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Temporada 2000
TEMPORADA 2001
Domingo, 10 de junio. Toros de Alcurrucén,
para Miguel Abellán, Julián
López, El Juli y Javier
Castaño.
Domingo, 17 de junio. Concurso de recortadores.
Domingo, 24 de junio. Toros de Fuente
Ymbro para Jesulín de Ubrique,
Eugenio de Mora y Juan
Bautista.
TEMPORADA 2000
Martes, 1 de agosto. Novillos de La
Dehesilla, para Tomás Luna (ovación y vuelta tras petición), Pedro Lázaro
(oreja y ovación) y Reyes Mendoza (ovación y ovación). Tres cuartos de
plaza.
Miércoles,
2 de agosto. Novillos de El Quintanar, para Diego Luna, Ricardo Torres y Martín
Quintana.
Jueves,
3 de agosto. Novillos de Campo de la Dehesa, para Maite Alcalá, Antonio
Bricio y Juan Alberto Torrijos.
Viernes, 4 de agosto. Novillada con
los ganadores de los festejos anteriores.
Sábado, 24 de junio. Toros de Juan Manuel Criado, (cómodos
de cabeza, blandos, buenos y manejables),
para Manuel Caballero (oreja y
aplausos), El
Cordobés (oreja y dos orejas) y Eugenio de Mora
(oreja y dos orejas). Tres cuartos de entrada. Crónica
del festejo.
Domingo, 11 de junio. Toros de Alcurrucén,
(cómodos de pitones. Poca fuerza. Manejables, excepto 5º y 6º), para Miguel
Abellán (dos orejas en cada toro), El
Juli (dos orejas en cada toro) y Juan
Bautista (una oreja en cada toro). Crónica
del festejo.
Crónicas de la prensa
El País.
Edición del 25 de junio´2000. JOSÉ LUIS MERINO. Esto
es poco serio
Parece increíble que con unos toros sin ninguna complicación y con un riesgo
bastante ínfimo por la comodidad de los pitones, Manuel Caballero estuviera
ayer tan displicente y sin ganas. Toreó a sus dos toros con las dos manos, a
base de naturales y derechazos, ligando unas veces y otras sin ligar. En todo
momento da la impresión de que le venía ancha la corrida de ayer. Es como si
no quisiera estar, como si sólo le importara cobrar la cifra estipulada y
largarse hacia su casa. No es manera de comportarse si se quiere estar en
primera figura del toreo.
Manuel Díaz, El Cordobés, pegó un mitin en el sentido de mostrar
una falta de sitio, un exceso de precauciones, una inseguridad supina. Salvo
unos buenos lances a su segundo toro, el resto de su actuación fue un fiasco.
Para colmo, cuando en ese segundo toro, después de torear de manera vulgar y
desconfiada, echó mano del consabido salto de la rana . Fue patético.
Demostró que como no podía con ese bravo toro utilizó, insistimos, ese
recurso facilón. Hubo un momento en que, después de tirar el estoque y la
muleta, trató de hacer un desplante al toro, pero era tanta su inseguridad que,
en vez de poner el pecho abierto al toro de rodillas, le salió un desplante de
cuclillas. Cosa más patética y menos torera hacía mucho tiempo que no veíamos.
Creemos que Eugenio de Mora puso de su parte lo más enjundioso y
pretendidamente torero. En su primero instrumentó naturales de gran empaque,
largos y templados, aunque no demasiado ligados. Lamentablemente, mató muy mal.
En su segundo toreó a la verónica, bastante aseadito. Tuvo un inicio de faena
con las dos rodillas en tierra, pero llevando al toro toreado. Luego, no estuvo
demasiado fino por naturales y derechazos. El Cordobés y Eugenio de Mora
salieron a hombros. Un horror.
El
País, 12 de junio´2000.
JOSÉ LUIS MERINO, Tolosa. Presidente
manirroto
Cuando los toreros salen de Madrid ven el cielo abierto. Eso ocurrió ayer en
Tolosa. Miguel Abellán se llevó las cuatro orejas dando solamente dos
naturales en los dos toros. Lo demás fue torear sin ligar ni un solo pase, en
especial en su segundo. Le salva un poco algunos derechazos templaditos que
instrumentó en su primer toro. El resto fue torear para la galería, de
rodillas con molinetes y ayudados por alto. Un auténtico chollo. Naturalmente,
salió a hombros.
Algo parecido sucedió con El Juli, aunque a éste le salva el interés que
puso por ligar los pases a su primer toro. Sobre todo porque era un toro que
quería huir a las tablas. También destaca que se tiró a matar muy bien a su
segundo. En realidad, el irse tras la espada en su segundo toro fue porque lo
había toreado sin ligar un solo pase, con la particularidad de abusar
excesivamente de los arrimones, tanto de rodillas como de pie.
Lo más torero de la tarde lo hizo el francés Juan Bautista en su primer
toro. Ejecutó naturales y derechazos muy ligados y templados. Puso calidad en
la faena. Fue premiado sólo con una oreja y no con dos, según el criterio que
el presidente había llevado hasta el tercer toro, por una especie de ceguera.
En su segundo toro tuvo el mérito de iniciar la faena con la izquierda, después
de unos ayudados por alto de rodillas. Cierto que fueron sin ligar y lo que vino
después, las tandas de derechazos y naturales, estuvieron llenos de
embarullamiento.
Es una pena que el presidente de la plaza se sienta tan magnánimo creyendo
que la fiesta gana cuantas más orejas se den. Si se pone el listón tan bajo en
el primer toro, la corrida puede acabar como acabó. Pero los toreros están
encantados con que el presidente sea un manirroto. Incluso votarían por meterle
en el santoral de la comarca.
Toros en Navarra
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