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Toros en Palencia
Feria de San Antolín
Crónicas de la prensa
Jueves, 2 de septiembre. Toros
de Gabriel Rojas (bien presentados, y muy
nobles excepto el segundo, que presentó alguna dificultad. Todos carecieron de fuerza,
sobre todo el cuarto y quinto, que llegaron moribundos a la muleta), para Manzanares (ovación y pitos), David Luguillano (oreja y silencio) y
Morante de la Puebla (oreja y dos
orejas). Crónica de EFE.
Viernes, 3 de septiembre. Se
lidiaron tres reses de Pedro y Verónica Gutiérrez, una de Carmen Lorenzo (todos los ejemplares
anovillados) y dos sobreros de Montalvo, (segundo
y quinto), para Ponce (aplausos, dos
orejas y silencio) y Abellán
(silencio, palmas y oreja).
Sábado, 4 de septiembre. Reses
de Victorino Martín (justa de
presentación, resultó sosa en general: el mejor, el tercero; con peligro el segundo y el
sexto), para Caballero (oreja y oreja
tras dos avisos), Manolo Sánchez (oreja y oreja tras dos avisos) y Pepín Liria (oreja con fuerte petición
de la segunda y bronca al palco, y ovación).
Domingo, 5 de septiembre.
Toros de Luis Algarra (desiguales de
presentación y juego), para El Cordobés
(dos orejas y ovación), Rivera Ordóñez
(oreja y silencio tras aviso) y José Tomás
(oreja y oreja).
Crónicas de la prensa
EFE.
Edición
del viernes 3 de septiembre '99. Morante y Luguillano a
hombros en la feria.
Morante de la Puebla, que cortó tres orejas y salió a hombros, ha sido
el triunfador de la primera corrida de la Feria de Palencia, celebrada ayer, en la que
David Castro Luguillano consiguió un apéndice.
Manzanares toreó con mucho gusto a su primero en una faena a la que le faltó ligazón
por la blandura de su oponente. Fueron vanos los intentos de torear a su segundo, que se
derrumbaba en cada muletazo, por lo que el trasteo se desarrolló entre las protestas de
los espectadores.
David Luguillano compuso una faena muy torera ante un toro que salía con la cabeza
alta de cada muletazo. El vallisoletano aliñó al quinto, otro toro parado y sin fuerza.
Morante de la Puebla realizó una gran faena a su primero, un astado con un punto de
violencia en sus embestidas. El diestro sevillano mejoró aún más su quehacer en el
último de la tarde, al que toreó con gracia y primor, no exento de hondura.
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