GANADERÍAS DE ESPAÑA


 

NECROLOGICAS

Burladerodos. Jueves, 8 de enero´2004. Muere el ex matador de toros Alfredo Sánchez

Fallece Chiquito Sánchez a la edad de 64 años y deja viuda y dos hijos. Sus primeros pasos como novillero los dio en la plaza de toros "El Carmelo" en la ciudad merideña de Ejido, donde don Augusto Rodríguez en funciones de empresario le abría el camino a muchos aspirantes criollos. Aquel día, 24 de enero de 1956, Alfredito Sánchez alternó con Marcos Contreras y con Efraín Girón.

Dos años más tardes viajó a España, presentándose en Fitero. El debut con picadores fue en Castellón de la Plana junto a Antonio González, Curro Romero y Fernando Zabala y novillos de Vicente Charro y Soto Gutiérrez. Toreó en Francia, donde se presentó en 1959 en Saint-Server.

Su plaza de triunfo fue la de Las Ventas de Madrid donde debutó en compañía de Limeño con novillos de Moreno Yagüe. Gozó de gran cartel ante los madrileños, lo que avaló su alternativa en el Nuevo Circo de Caracas de manos de César Girón en tarde histórica para el maestro caraqueño, en compañía de Pepe Cáceres.

Los últimos años en su profesión de banderillero estuvo siempre al lado de Bernardo Valencia. Hizo fugaz incursión en el rol de apoderado de toreros e instructor en la Escuela Taurina.

Los restos mortales de Alfredo Chiquito Sánchez serán cremados mañana en Maracay, y hoy serán velados en la Funeraria La Protectora de Maracay.


PortalTaurino. Miércoles, 29 de agosto´2001. La inesperada muerte de Francisco Rabal sorprende al mundo del cine y la tauromaquia

El entrañable Francisco Rabal, protagonista de la serie de temática taurina Juncal, ha fallecido esta tarde a la edad de 75 años cuando regresaba del festival de cine de Montreal (Canadá) tras recibir un premio a su trayectoria artística. Considerado uno de los actores más representativos del cine español, Rabal protagonizó varias películas relacionadas con el mundo de los toros a lo largo de su carrera, como Los Clarines del Miedo, Currito de la Cruz o Sangre el ruedo. Descanse en paz. 


Diario de Sevilla. Miércoles, 29 de agosto´2001. Muere el cirujano taurino Fernando Ramos Argüelles 

El doctor Fernando Ramos Argüelles, cirujano taurino, falleció ayer en su domicilio de Algeciras, a la edad de 79 años. Natural de Tánger, vivió en el Campo de Gibraltar, donde desarrolló su carrera. Ramos ejerció como cirujano-jefe en las enfermerías de las dos plazas de Algeciras -a desaparecida de La Perseverancia y la de Las Palomas-. Hace dos días fue nombrado hijo adoptivo en La Línea. Curro Romero o Emilio Oliva fueron atendidos por él en graves cornadas.


Muere el fotógrafo José Pozo Boje
Antonio Chaves, matador y banderillero,
fallece a los 71 años de edad
Sevilla lamenta la pérdida de Antonio Chaves Flores, «el tercer hombre»
Muere Francisco Galache

Fallece el decano de los toreros Alfredo Corrochano
Muere el empresario Rafael Roca corneado por un novillo


ABC. Jueves, 1 de marzo´2001. Bojilla será incinerado hoy

Los restos de Enrique Bernedo «Bojilla», torero, serán incinerados hoy en el cementerio de la Almudena. Bojilla, que falleció el martes en Madrid, quería que sus cenizas se esparcieran en el ruedo de Las Ventas. Hasta el tanatorio madrileño de la M-30 se acercaron ayer personalidades del mundo del toro, como Palomo Linares, Rafael Corbelle, Luis Miguel Encabo, Rafael Mariscal o José Luis y Fernando Lozano.


ABC. Miércoles, 28 de febrero´2001. Fallece el torero Enrique Bernedo "Bojilla", de 73 años de edad

Ayer a las diez de la noche moría Enrique Bernedo González «Bojilla», víctima de una larga enfermedad. El banderillero, que hoy hubiera cumplido 74 años, era un personaje muy querido en el mundo del toro. Aunque no llegó a tomar la alternativa, fue figura entre los toreros de plata.

Estuvo a las órdenes de Palomo Linares, Rafael Ortega y Curro Girón. Tras su retirada, nunca abandonó por completo los ruedos dedicándose al apoderamiento -«el encanto de la Fiesta consiste en tener muchos matices a los que poder agarrarte», aseguraba el torero-, hasta que su debilitado estado de salud le impidió seguir desempeñando sus funciones. En octubre de 1995 fue homenajeado en Las Ventas.


ABC. Viernes, 23 de febrero´2001. Ayer falleció en Utrera el fotógrafo taurino José Pozo Boje

En día de ayer, víctima de una larga enfermedad, falleció en su localidad natal, Utrera, el conocido fotógrafo taurino José Pozo Boje.

Pozo Boje, que contaba con cincuenta años de edad, era sobrino del también ya fallecido Pepe Arjona, y primo hermano de Agustín Arjona. Precisamente, Pozo Boje, como se le conocía en el mundo de los toros, se inició en la fotografía taurina de la mano de su tío, del que aprendió los secretos de este difícil arte.

Posteriormente, se independizó, montando un estudio de fotografía en Utrera y dedicándose a la fotografía taurina, con la que alcanzó un gran reconocimiento, habida cuenta de su afición desmedida por la Fiesta Nacional.

Trabajó en distintos medios de comunicación especializados, entre ellos en la desaparecida revista taurina «Toros 92» y, hasta que tuvo que dejar de ejercer la profesión por encontrarse enfermo, en «6 toros 6».

Recorrió las principales ferias de España, Francia e incluso México, alcanzando un alto nivel en sus instantáneas, no en vano era requerido por los toreros, que buscaban en los momentos que plasmaba Pozo Boje un buen instrumento publicitario.

Esta tarde, a partir de las cuatro y media, se celebrará una misa de «corpore insepulto» en la iglesia de Santiago de Utrera. Posteriormente, los restos mortales de José Pozo Boje recibirán cristiana sepultura en el cementerio municipal de esta localidad sevillana.


PortalTaurino. Jueves, 22 de febrero´2001. Muere el fotógrafo taurino José Pozo Boje

Hoy jueves, 22 de febrero, ha fallecido en Utrera (Sevilla) el fotógrafo taurino José Pozo Boje, tras sufrir una larga enfermedad. Nacido en el año 1949, Pozo Boje comenzó su andadura en el mundo de la fotografía como ayudante de su tío, el también fotógrafo Pepe Arjona. Junto a él, publicó sus primeros trabajos en las revistas Dígame y Aplausos y, posteriormente, sus trabajos se pudieron ver en las publicaciones Toros 92, Oiga y El Toreo.
Desde hacía 25 años, José Pozo Boje era un rostro habitual en las plazas españolas y era considerado dentro de la corriente de los fotógrafos de "arte". Descanse en paz.


PortalTaurino. Miércoles, 27 de diciembre´2000. Muere el empresario José Cuevas Roger

En la mañana del martes, 26 de diciembre falleció en Córdoba a la edad de 77 años, José Cuevas Roger, hermano del matador de toros retirado Victoriano Cuevas, Victoriano Valencia. José, ingeniero textil de profesión, dedicó gran parte de su vida a la fiesta de los toros, a la que tenía una gran afición. Durante prácticamente toda la carrera de su hermano Victoriano Valencia fue su apoderado y una vez retirado éste del toreo en activo se dedicó a la labor empresarial al lado de quien había sido su poderdante. Regentaron así hasta 21 plazas, entre las que destacan Córdoba, Tarragona, Plasencia, Ciudad Real, Vitoria y, sobre todo, Zaragoza, en la que estuvieron como gerentes durante 8 años y otras como Villena, Utiel, Palencia o Daimiel.

Sus restos mortales se encuentran en el tanatorio de Córdoba, donde se celebrará hoy miércoles una misa a las diez de la mañana y posteriormente serán trasladados a Madrid, para recibir sepultura en el cementerio de La Almudena a las cuatro de la tarde.


Muere el empresario Rafael Roca corneado por un novillo. Emotiva despedida al torero y empresario

Portal taurino. Jueves, 21 de septiembre´2000. El empresario taurino Rafael Roca falleció el miércoles 20 de septiembre en la localidad almeriense de Vera al caer en uno de los chiqueros de la plaza y ser corneado por un novillo. El suceso se produjo durante el embarque de las reses del primero de los festejos de la Feria de Vera, que tiene lugar en este pueblo desde el 22 al 25 de septiembre.

Rafael Roca, de 57 años de edad, era empresario de distintas plazas andaluzas, como la Málaga -junto a José Luis Martín Lorca, y cuya gerencia ostentaba las tres próximas temporadas-, o la de Vera. Su hijo, el novillero Rafael Roca, participaba en la novillada del 22 de septiembre en el pueblo almeriense. Como consecuencia de esta pérdida, el primero de los festejos quedó suspendido.


El Correo de Andalucía. Sábado, 23 de septiembre´2000. José Enrique Moreno. Un estoque y una muleta en la tumba

Rafael Roca hijo no debía estar allí. A esa hora, debía estar en un hotel de Vera (Almería) aguardando el comienzo de una novillada que nunca matará. Sin embargo, el destino quiso que ayer, a eso de las once de la mañana, estuviera enterrando a su padre, el empresario taurino y matador de toros, Rafael Roca, en el cementerio de san Fernando. Uno de los novillos que debía haber estoqueado en la tarde de ayer se encargó de cambiar el guión al segar, de un fuerte golpe en la cabeza y el pecho, la vida de su padre cuando supervisaba la tarea de desembarco de la novillada en los corrales de la nueva plaza de Vera.

Rafael Roca hijo llegó al cementerio visiblemente afectado. Su mano derecha estaba vendada. Al parecer, el chaval de había hecho daño al golpear con ella una pared cuando le comunicaron la trágica muerte de su padre. En la otra mano llevaba una bolsa en la que sobresalían un estoque y una muleta, las herramientas toreras con las que su padre había soñado el torero alguna vez.

Rafael se encontró con su familia y empezó a recibir la condolencia de los numerosos taurinos que se dieron cita en el lugar. Uno de ellos, Luis Capillé, socio y amigo de Roca, recibía el pésame de toreros, ganaderos, apoderados, banderilleros y mozos de espadas como un familiar más. "Era como un hermano para mí", dijo casi sin poder articular palabra el hombre que presenció la muerte de su amigo sin poder hacer nada para remediarlo: "Fue todo muy rápido", repetía.

"El toro tiene estas cosas", era el comentario general de los profesionales del toreo, que todavía impresionados por las circunstancias de la muerte, escoltaron en un lento y largo paseíllo al compañero hasta la tumba. Previamente se celebró una misa a la que no pudieron asistir todos los presentes por ser muy numerosa la concurrencia. 

Bajo un sol de justicia, el cuerpo de Rafael Roca fue enterrado, no sin antes recibir el mas taurino de los homenajes de parte de los suyos. La familia quiso que al torero y empresario le acompañaran el estoque y la muleta de su hijo, símbolos de una vida dedicada al toro.


ABC. Lunes, 28 de agosto. TULIO H. DEMICHELI. Muere Alfredo Corrochano, decano de los matadores 

Ayer murió en Granada Alfredo Corrochano, casi a punto de cumplir los 88 años pese al enfisema. No sólo era el decano de los toreros españoles, fue un maestro del toreo por la izquierda, el niño querido de Ignacio Sánchez Mejías, un chaval que no toreaba por hambre, sino por gusto, y que le arrancó un rabo a Las Ventas en la despedida de Belmonte. Iba en el tren que llevó a Lorca a Granada.

Toros y literatura están íntimamente unidos: Gerardo Diego, Federico García Lorca, Rafael Alberti... Me dicen que Alfredo Corrochano ha muerto. En Granada. En casa de su hija Yola, allí estaban su hijo Alfredo y su nieto Ricardo. A principios de este mes de agosto fui a visitarlo con Ricardo y con su novia Vanesa a Llanes. Al viejo torero. Al viejo torero que coincidió en el tren que conducía a la muerte a Federico. Corrochano se bajó en Baeza, iba a torear, pero Federico siguió rumbo a Granada:

—Las mujeres se piraban por Federico— le dijo a su nieto en la última entrevista, publicada en «Blanco y Negro» hace unos meses. La última entrevista se la hizo su nieto como la primera se la hizo, aquí también, su padre, muy a pesar suyo.

Alfredo Corrochano era un crío que capeaba en la finca de Sánchez Mejías mientras su maestro hablaba de toros y de poesía con la Generación del 27. A Alfredo Corrochano le tocó darle el quite a Ignacio Sánchez Mejías aquella tarde ¿a las cinco en punto en todos los relojes? en la plaza de Manzanares el Real.

—No vayas por ese lado —le dijo Ignacio— si no el toro se va a quedar conmigo— y el toro se quedó con él.

Pero Corrochano entró al quite de su maestro a pesar de la muerte que ya se anunciaba. Ignacio Sánchez Mejías fue el maestro de Alfredo Corrochano. Le enseñó todas las artes. Y se las enseñó con el carro. Y el chiquillo se llevó puntadas:

—Bueno era Sánchez Mejías, como para dejarse coger por él.

En realidad Ignacio Sánchez Mejías no quería que sus hijos torearan y se le ocurrió una idea brillante: llamar al hijo de Gregorio Corrochano —corresponsal de guerra y gran crítico taurino de ABC— para que se ajuntara con ellos y les quitara la idea de la cabeza. Y el chiquillo le salió rana, digo, torero. Un torero señorito, no de los que salen al ruedo pensando «más cornás da el hambre» sino «todas las cornás por la gloria». A Gregorio Corrochano un buen día lo llamó Don Alfonso XIII. «El niño —Alfredo tenía doce o trece años— torea por Orden Real»—le dijo el Rey. Y toreó pese a su padre en un festival para recaudar fondos para la Ciudad Universitaria, y esa fue una apuesta del Rey y de don Torcuato Luca de Tena, su padrino. Que Andrés Fagalde —uno de sus grandes amigos— me corrija.

Fuimos su nieto y su novia a ver a Corrochano a Llanes, un torero «izquierdista». Nadie ha toreado con la izuierda como él y pocos se han llevado el rabo en Las Ventas. Él lo hizo en la despedida de Belmonte. Ligó trece pases... Los pases que la Guerra Civil ya nunca le dejó dar: la Guerra Civil se comió (literalmente) a los toros durante algunos años terribles para la fiesta.

En fin, cuando fuimos a verlo hace un mes a Llanes, el viejo torero ya no se podía levantar de la silla, como lo hizo en mayo para el homenaje que le rindió la peña Los de José y Juan, de la que fue nombrado socio de honor después de darle el recuerdo de los aficionados a Doña María de las Mercedes. En Llanes ya no se levantaba de la silla (el enfisema le comía ya las manos) pero discutía con Ana Maya, su segunda mujer (la primera fue María Victoria García-Vela) y sus ojillos se encendían cuando hablábamos de sus hijos (Yola, Cristina y Alfredo) y de los nietos que yo conozco: Ricardo, Alfredo, Gonzalo y Álvaro. El viejo torero seguía en sus erres. La enfermedad no le impedía acumular sus memorias en el papel. Las memorias de Corrochano son las memorias de un tiempo donde toros y literatura iban de la mano, quizá en la mano izquierda de un señorito que saboreó la gloria de los ruedos, al que un enemigo le agredió cuando salía a hombros de la plaza y, aun sangrando, miró siempre hacia adelante: hacia su mujer, sus hijos y sus nietos. Descanse en paz.


ABC. Edición del 30 de junio.  J. L. S-G. Muere el ganadero Francisco Galache 

 El ganadero salmantino Francisco Galache, fallecido en la madrugada de ayer a los 89 años de edad, fue enterrado ayer en Salamanca, donde acudieron numerosas personalidades del mundo del toro para darle el último adiós.

Galache dedicó su vida a la cría de bravo. Sus toros se pusieron de moda en la época de Manolete, cuando aún se lidiaban a nombre de su padre. A partir de 1955, anunciados ya como Francisco Galache, siguieron en primera línea, igual que en los 60. En 1968, El Cordobés y Palomo Linares entraron en una gran polémica por torear en San Isidro una corrida suya, saliendo vencedor el primero. El origen de su divisa era de las ramas de Urcola y Vega-Villar.


Carlos Crivell, domingo 25 de junio´00. El torero sevillano Antonio Chaves Flores falleció el sábado en Sevilla a la edad de 71 años

 Había nacido en Triana el día 9 de enero de 1929. Su vocación taurina estuvo marcada por su padre, famoso picador de toros. Sus comienzos como novillero fueron difíciles, pero la casualidad le hizo torear un festejo en Madrid el día 20 de mayo de 1950 en compañía de los famosos Litri y Aparicio, que, aunque eran novilleros, eran los espadas de más fama del momento.

El novillero sevillano tuvo una actuación muy destacada, lo que le valió para torear muchas tardes en compañía de los citados espadas. En aquellos tiempos, Chaves Flores era conocido como "el tercer hombre".

Tomó la alternativa en Sevilla en la feria de San Miguel de 1950, en concreto el día 30 de septiembre, de manos del portugués Manolo dos Santos y con Calerito de testigo. El ganado fue de Clairac.

Los años siguientes como matador de toros fueron complicados. Lo explicaba con evidente claridad el mismo torero. "Estaba harto de torear una quince corridas al año, exponer el vientre con toros que no quería nadie, para ganar muy poco dinero".

Como banderillero su carrera es fulgurante. Actuó a las órdenes de Litri, Chamaco, Miguelín, Mondeño, Palomo Linares, Angel Teruel... Sin embargo, el destino le tenía reservado el encuentro con el torero de su vida; Santiago Martín El Viti. Al lado del salmantino, Chaves Flores permaneció 17 años hasta la retirada de Santiago en 1979.

Cuando hace pocos años El Viti llegó a Sevilla para participar en un ciclo de conferencias, allí estaba Chaves Flores. El afecto de Santiago por su peón de confianza era absoluto. Declaró que "Antonio ha sido el mejor banderillero con el capote que he visto en mi vida. Era ideal, justo y medido, aparecía siempre cuando era preciso y no se le notaba si no hacía falta. Era mi ángel de la guarda".

No sólo fue la opinión de El Viti, hay unanimidad al reconocer la categoría de un banderillero de calidad extraordinaria, de esos que entran pocos en la baraja, que como Blanquet con Joselito, fue la eterna sombra de El Viti. Su figura espigada escondía un torero poderoso y seguro, siempre bien colocado, exacto y medido, siempre eficaz para su matador de toros.

En sus últimos años, Antonio fue de esos toreros que pasean su porte por Sevilla con torería. Fue torero y parecía torero en todo momento. Sus últimas lecciones fueron para los alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Sevilla. "Soy torero y lo seguiré siendo hasta que me muera". En la hora de su muerte, el aficionado siente que se ha muerto un torero de los que quedan pocos.

 Hoy se ha celebrado una misa en la capilla de los Marineros. Mañana está prevista su incineración en en cementerio de San Fernando de Sevilla.


ABC, J. L. Suárez-Guanes, 26 de junio´00. Muere en Sevilla Antonio Chaves Flores, «el tercer hombre»

Después de una cruel enfermedad, el pasado sábado falleció en Sevilla, lugar donde nació el 9 de enero de 1929, el que fue matador de toros y, posteriormente, banderillero, Antonio Chaves Flores.

Su padre, Chaves Moreno, fue picador. Se presentó en Madrid, como novillero, el 19 de abril de 1948 para estoquear ganado de Muriel, con Morenito de Talavera Chico y Rafael Yagüe. No terminó de arrancar en el escalafón inferior hasta el gran triunfo obtenido, en la misma plaza de Madrid, el 20 de mayo de 1950, al torear ganado de Galache junto a la pareja Aparicio-Litri, que entonces hacía furor. Por este motivo se le denominó como «El tercer hombre», película que en aquellos momentos estaba de moda.

El 30 de septiembre del mismo año, Manolo dos Santos, en presencia de Calerito, le otorgó la alternativa en Sevilla. El 14 de mayo de 1951 la confirmó en Madrid con Paco Muñoz y Martorell en el cartel, enfrentándose a toros de Guardiola. Toreó ese año doce corridas, once el siguiente, y, el día del Corpus de 1953, toreó por última vez, como matador, en la Monumental venteña. Luego, como banderillero —fue extraordinario en la brega—, actuó a las órdenes de Litri, Chamaco, Miguelín, Mondeño, El Viti —la mayor parte de su carrera— y Rafael de Paula.

 

 

 

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