
Juli, estocada (dos orejas); estocada
desprendida, descabello -aviso- y dos descabellos (aplausos y saludos).
Incidencias: José Tomás sufre herida incisa en una mano
y otra de 10 centímetros en muslo derecho, que contusiona músculos abductores;
pronóstico menos grave.
Entrada: lleno. Crónicas de la prensa:
El
País, ABC
El País. PERELÉTEGUI.
José Tomás, herido menos grave
Nos calamos. José Tomás, herido menos grave por el único que mató, se
justificó ante la afición, pero nosotros nos calamos hasta los huesos, cambiándonos
hasta de calzoncillos al llegar a casa, palabra. Si hay algo temible es una
tarde de toros con lluvia. Con los paraguas, no se ve, te caen unos goterones
que echan a perder el brillo de los zapatos y la raya de los pantalones; se
corre también el riesgo de perder un ojo, y, en resumen, todo eso constituye un
sinvivir. Así fue la tarde de ayer en Salamanca, de manera que háganse cuenta
de la situación. Por si fuera poco, anduvimos prácticamente a oscuras un buen
rato, porque sólo cuando el quinto toro iba a pasar a mejor vida la empresa
tuvo a bien encender los focos. Si les digo todo esto es porque tengo las notas
emborronadas, tanto que parecen aguafuertes, y mucho detalle no es que pueda
darles.
Caballero mató tres por percance de José Tomás y salió a oreja por toro.
En su primero sacó a relucir su oficio, pero el trasteo no tuvo excesiva
gloria. Pecó de frío, sin duda porque presentía la que se nos iba a venir
encima. Junto a fases de mucho temple hubo enganchones, y la verdad es que la
oreja la consiguió sin mayoría en la petición. En el cuarto, ya con viento y
lluvia, se mostró trabajador. El toro era blandito, cayó en repetidas
ocasiones y el torero trató de templarlo todo lo que pudo con la mejor de sus
intenciones. Y en el sexto, sustituyendo a José Tomás, cuando la noche era ya
sencillamente insoportable y todo el mundo estaba helado soñando con mesas
camilla, sopas de ajo bien calientes y un viaje a un buen tinto, se vieron,
gracias a Caballero, las mejores verónicas de la tarde. Pero el pánico había
cundido ya en la plaza y muchos se estaban marchando. Caballero no reparó en
eso y toreó como si estuviésemos a pleno sol y plagados de moscas. El toro sí
se enteró. La lluvia debió de reblandecerle más su flojera natural y todo
eran tropezones y pérdida de manos hasta derrumbarse.
José Tomás se justificó tras la hazaña de anteayer. Se le recibió con
algunos pitos, pero el torero no se sintió afectado. Realmente, José Tomás
siempre parece ajeno a cuanto le rodea. Cuatro estatuarios en el platillo (en la
boca de riego es la expresión clásica), ajustadísimos. Las lanzas ya eran cañas.
En la faena, que tuvo muchas pausas, predominó la frialdad (a cuento viene quizá
la célebre frase de Belmonte que asegura que se torea como se es). El toro se
apagaba y el aguante del torero era manifiesto. La quietud, sobresaliente, y
algunos enganchones, sin disimulo posible. Preparando un muletazo por la
espalda, le cogió el toro (puntazo en un muslo, erosión en la cabeza y la mano
derecha dolorida), pero, sin mirarse, siguió a lo suyo, con el toro ya rajado,
hasta llegar a unas ajustadas manoletinas y al inevitable aviso.
El Juli banderilleó sus dos toros poniendo a prueba su velocidad (o sea,
saliendo de los pares como los peones) y anduvo con facilidad. Su desparpajo
llega a la gente.
Salieron a hombros Caballero y El Juli. Una prueba más de su valor es que lo
hicieron a pelo, sin salvavidas ni nada. ¡Qué tíos!
ABC. SUAREZ GUANES. Importante
actuación de Caballero y El Juli, mientras que José Tomás pagó su triunfo
con sangre en Salamanca
La penúltima corrida de la Feria salmantina resultó triunfal para los
ganaderos de El Pilar y los matadores. José Tomás fue recibido con pitos antes
de abrirse de capa, en recuerdo del día anterior. Tras empezar la faena por
estatuarios, se desataron fuertes ovaciones. Aunque con suavidad, no mantuvo el
ritmo inicial al torear con la derecha, pero sí calentó motores al ejecutar al
natural. La labor se volvió a romper al ser cogido espectacularmente. Se
sobrepuso y cuajó una estupenda serie de derechazos, además de unas
manoletinas amondeñadas, rematadas con adornos garbosos. El toro volvió a
tardar en doblar, llegó un aviso y José Tomás esperó a que muriera sin a
intentar la suerte. Pero esta vez cayó el toro y el público se volcó para
pedir la oreja concecida y una segunda que no era pertinente.
Por el percance de José Tomás la corrida quedó en mano a mano. Caballero
tardó en enterarse de la gran calidad del que abrió plaza. Empezó de un modo
discreto, pero a mitad de faena cogió el ritmo al torear al natural. La última
parte de su labor tuvo usía y al acabar con una estocada en todo lo alto se
hizo acreedor de una muy bien ganada oreja. Al cuarto le hizo una faena de poder
y de dominio, centrada en la mano derecha. Cortó otra oreja con toda justicia.
En el sexto dominador y consiguió un trofeo de menos peso.
El Juli hizo una gran faena en el tercero después de lucirse con el capote y
cumplir con las banderillas. Toreó con la izquierda con hondura y con ese modo
de someter tan peculiar del madrileño. Preciosos los ayudados finales antes de
agarrar la estocada. Cortó las dos orejas. En su segundo realizó una labor
corajuda y escuchó una ovación tras aviso.
Jose Tomás sufrió una herida en la región palmar de la mano izquierda y
una cornada en cara interna del muslo derecho con una trayectoria ascendente que
contusiona músculos abductores. El pronóstico es menos grave, según el parte
médico.
|
|