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Canal 4TV
Programa taurino Sol y sombra
Emisión: Jueves a las 00.30 horas. Redifusión: sábados a las 17
horas y domingos a las11.30 horas
Programación
de esta semana
Dirige: Carlos Martín Santoyo
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Festejo de abono
PLAZA DE TOROS DE SALAMANCA
Tarde del domingo, 17 de septiembre del 2000
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería:
Toros de Aldeanueva,
descastados.
Diestros:
Entrada: menos de media entrada. Crónicas de la prensa:
La Tribuna de Salamanca, El
País, El Mundo.
El País. PERELÉTEGUI.
La exquisitez de la coz taurina
¿Sólo los burros cocean? ¡Que se cree usted eso! Hay toros que también.
Hay toros coceadores, no le quepa a usted duda. Ayer hubo dos del hierro de
Aldeanueva que lo hicieron divinamente, a conciencia, y no por casualidad, sino
porque les salía de su alma asnal. Uno de ellos, que le puso al asunto más
sentimiento, colocó a su exhibición la correspondiente guinda, que consistió
en quitarle la muleta a Andrés Sánchez una de las veces que estiró la patita.
Admirable. Si de la arruga, que bien horrorosa hace en la ropa y en las caras,
se dijo no hace mucho que era bella, no sé yo por qué las coces de los toros,
cuando son tan sentidas, no van a serlo también. Yo, por lo menos, llegué
incluso a emocionarme.
Los toreros, pues ya ve. Vino Curro Vázquez, sustituyendo a Finito de Córdoba,
y con ese material sentiría tentaciones de aparentar una indisposición
repentina con tal de no verse en el trance de intentar lo imposible. A su
primero le anduvo con garbo por la cara y luego le muleteó despegado y ayudándose
con la espada en los naturales. No se sintió a gusto. Era imposible. En su
segundo dejó en el quite media verónica superior, y en la muleta, después de
probado, eludió apreturas y metió la mano con mucha habilidad para dejar la
estocada.
Andrés Sánchez pudo admirar más de cerca que nadie la destreza del segundo
toro coceando. Comenzó el trasteo muy decidido, por bajo, pero luego el toro,
que se hacía el distraído, se le vino encima sin avisar, cosa que tampoco es
de toro bien nacido. El matador, ante aquella clamorosa rajadura, lo intentó,
tuvo enganchones y acabó hasta la coronilla del regalo. En el quinto,
protestado por su endeblez, muleteó despegado y con poco temple, siendo
desarmado esta vez no por una coz.
Eugenio de Mora también tuvo suerte en el sorteo de coces. Su primero fue el
encargado de hacerle feliz por ese conducto. El torero no puso cara de
felicidad. El toro, otro borrico como sus hermanos. Oteaba el horizonte,
curioseaba los bordados del vestido del torero... El matador anduvo muy decidido
toda la tarde y logró que este asno tragara muletazos, claro que a cambio de
tragar él sus miradas. Cuando lo tenía igualado para matar, le quitó la
muleta de la mano y a renglón seguido soltó otras de sus coces. En el sexto,
siguió en sus trece el torero. Brindó al público, se tiró materialmente de
rodillas y dio de esa guisa cuatro pases. La pena es que el toro también se
arrodillaba. Luego, ante el temperamento del toro, que incluso repitió (hierro
de San Román), puso su entrega a palo seco y ligó un par de tandas con la
derecha que llegaron a la gente, que en ese momento ya estaba hasta la coronilla
de corrida, de feria y de casi todo.
La Tribuna de
Salamanca. LUIS FALCÓN. A falta de aplausos,
mamporros
No se qué mal 'bicho' entró ayer en La Glorieta, porque, la verdad, fueron
muchos y escandalosos -alguno de ellos por venir de quien venía- los altercados
que se vivieron en los tendidos. El primero, en contrabarrera, donde un conocido
salmantino, callamos su nombre por respeto, aunque no lo merecía, se lió a
porrazos con un pobre anciano. Ver para creer. Y, desde el callejón, el
apoderado de Andrés Sánchez, Manuel Martín, intentaba solucionar el
desaguisado como podía. Cara y cruz de un 'criado'. Si esto no fuera poco,
mientras toreaba el diestro de Villanueva del Conde, en tendido del 8 otros dos
hombres discutían hasta casi partirse la cara. Y, un pasito más allá, un
'inculto' de pelo cano, gafas y camisa blanca con rayas, muy valiente el energúmeno,
lanza una almohadilla que cae en las pezuñas del toro durante la suerte de
varas. Ya que estamos de sustos, el de la concejal de Asuntos Sociales, Paquita
Saavedra, en una larga cambiada de Eugenio de Mora a sus mismos pies: - ¡Qué
susto! María José, la de la Junta, que parlamentaba con Isabel Jiménez, también
refleja en su rostro el signo de la emoción. Como un verdadero subalterno,
Miguel Ignacio sale al quite. - 'Tranquis' y serenidad, que no pasa nada, las
consuela el edil más 'moderno' del palacio de Don Julián que, hay que ver, aún
no se ha estrenado en La Glorieta. La atracción de la tarde estuvo en un
burladero de callejón. Allí, como un hombre venido de otras tierras, con su
chapela que también lleva, la cara típica de vasco bueno y la sonrisa de
alguien que convierte la carne en oro, estaba el famoso restaurador de Santurce,
Currito, quien ya ha llevado a Madrid sus encantos culinarios del norte. Hay que
ver, hay que ver... ayer jugaba la UDS en Lleida -como se dice ahora- y los
Hidalgo, Pepe y Antonio, seguían inquietos las faenas de su sobrino Andrés Sánchez.
En un momento determinado, más feliz que unas castañuelas serranas, Pepe
Hidalgo se levanta, alza el dedo, mira a un lado y a otro, pero, qué desgracia,
nadie comprende su gesto. A ciencia cierta, el público no sabía si era lo
'bien' que lo hacía su sobrino o el Salamanca que marcaba. La familia, ayer muy
bien representada, hasta Guillermo Hidalgo, el hijo de Froilán, acompañado por
Juan Miguel Núñez, no quiso perderse la labor de su primo. Además, nada mejor
para celebrar la triunfal jornada -sólo falló Andrés- que el brindis ofrecido
por el matador a su prima Cristina Hidalgo, -desde la distancia y por la
espalda, señores empresarios, no puede distinguirse el personal-, pero
Guillermo, raudo, nos dijo el nombre de su prima. Los toreros, ayer, estaban
desperdigados. El más asiduo, Juan Diego, no apareció por el callejón, como
tampoco Rui Bento, que estaba en tendido. Quien dio señales de vida fue el
buenazo de José Luis Ramos. Hombre, era domingo y las labores ganaderas
quedaron apartadas. La familia Fraile este año, con éxito en las dos tardes
que llevan lidiadas, no hace muchos actos sociales, cuando podrían hacer eso y
más. Ayer, fue José Enrique Fraile, acompañado de su novia, quien no se perdió
el festejo. No sé qué pensaría ni qué comentaría con su compañero de
fatigas y amigo Fernando García, jr., pero a buen seguro se le pasó por la
cabeza los dos toros que sacó Valdefresno y no fueron aprovechados, o los de su
tío Lorenzo Fraile. ¡Qué pena!, ver al veterinario Agustín García Calvo en
el tendido, cuando era una de las caras más profesionales y conocidas del
burladero de veterinarios. Las 'trampillas' y las 'navajas' políticas que, en
muchos casos, tiran por suelo, como los toros de ayer el toreo, la
profesionalidad. También, por primera vez veo en esta feria al alcalde y el
secretario de El Cubo, Pedro Moro y Nicasio. Ellos, contentos con la temporada.
Y para finalizar esta crónica, nada mejor que felicitar a Pedro Gutiérrez Moya
'El Niño de la Capea' por su 48 cumpleaños que, ayer, nuevamente celebró en
su barrera del 8. La compañía que tuvo el maestro era la más envidiable, su
esposa, Mari Carmen Lorenzo, y su hijo Pedro Gutiérrez que, de vez en cuando
intercambia pareceres y, más que nada, recibía consejos de su padre.
Felicidades, maestro. Hoy, La Glorieta se puede convertir en un mar de colores,
pero el mal humor, porfa, en casa.
El Mundo. JOSÉ MANUEL
BLANCO. Otra bueyada
Sólo Eugenio de Mora pudo sacar algo entretenido al que cerraba plaza, un
sobrero de San Román. Con mucho trabajo y siempre con la mano derecha, logró
sacarle tres series de valor. Lástima que no cogiera la muleta con la
izquierda. Y lo despachó con media estocada y un descabello. Antes, Eugenio de
Mora entendió a su manso primero y, a base de aguantar y tirar de él, logró
sacarle dos series de derechazos y arrancarle algunos pases sueltos de calidad.
Una media estocada acabó con el morlaco.
Curro Vázquez fue el primero en probar la lamentable corrida de Aldeanueva.
Con su primer toro, que se frenaba en el capote y se quedaba corto en la muleta,
no se sintió cómodo en ningún momento y apenas fue capaz de sacarle dos pases
seguidos. Al astifino segundo no quiso ni verlo, aunque el toro tuvo fijeza en
el caballo y empujó con fuerza. Con la muleta apenas pudo sacarle algunos pases
con torería. Pero Curro se cansó pronto del animal y decidió matarlo dejando
media estocada con habilidad.
Andrés Sánchez salió con ganas de agradar y recibió por verónicas a su
primero, que pronto mostró su mansedumbre. Con la pañosa consiguió sacarle
dos series con la derecha, sin más gloria ni en este ni en el quinto.
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