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REAL DECRETO 145/96
TITULO VIII
De las escuelas taurinas
Artículo 92.
- Para fomento de la fiesta de toros, en atención a la tradición y
vigencia cultural de la misma, podrán crearse escuelas taurinas para la formación de
nuevos profesionales taurinos y el apoyo y promoción de su actividad.
- No podrán establecerse nuevos locales o recintos destinados a
escuela taurina sin la autorización previa del órgano administrativo competente.
- La solicitud de autorización se formulará acompañando la
siguiente documentación:
a) Memoria justificativa, con expresión de las personas
encargadas de la escuela taurina y elementos materiales y presupuestarios para su
actividad, indicando, en su caso, la cantidad a percibir por la enseñanza y plan de
enseñanza.
b) Plan de compatibilidad de las enseñanzas específicas taurinas
con la escolarización obligatoria de los alumnos.
- El órgano administrativo competente, antes de dictar la resolución
procedente, podrá solicitar cuantos informes sean oportunos, así como el parecer de la
Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos, y ordenará la inspección por los
técnicos y facultativos competentes sobre la idoneidad de las instalaciones. La
autorización tendrá una validez de cinco años, renovable, e implicará su inscripción
en el Registro que se establezca al efecto en el Ministerio de Justicia e Interior.
- Durante las lecciones prácticas con reses habrá de actuar como
director de lidia un profesional matador de toros y, mientras se impartan éstas, los
servicios de enfermería estarán atendidos con arreglo a las prescripciones sanitarias
que al efecto se establezcan. Los alumnos que participen en tales prácticas deberán
haber cumplido los catorce años de edad.
- Las reses a lidiar durante las clases prácticas podrán ser machos
o hembras, sin limitación de edad respecto de éstas y un máximo de dos años en cuanto
a los machos.
- EI cumplimiento de los requisitos y condiciones sanitarias de las
reses se certificará por el veterinario designado por la autoridad competente.
- La escuela deberá llevar un libro de alumnos, debidamente
diligenciado por el órgano administrativo competente en materia de espectáculos
taurinos, en el que se reflejarán las altas, bajas y demás circunstancias de cada uno,
exigiéndose, en todo caso, la autorización paterna para los alumnos menores de edad no
emancipados.
- La dirección de la escuela taurina exigirá a sus alumnos la
presentación trimestral de certificación del centro escolar donde realicen sus estudios,
que acredite su asistencia regular. Las faltas reiteradas o la no presentación del
certificado serán causa de baja en la escuela taurina.
- En orden al fomento de la labor promocional de los alumnos, se
permitirá su participación en becerradas debidamente autorizadas, en las que se lidien
erales de hasta 150 kilos a la canal.
Las escuelas taurinas deberán ser objeto de inspecciones periódicas.
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