Canal 4TV
Programa taurino Sol y sombra
Emisión: Jueves a las 00.30 horas. Redifusión: sábados a las 17 horas y domingos a las11.30 horas
Programación de esta semana
Dirige: Carlos Martín Santoyo

GANADERÍAS DE
España

PLAZAS TAURINAS CASTILLA-LEÓN

 

Festejo de abono
PLAZA DE TOROS DE SALAMANCA
Tarde del sábado, 16 de septiembre del 2000
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA

Ganadería:  Toros de Montalvo, blandos y mansos.

Diestros:

Entrada: Lleno.

Crónicas de la prensa: ABC, La Tribuna de Salamanca.


ABC. SUÁREZ. Deslucido mano a mano de Abellán y El Juli

Llego a la plaza y me entero de que Curro Vázquez será el sustituto de Finito de Córdoba en la corrida de hoy. Una vez en mi localidad el gran cronista local Cañamero me comunica el preocupante estado de salud de César Rincón, aquejado de un mal hepático. Por cierto que Cañamero fue agredido el otro día, por un torero de Jerez —ahora en boga—, su apoderado y un subalterno. Son cosas que no se pueden tolerar y que van en contra del derecho de opinión.

Miguel Abellán tropezó en primer lugar con un toro que se quedó corto enseguida, fue a más en banderillas y se puso reservón a la mitad de la faena de muleta, en la que Abellán estuvo valiente pero demasiado eléctrico. Los momentos de cierta vibración se vieron eclipsados por un espadazo bajo. Poquísimo recorrido tuvo el tercero, además de ser un manso integral. Abellán, voluntarioso, insistió en su empeño. Todo lo puso él, pero el toro no transmitía.

En el quinto vino lo único brillante de la tarde. Abellán se lució con el capote, primero en unas verónicas y, luego, en unas chicuelinas de rodillas de lo más originales, contestadas con unas zapopinas por El Juli y, de nuevo, con unas gaoneras de Abellán. Las palmas echaron humo y Miguel empezó la faena con el pase del péndulo y siguió a buen ritmo en la primera tanda de derechazos para desvanecerse después por el nulo recorrido de su oponente. Incomprensiblemente cortó una oreja.

También la cortó El Juli a su primero al que toreó variado con el capote y banderilleó con acierto. Consintió al toro por el lado derecho, no se acopló con la izquierda, pero todo lo puso el torero. Tuvo que tirar el trofeo. El cuarto era un manso y El Juli desarrolló deseos sin frutos. Los mismos deseos puso en el sexto en una labor larga y deslavazada, después de lucirse con el percal.


La Tribuna de Salamanca. NAVALON. ¡Milagro! Un tercio de quites

Es difícil juntar seis toros tan apagados, tan sosos, tan desesperadamente pasivos como los que salieron ayer con el hierro del cero sobre cero. Porque a fin de cuentas un círculo es un cero. Y ese fue el resultado de un lote mortecino, pasivo y parado que salvó algunas ráfagas de movilidad en el capote y banderillas. Llegaron a la muleta como si todo aquel barullo de muchedumbre, millones y hombres vestidos de colorines no fuera con ellos. El público parece que se huele los grandes fracasos y se apuntaron en masa para llenar la plaza. Como no se podían divertir ante lo poquito que pudieran hacer los toreros porfiando con aquellos mulos, se dedicaron a regalarle una orejita a El Juli, que puso bastante empeño en conseguirla. Con los otros dos fue imposible. Abellán pudo estar mejor con el bobalicón primero, pero no se cruzó y luego, en el quinto, sin poderle dar dos pases seguidos al bovino inmóvil, le regalaron una oreja demencial, simplemente por el tercio de quites. Pero eso no tiene nada que ver con la faena inexistente y mucho menos para que el personal enrabietado y avergonzado con su irresponsable conducta desahogara sus malos humores llenando el ruedo de almohadillas. Esas almohadillas blancas que ha colado la empresa este año con la malévola intención de que sean usadas para pedir orejas y tardes bochornosas como la de ayer se convierten en simulacros de triunfos porque se dan orejas como se dan cromos o anuncios de bebidas. Hoy ya estoy harto de tanta estupidez, de tanto público equivocado y de tanta vergüenza viendo cómo reaccionan los tendidos hacia lo que pasa en el ruedo. Están convirtiendo la feria en un carnaval. Y además se están dejando putear inconscientemente. Por una afición así no vale la pena luchar. Ni enfrentarse a la empresa, ni darles leña a los toreros, ni censurar a los ganaderos y a la prensa del lametón. Aquí cada uno va a lo suyo y no vale la pena luchar por nada que huela a decencia. No creáis que después de los seis mulos que echó ayer al ruedo esta ganadería, va a perder cartel entre los toreros. Son tan brutos que los exigirán muchas tardes. Porque como 'no molestaron es que sirven'. Yo tengo cinco toros todavía sin vender y sé que hay escasez. Pero como en Zamora no se cayeron, no se dejaron poner el culo en los pitones, ahora les hacen ascos. Para colmo, mi sufrido trabajo de los coloquios nocturnos que está siendo un éxito por la difusión de la televisión, se mueve en un clima de mafia y egoísmos que te dan ganas de tirar la toalla. Fallaron los cabestros Para que no falte de nada, para que este rosario de irresponsables y ambiciosos no tenga fin, han fallado hasta los cabestros. Casi todas las tardes sale una parada de cabestros que son incapaces de llevar al toro a los corrales. La empresa no tiene imaginación. Si suprimieran los bueyes por un plantel de políticos de diversos cargos, sería un éxito. Estos cabestros no funcionan porque están mal amaestrados. Para domar a los cabestros se les echa el pienso por donde tienen que pasar y hacia donde quieres que vayan. Los cabestros acuden al pienso cada vez que los llamas y de paso cumplen su tarea y se llevan detrás las reses que se pretenden encerrar. Luego ya se acostumbran y acuden sin necesidad de echarles de comer; pero si les falta el pienso, se vuelven díscolos. A los políticos les pasa lo mismo. Acuden al pienso y se acostumbran al pesebre de tal manera que ya no saben vivir sin él. Pruebe el señor Chopera a cambiar los bueyes por diputados, concejales o senadores y verá el magnífico resultado que dan. Lo que pasa es que haciendo lo mismo salen bastante más caros que los bueyes. El Capea no es un dios Uno vive la feria huyendo del taurinismo porque la radio, el periódico y los coloquios de televisión no me dan respiro para tertulias ni comidas. De pronto me entero por el periódico de que un crítico taurino ha estado con Capea y confiesa que estaba equivocado, que el Capea es una fuente de sabiduría y un caballero intachable. El crítico quedó tan profundamente impresionado que se desdice de todos sus juicios anteriores y hasta olvida la cantidad de desprecios que ha dedicado el torero a la prensa de Salamanca. Al mismo tiempo me entero de que Pedro Moya hace unas declaraciones lamentando que los toreros de ahora tengan tan pocos recursos para triunfar. Me entero porque el dueño de una revista que vive de la publicidad de los toreros, le atiza un formidable varapalo recordándole que él fue el 'maestro del zapatillazo' una trampa indigna de un torero honrado. Asombra que un publicitario como Salvador Pascual, que sabe darle coba a los toreros, diga cosas tan duras de El Capea. Después en la sección 'Cartas al Director', Elena García, exaltada de fervor capeísta, afirma que en Salamanca se le debería tener como un dios. Siento no poder decir las mismas lindezas que le dedica el crítico taurino. Por motivos sobradamente conocidos tengo poderosas razones para proclamar que no es un caballero. Que es un desagradecido, un mal amigo y un traidor que cuando debería haber estado a mi lado se pasó al enemigo tratando de hundirme. Dos años después de haberse vendido a Chopera, le pagó su servilismo dejándolo fuera de todas sus plazas, incluida Bilbao, donde presumía de ser un ídolo. Fue cuando le escribí la 'Fábula de Indíbil y Mandonio', recordándole la frase «Roma no paga a traidores». El comportamiento de Capea con quien tantos favores le hizo y tanto le ayudó fue el mismo que el de quienes traicionaron a Viriato. En cambio, Dámaso González, al que maltraté en muchas crónicas, sí ha demostrado ser un caballero. Y hombre de buen corazón.

 

©PortalTaurino, SL Pastor y Landero, 6-4º  41001 Sevilla España Tel: (34) 670 821516