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PLAZA MONUMENTAL DE MÉXICO
TEMPORADA GRANDE
Tarde del lunes, 5 de febrero de 2001
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros
de Xajay, bien presentados, bravos, fijos,
nobles, presentaron complicaciones. Diestros:
Entrada: lleno hasta la bandera.
Crónicas de la prensa: El País,
ABC.
El
País. R. VÁZQUEZ
VILLALOBOS. Triunfo de Zotoluco
Otra tarde gélida y lluviosa en la que Zotoluco le puso calor al ambiente
con dos emotivas faenas que lo convirtieron en el triunfador de la larga corrida
(tres horas y media) con que se conmemoró el 55º aniversario del coso.
Con decisión, Zotoluco veroniqueó al que rompió plaza, aplaudido en el
arrastre para después, hecho un poste, ajustarse por chicuelinas en su quite.
Doblándose, domeñó la fuerte embestida del adversario y con valor e
inteligencia estructuró una riñonuda faena. Como el burel se empezó a detener
a medio pase, Zotoluco, tragando mucho y sin inmutarse ni moverse, lo aguantó
obligándolo a terminar el recorrido. Haciendo la cruz dejó el acero hasta la
empuñadura.
De hinojos esperó al quinto dándole una apretada larga cambiada, y como el
animal se revolvía en un palmo, de pie lo bregó. Por la poca fuerza del
ejemplar, el diestro realizó una extenuante labor con la pañosa consiguiendo
armar otra faena. Mató citando a recibir y en el segundo intento lo logró. El
juez de plaza, Salvador Ochoa, se precipitó concediéndole dos trofeos, pero la
concurrencia protestó el segundo.
Faena imaginativa
En el tercero, El Juli se lució en su quite con sus espectaculares lopecinas.
Su faena fue imaginativa, de entrega y muy variada, engarzando una vitolina con
dos circurrets, la capetillina y el de pecho. Se deshizo del noble cornúpeta
con limpio volapié.
Bajo la lluvia lidió al rebrincón séptimo y con los palitroques se asomó
al balcón. Con mucha entrega hizo una faena tremendista y por no templar sus
pases, el morlaco le dio una paliza. Al matar de frente dejó un estoconazo.
Al capotear al capacho cuarto Ignacio Garibay, la res brava dio una vuelta de
campana y vino a menos, volviéndose tarda y regateando las embestidas. La labor
muleteril fue seria y reposada, pero un tanto larga.
El que cerró plaza tuvo sus complicaciones, pues al llegar al engaño se
detenía para luego acometer con brusquedad. Garibay se la jugó metiéndose
entre los pitones sin lograr que le embistiera.
No fue la tarde de Enrique Ponce en parte por la poca colaboración de sus
enemigos y también porque el valenciano estuvo abúlico y no se la quiso jugar
ni con el soso segundo ni con el brusco sexto.
ABC. GUILLERMO LEAL. El
Zotoluco y El Juli triunfaron en el cumpleaños de La México
El Zotoluco y El Juli salieron a hombros de La México, que cumplió 55 años
de su inauguración. Para El Zotoluco fueron cuatro orejas, aunque dos de ellas,
las de su segundo, fueron obsequiadas por el juez de plaza, que, en una anécdota
histórica, presenció el festejo con un alto grado de alcohol en sangre; tanto
es así, que la Comisión Taurina solicitó su inmediata dimisión del cargo.
El torero mexicano anduvo en su primero hecho un maestro. Dejó una estocada
que bien le valió la oreja. Zotoluco, en su segundo, no logró que la faena
fuese del mismo tono; sin embargo, después vino el fiasco del juez.
El Juli se comportó como todo un hombre. Sus dos astados no eran nada fáciles.
Julián, que todo lo difícil lo hace ver fácil, anduvo variado con el capote,
expuesto con las banderillas y con la muleta se pasó al toro por donde quiso. A
su primero le cortó una oreja y a su segundo el juez de plaza, ya para ese
entonces tambaleándose, le concedió una oreja, que bien debieron ser dos. El público
abroncó al juez durante la vuelta al toro en el arrastre, mientras tanto El
Juli, sin recibir su apéndice, se iba a la enfermería a consecuencia de los
fuertes golpes que sufrió en una voltereta,
Por último, Ponce no las tuvo todas consigo: astados malos y sosos apagaron
su luz. Como era lógico, Ignacio Garibay mostró la falta de experiencia, pero
sobre todo la presión que sintió al partir plaza al lado de tres figuras del
toreo. |