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CURRO SIERRA
"No
buscaba la cornada, pero la prefiero antes que el fracaso"
Sevilla, el 18 de diciembre
de 1986
Debut en traje de luces: junio de 2002, en
Medina Sidonia (Cádiz).
Temporada 2002: torea en diferentes cosos,
como los de Collado Villalba, Puebla del Río, Coria del Río, La Algaba y
Alpedrete.
Debut en la Real Maestranza de Sevilla: en
la noche del 10 de julio de 2003.
Temporada 2003: torea en la Real
Maestranza de Sevilla en la noche del 24 de
julio. Triunfador del Certamen de Novilladas de Sevilla en esta temporada.
Temporada 2004: lidia
en Guillena, en la mañana
del 31 de enero. Corta oreja en
Valdemorillo, en la tarde del 4 de
febrero.
Debut
con picadores: en Valdemorillo, el 20 de marzo de
2004.
Temporada
2004: lidia novillos en Valdemorillo, en la tarde del 20 de
marzo. Corta dos orejas en El Gorronal (Collado Villalba), en
la tarde del 1 de
mayo. Corta tres orejas y rabo en Coria
del Río, en la tarde del 8 de
mayo.
Corta
oreja en Collado Villalba, en la
tarde del 13 de junio. Resulta gravemente cogido en novillada en
Sevilla, en la
tarde del 20 de junio, sufriendo una herida de cuarenta
centímetros que afecta a su femoral.
Temporada
2005: reaparece cortando una oreja en
un festival en Valdemorillo, celebrado en la
tarde del 9 de abril en recuerdo de Juan Pablo Sabroso, fallecido en
accidente de tráfico junto al padre de Curro Sierra (noticia).
Torea en
Valencia la tarde
del 11 de junio. Torea en Benidorm la tarde
del 12 de agosto. Torea
en
Leganés la tarde del
18 de agosto. Torea en Galapagar la tarde
del 15 de septiembre. Corta la temporada después de no recuperarse totalmente de la grave cornada que sufrió
el domingo 20 de junio de 2004 en la Maestranza de Sevilla.
Apoderados:
José Antón y Francisco Jesús Arroyo Kiki .
Otros
datos: desde muy joven se traslada con su familia a Coria del Río.
Perteneció a la Escuela Taurina de Sevilla.
Curro Sierra. Novillero Tiene la mirada tan limpia como los naturales que bordó
en la Maestranza. Su primera sonrisa es un desplante a la tragedia, que quiso
cazarle. Y su voz se quiebra en el recuerdo como las hermosas trincherillas
con las que remató las series. Fue cogido en la suerte suprema. Y suerte
suprema tuvo de que esa cornada le llegara en Sevilla. De lo contrario, hoy no
hubiera podido hablar.
Al pisar la tercera planta del hospital Virgen Macarena preguntamos por la
habitación 377. Una señora nos dice: "Es la del torero. Está en el
pasillo de la izquierda". Curro Sierra tiene buen aspecto. Acaba de
despertar y todavía no ha recibido ninguna visita. Queremos hablar con él de
una cornada que le ha tenido al borde de la muerte y nos armamos de valor para
no molestar a un chaval de 17 años, tímido, que ha sufrido un percance
similar al que mató a Paquirri en Pozoblanco, según nos comentaba el doctor
Ramón Vila.
Junto a Curro Sierra se encuentra su madre, Gracia Japón. También sus
apoderados Juan Cubero y Francisco Jesús Arroyo Kiki. Su hermana Gracia se
encuentra fuera de la habitación. El novillero rompe su timidez en el momento
en que hablamos de su faena del pasado domingo 20 en la Maestranza, a punto de
ser premiada antes de que llegara la terrible cornada: "Fue una faena que
no traía hecha. Ni siquiera la había realizado entrenando. Pero la tenía en
la cabeza desde hace mucho tiempo y quería hacerla en una plaza importante. Y
pudo ser en Sevilla y sentir en el ruedo lo que tenía en la cabeza".
-Curro, ¿recuerda cómo sucedió la cogida?
-Cuando me levantó el novillo creía que me había metido el pitón entre las
piernas; que sólo me había desplazado. Y no me di cuenta de la gravedad
hasta que vi que mi cuadrilla y las otras corrían hacia mí. Entonces me di
cuenta del caño de sangre que brotaba.
-¿Ha tenido pesadillas desde entonces?
-Pues no.
-¿Cual ha sido el momento más delicado hasta ahora?
-No sé. Me han tratado muy bien en la UCI.
-¿Ni tan siquiera ha tenido un bajón de moral?
-No. Desde el primer momento he pensado que voy a volver a torear. Primero en
el campo, con vacas. Y luego en la plaza, ante el toro. Pero es lo único que
pienso, que voy a volver a torear muy pronto.
-Sin embargo tendrá que esperar con paciencia ¿Qué le han dicho los
doctores?
-Voy a comenzar la rehabilitación mañana mismo. Luego, el tiempo dirá.
-¿Quiénes le están dando más ánimos?
-Me ha sorprendido la reacción de todo el mundo. He tenido muchas llamadas de
la gente del toro. Mi pueblo -Coria del Río- está pendiente de mí, mi
familia, mis apoderados, mis amigos.
-¿Qué le dijo su madre tras la primera operación?
-Ya sabe. Qué puede decirte una madre. Me abrazó y se puso a llorar.
-¿Tiene asumida su profesión?
-Lo pasa mal. No la ve bien. Pero es el camino que yo he elegido y lo respeta.
-Ganó el certamen sin picadores. Y al poco la tragedia de su padre. Luego,
esta cornada de caballo ¿Cómo asimila tanto dolor?
-Imagínese lo que me afectó lo de mi padre. Ahora, lo mío. Son
circunstancias de la vida y hay que superarlas.
-Su apoderado me dijo que lo primero que preguntó es cuándo volvería a
torear.
-Sí. Bueno, lo inmediato fue preguntarle por el juego de mi segundo novillo
para saber si hubiera tenido posibilidades de triunfar. A continuación le
pregunté cuándo voy a volver a torear. Y me contestó que esté tranquilo,
que no hay ninguna prisa.
-Todos los toreros hablan de que siempre existe un cierto morbo por conocer
que sucederá cuando llega el bautismo de sangre ¿Era su caso?
-Por supuesto. Mire, es una cosa que este invierno he tenido metida en la
cabeza. Me decía: "¿cómo reaccionaré cuando suceda?". Era algo
que me preocupaba mucho. Tenía como miedo a lo que pasaría. Y espero que
reaccionaré bien. Ahora mismo tengo la misma ilusión de siempre.
-Es muy fuerte lo que le voy a decir ¿Merece la pena estar al borde de la
muerte por torear?
-Sí. Merece la pena. Y creo que todas estas desgracias tendrán recompensa.
Yo venía con mucha ilusión y ganas a Sevilla. No buscaba la cornada, pero la
prefiero antes que el fracaso.
-¿Ahora qué piensa hacer?
-Quiero recuperarme cuanto antes. Comenzaré ya mismo la rehabilitación para
torear cuanto antes en el campo, en los tentaderos y volver a los ruedos.
-¿Y cual es su meta inmediata?
-Por supuesto, volver a torear en Sevilla.
ABC. Edición del 25 de agosto´2003. Fallecen en Burgos el padre y un banderillero del novillero sevillano Curro Sierra
ARAUZO DE MIEL (BURGOS). El padre y un banderillero de la cuadrilla del novillero sin picadores Curro Sierra, natural de Coria del Río (Sevilla), fallecieron a primera hora de la tarde de ayer en un accidente de tráfico registrado en las inmediaciones de Arauzo de Miel (Burgos), donde estaba anunciado.
El percance, cuyas causas se desconocen, se produjo a las 12,50 horas en la carretera provincial BU-921 que une las localidades de Caleruega y Arauzo de Miel, en el sureste de la provincia de Burgos, a unos veinticinco kilómetros de Aranda de Duero, informaron ayer a la Agencia Efe fuentes de la Guardia Civil.
El vehículo, un monovolumen de la marca Toyota donde viajaban el padre de Curro Sierra, dos banderilleros y el chófer, resultó accidentado a unos seis kilómetros de Arauzo de Miel, donde ayer por la tarde debía torear Curro Sierra junto a Curro Roca y Eugenio Pérez en la lidia de erales de la ganadería de Paco Camino.
Como consecuencia del siniestro han fallecido Francisco Sierra, padre del novillero, y uno de sus subalternos,
Juan Pablo Sabroso, mientras que el otro peón de la cuadrilla que viajaba con ellos y el chófer resultaron con heridas de distinta consideración de las que se recuperan en los hospitales General Yagþe de Burgos y Santos Reyes de Aranda de Duero.
No obstante, y a pesar de este luctuoso suceso, se mantuvo el festejo programado en Arauzo de Miel, donde Curro Sierra será sustituido y se realizará un homenaje a los dos fallecidos en este coso de tercera categoría inaugurado en 1957 y con una capacidad para 1.300 espectadores.
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