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Acto por el cual un
matador de toros eleva a su misma categoría a un novillero. Para
ello, el aspirante tendrá que acreditar 25 novilladas picadas en
las dos últimas temporadas.
Ceremonia
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NOVILLADA
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En las novilladas
sin picadores se
juegan reses de 2 a 3 años. En las que actúa el varilarguero son
de 3 a 4 años. Pueden lidiarse novillos "limpios", o
procedentes de desecho de tientas, y defectuosos.
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REGISTRO
GRAL. DE
PROFESIONALES TAURINOS
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Los novilleros que
actúen con picadores deben estar inscritos en la Sección II del
Registro. Aquellos que lo hagan en festejos sin caballos deben
estar inscritos en la Sección III. |
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MIGUEL ÁNGEL
DELGADO
Sevilla el 3 de marzo de 1990. Reside en Écija
Temporada 2004: 15 festejos, 18 novillos. El 22 de mayo corta
cuatro orejas y rabo en Guillena. El 6 de junio corta oreja en Écija.
Debut con Picadores: en Écija (Sevilla), la tarde del 16 de septiembre de
2006. Novillos de Santiago Domecq Bohórquez, con Julio Benítez "El Cordobés" y Miguel Raya. (dos orejas y rabos en ambos).
Debut en Las Ventas: la
noche
del 27 de julio de 2006. Novillos de Torrenueva, con Pablo Legucha y José Miguel Navarro. (silencio y silencio con aviso).
Apoderado: Toreromaquia, S.L.
Otros datos: alumno de la Escuela taurina de Écija.
Luis Nieto,
Diario de Sevilla, 28/10/2004. Miguel Ángel
Delgado, una promesa que arrasa
El balance de Miguel Ángel Delgado en la presente temporada –ha toreado en
15 espectáculos, estoqueando 18 novillos– es espectacular. Triunfador del I
Certamen Nacional, que tuvo lugar en su pueblo, en Écija, ganador del Ciclo
de promoción de Andalucía, mejor alumno de la Escuela taurina de Écija y
triunfador y mejor estocada de la Feria de Sigüenza y del festejo celebrado
recientemente en la plaza de Jaén.
Este chaval acude por las mañanas al Instituto Vélez de Guevara y por las
tardes cambia los libros por capote y muleta en la Escuela taurina de Écija,
donde tiene como profesor a Pepe Luis Vargas.
"Me veo como torero. Pero si algún día tuviera que estudiar sería
veterinario porque me gustan mucho los animales. Mis compañeros del instituto
me animan a que sea torero y algunos me siguen", afirma con naturalidad.
Tiene cara de despabilado, sabe escuchar y mide sus palabras en lo que supone
su puesta de largo –más bien, de corto, si empleamos términos taurinos–
en un medio de comunicación. Las expectativas que ha creado son
extraordinarias. Al día de hoy, varios matadores de toros retirados y en
activo, profesionales y aficionados, se han fijado en este muchacho que torea
con una soltura impropia de su edad. Lleva el toreo dentro. Algunos lo
equiparan con El Juli y Ponce, y otros con Emilio Muñoz y hasta con Paco
Camino. Unas comparaciones que tienen lugar por la facilidad y naturalidad con
la que ha asimilado y desarrolla el toreo.
Ya en la temporada 2003 nos sorprendió en un festival-homenaje a Jaime Ostos
en Écija. En la crónica nos hicimos eco de su actuación en la que
"toreó bien a la verónica y encandiló al público por sus buenas
maneras y su capacidad".
Miguel Ángel Delgado Álvarez nació en Sevilla el 3 de marzo de 1990, aunque
se considera ecijano, pues la familia es y vive desde siempre en la ciudad de
las siete torres. Su afición taurina se la ha transmitido su padre, el
banderillero Pablo Delgado, hoy en día en las filas de Sebastián Castella y
con anterioridad con Juan Muriel, Alberto de la Peña y Vicente Bejarano.
"Yo siempre he estado metido en este mundo, viendo los chismes de torear
en casa y eso te marca", afirma el jovencísimo torero, quien recuerda
que a los nueve años se puso delante de una res de Pedro Fernández por
primera vez, como alumno de la Escuela de Écija, en una finca de Jesús
Callejón: "Aquello fue muy bonito. La primera vez que vi pasar al
novillo sentí como un cosquilleo. A partir de ahí me lo tomé en serio.
Llevaba en la Escuela desde los seis o siete años; toreando de salón. Pero
no pude inscribirme oficialmente hasta los doce años. Hasta ahora he
estoqueado en público, en total, unos veinticinco becerros. En público,
debuté en Osuna. Toreé con otros niños, Marcos Carrasco y Francisco Dorado.
No hubo suerte suprema, por la edad. A los doce años maté en Écija mi
primera res en un festival, en el que corté un rabo. Luego, conseguí los
mismos trofeos la plaza de mi pueblo en otro festival-homenaje a Jaime Ostos".
Para Miguel Àngel Delgado, "la escuela taurina es fundamental para los
que empezamos porque te enseñan y también te dan oportunidades para
torear". Entre sus faenas destaca "la que hice este verano en
Guillena a un novillo de Soto de la Fuente, al que corté el rabo".
De su toreo señala: "No sabría definirlo. Es un corte un poco
sevillano. Pero a la vez, serio, clásico, profundo. Me encuentro mejor cuando
toreo con la muleta que cuando lo hago con el capote". Ante las
expectativas que ha despertado indica: "No me da miedo; pero sí respeto
por la responsabilidad. Todas las tardes tienes que resolver, de lo contrario
la gente se desilusiona". Su ídolo es "José Tomás, un torero que
ha marcado una época, muy sereno, con un valor tremendo. Yo ahora ando más o
menos bien de valor. Pero cuando salga el barbas –el toro– ya
veremos...". Sobre El Juli, con el que algunos le comparan, afirma:
"Quizás tenga algún parecido con él, aunque no pongo banderillas. A mí
me queman".
Miguel Ángel Delgado, todavía sin edad legal para ello, sueña con su debut
con picadores: "Me gustaría que fuera al cumplir los dieciséis años y
empezar en una feria buena y de las primeras de temporada, como Castellón. ¿La
alternativa?... que me la dieran José Tomás y Morante de la Puebla en la
Maestranza, con una ganadería como la de Juan Pedro...". Sin duda, un
sueño precioso, el último sueño de una promesa sevillana con futuro.
"A mí me recuerda al maestro Paco Camino cuando comenzaba"
Su profesor, Pepe Luis Vargas, afirma con orgullo: "Tiene facilidad,
pellizco y serenidad. Es cierto que lo comparan con varios maestros. A mí me
recuerda al maestro Paco Camino cuando comenzaba". Vargas, que dirige la
Escuela de Écija y tiene bajo su batuta a unos cuarenta alumnos cada
temporada indica: "Lo de Miguel Ángel es un caso excepcional. En Alcalá
del Río le vio Emilio Muñoz y quedó rendido. Y los profesores de otras
escuelas también hablan y no paran. Es el alumno más destacado junto a
Miguel Raya. La Escuela de Écija está funcionando".
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