MANOLO VÁZQUEZ
En la muerte del torero

Sevilla (barrio de San Bernardo), el 21 de agosto de 1930

Debut de luces: 1946

Debut con picadores: 11 de julio de 1948, en Ciudad Real. Novillos de Pérez Centurión, con Pablo Lalanda y Frasquito.

Debut en Las Ventas: 4 de junio de 1950. Con Juan de la Palma y Antonio Ordóñez, y reses de Garciliano Pérez Tabernero.(1 oreja)

Temporada 1950: 38 novilladas. Tras su debut en Las Ventas, obtiene un gran triunfo en el mismo coso el 11 de junio, cortándole las orejas a novillos de Antonio Pérez, que lo hacen salir a hombros.

Alternativa: Real Maestranza de Sevilla, el 6 de octubre de 1951. Padrino: su hermano Pepe Luis Vázquez. Testigo: Antonio Bienvenida. Toro "perdulario", de la ganadería de Domingo Ortega.

Confirmación en Las Ventas: 7 de octubre de 1951. Padrino: su hermano Pepe Luis Vázquez. Testigo: Antonio Bienvenida. Reses de Bohórquez (el segundo le hirió tan gravemente, que no vistió de luces esa temporada)

Temporada 1959: 17 corridas

Temporada 1960: 7 corridas. es herido gravemente en Las Ventas el 8 de junio (Corrida de la Beneficencia) por un toro de Samuel Flores.

Temporadas 1965: anuncia su retirada

Temporada 1968: vuelve a los ruedos y lidia tres corridas. La última en la Real Maestranza de Sevilla (28 de setiembre). Se retira

Temporada 1981: vuelve a lidiar para concederle la alternativa a su sobrino Pepe Luis, en presencia de Curro Romero y en coso de la Real Maestranza de Sevilla. El día del Corpus sale a hombros de la plaza de Sevilla.

Temporada 1983:  19 corridas. Se retira definitivamente en la Real Maestranza de Sevilla el 12 de octubre. Mano a mano con Antoñete. Cortó 4 orejas, saliendo por la Puerta del Príncipe. Fue su hijo quien le cortó la coleta.

Otros datos. Nombre completo: Manuel Vázquez Garcés. Conocido también por el Brujo de San Bernardo. Hermano de los también matadores de toros Pepe Luis Vázquez  y Antonio. Tío de Pepe Luis Vázquez, a quien concede alternativa. Presidente de Honor de la Fundación Andaluza de Tauromaquia. Casado desde julio de 1956 con Remedios Gago (hija de Andrés, que apoderó a Carlos Arruza). Fue hermano mayor de la hermandad de San Bernardo. Medalla de Andalucía. También obtuvo la  Cruz de la Beneficencia. 

Junto a la Revista de Estudios Taurinos es distinguido en el verano del año 2001 con el premio Clarín Taurino 2001. Recibe el premio “por su admirable aportación artística al toreo a través de una trayectoria que le lleva a cumplir cincuenta años de alternativa”. Por su parte, la Revista de Estudios Taurinos fue galardonada con el Premio Clarín Taurino 2001/ José María Requena por su aportación “a lo largo de ocho años en los valores culturales de la Tauromaquia a través de una rica expresión literaria”.  

En diciembre de 2002, el Consejo de Ministros le concede la Medalla de Oro de las Bellas Artes. Esta distinción ya ha sido concedida a Antonio Ordóñez, El Viti, Curro Romero, Pepe Luis Vázquez o Rafael de Paula. Recibe el galardón de manos de los Reyes en Granada, en la tarde del 17 de septiembre´2003. Con esta distinción se reconoce el valor del toreo como manifestación de las Bellas Artes, tal y como declararon en el acto de entrega su Majestad el Rey y el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Cháves. Falleció en Sevilla el 14 de agosto de 2005.

Manolo Vázquez. Última tarde en la Real Maestranza de Sevilla.
Despedida en la Real Maestranza de Sevilla
Era la tarde del 12 de octubre de 1983. Puerta del Príncipe para el Maestro

"Yo siempre he tenido el toreo como un arte porque así lo he sentido"
Una calle en Sevilla para El Brujo de San Bernardo

Medalla de Andalucía

Medalla de Oro de las Bellas Artes

"A la Fiesta se la ha atacado por los cuatro costados"

21. Manolo Vázquez (DVD) + Fascículo Manuel Vázquez Garcés nació en Sevilla el 21 de agosto de 1930. Hermano de los matadores de toros Pepe Luis y Antonio, pasa su juventud entre tore... !!Ahora, a la venta, su primer DVD!!  Ampliar información
 

 

Capilla Ardiente. El presidente de la Junta de Andalucía, el Alcalde de Sevilla, su viuda.... Foto de Diario de Sevilla

Portaltaurino/Agencias, 16/08/2005. Sevilla dio su último adiós a Manolo Vázquez

Cientos de personas abarrotaron la parroquia sevillana de San Bernardo para dar su último adiós al torero. La misa, que comenzó a las 10.00 horas, fue oficiada por el párroco Adolfo Petit y tuvo una duración de unos 45 minutos, en los que se rezó por el descanso eterno del espada hispalense.

Entre las autoridades políticas que se dieron cita al acto se encontraban el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Cháves o el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín. Asimismo, también asistieron a dar el pésame a la viuda e hijos del matador otras personalidades entre las que destacaban compañeros de profesión, como Martín Pareja Obregón, el humorista César Cadaval o el hermano de Manolo Vázquez, Rafael Vázquez, que llegó en silla de ruedas. 

Después de la ceremonia, el féretro fue conducido hasta el cementerio de San Fernando, donde descansarán los restos mortales del torero. Antes, el cortejo fúnebre realizó una parada en la plaza de la Maestranza, donde se rindió un último homenaje al diestro sevillano. 

El torero sevillano Manolo Vázquez falleció el domingo en su domicilio de la capital hispalense a los 75 años de edad tras padecer una larga enfermedad que en los últimos meses se había visto agravada.

El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín confirmó la construcción, por parte del Consistorio, de un monumento dedicado a la figura del torero sevillano.

 

Manolo Vázquez. El toreo de frente

Manolo Vázquez, un artista, un gran maestro
Por ANTONIO LORCA. EL PAÍS

El torero Manolo Vázquez (Sevilla, agosto de 1930) ha muerto sin ver cumplido su más último deseo: asistir a la inauguración del monumento a su figura que, por iniciativa de un grupo de aficionados sevillanos y con el beneplácito del Ayuntamiento, se erigirá en los aledaños de la plaza de la Real Maestranza, junto al que ya recuerda a su hermano Pepe Luis.
 
El propio torero acudió personalmente, hace poco más de un mes, a la última reunión de la comisión organizadora, y aprobó el proyecto, al que dará forma el escultor sevillano Álvarez Duarte, y que recordará en bronce la insigne maestría de este torero sevillano.
 
La premura de tiempo y los inevitables trámites burocráticos han impedido que Manolo Vázquez viviera un momento de última alegría cuando la enfermedad había mermado ya sus fuerzas. Pero quedará, más pronto que tarde, el monumento, y permanecerá para siempre la huella de un artista de la tauromaquia que "resucitó" para la fiesta de los toros a los 51 años y dejó escritas algunas de las páginas más bellas del arte del toreo.
 
Allá por el año 1981 comienzan los rumores de la reaparición de un hermano del insigne Pepe Luis Vázquez, llamado Manolo, que se había retirado por segunda vez en 1968 y que, a causa de lesiones y cogidas, había dejado la miel en los labios de la afición.
 
Maduro ya, enfundado en un traje de esperanza y ante la mirada incrédula de miles de sevillanos, el 18 de abril de ese año se planta en la puerta de cuadrillas de la Real Maestranza para dar la alternativa a su sobrino Pepe Luis, en presencia de Curro Romero.
 
Quedó claro aquel día que Manolo Vázquez no venía de recogida. Quedó claro que retenía en sus muñecas una concepción honda, pura y sevillanísima del arte del toreo. Días después, la tarde del Corpus, enloqueció a la afición, que se lo llevó a hombros por la Puerta del Príncipe.
 
Había nacido un nuevo ídolo y Sevilla lo adoptó como hijo predilecto de la torería.
 
Aquella temporada de 1981 mató en 21 corridas, y 19 al año siguiente, el de su retirada definitiva, que se produjo el 12 de octubre en Sevilla, en un mano a mano con Antoñete.
 
La imagen de Manolo Vázquez traspasando la Puerta del Príncipe a hombros de una afición enfervorizada ha quedado para siempre en los anales de la tauromaquia.
 
Lo de menos, quizá, fueron las cuatro orejas que cortó. Lo que se recuerda es la transfiguración de un torero que fue capaz de protagonizar una tarde sublime. El toreo a la verónica y, especialmente, el toreo de frente alcanzaron cotas de brillantez difícilmente repetibles.
 
Se retiró un artista, un gran maestro, que recibió tan merecido título en plena madurez, después de una carrera corta, plagada de percances.
 
Había nacido Manolo Vázquez en el sevillano barrio de San Bernardo, en el seno de una familia de raigambre taurina.
 
Debutó con picadores en Ciudad Real el 11 de julio de 1948. Su primer paseíllo en Las Ventas fue el 4 de junio de 1950 y cortó una oreja. Siete días más tarde repitió en la misma plaza y salió a hombros por la puerta grande.
 
Al año siguiente, el 6 de octubre de 1951, toma la alternativa en Sevilla de la mano de su hermano Pepe Luis y con Antonio Bienvenida como testigo. Se retira por primera vez en 1965, reaparece en 1968 y esa misma temporada vuelve a colgar el traje de luces.
 
Manolo Vázquez será recordado como una seña de identidad del toreo artista de la segunda mitad del siglo XX. Tras su retirada definitiva siguió muy ligado a la fiesta de los toros como presidente de la Fundación Andaluza de Tauromaquia, y desgranó sus conocimientos en multitud de jornadas taurinas.
 
Fue galardonado con la Medalla de Oro a las Bellas Artes y, en 1997, la Junta de Andalucía le concedió la Medalla de Oro de la Comunidad.
 
Ha muerto Manolo Vázquez pocos días antes de cumplir 75 años. Ha muerto un torero con mayúsculas. Ha muerto un artista que, en plena madurez, pudo demostrar que el arte más excelso es posible en la fiesta de los toros.
 
La afición no lo olvidará, porque no se olvida a quien es capaz de emocionar con la fuerza y el sentimiento que desparramó Manolo Vázquez.
 
Ayer, la Maestranza de Sevilla guardó un minuto de sobrecogido silencio en memoria del torero fallecido. Un instante eterno de emoción recorrió la plaza entera, como en aquellas tardes de triunfo que protagonizó quien ya forma parte de la gloria taurina.

 

Con Sor Ángela a ver los toros 

Por Antonio BURGOS. ABC
 La que se está perdiendo Pérez Lugín. La que se está perdiendo Blasco Ibáñez. Ni en «Currito de la Cruz» ni en «Sangre y arena», por inmensa y desbordada que fuese la capacidad fabuladora de los clásicos de la novela taurina, pudieron imaginar la escena. El viejo torero que en la tarde de agosto, rodeado de la cuadrilla de su mujer y sus hijos, se acerca a la barrera definitiva para devolver los trastos de vivir tras una lidia impecable y perfecta, y dice:
 
- Me voy con Sor Ángela de la Cruz a ver los toros.
 
Muerte en la tarde taurina tan literaria no pudo imaginarla nunca Hemingway. Sánchez del Arco, el olvidado y despreciado Manolito Sánchez del Arco, el que plantó en Madrid su seudónimo de «Giraldillo», quizá hubiera sido de los poquitos que acertaran a verlo. Hay tanta Sevilla en esas últimas palabras, son tan nuestras, que nosotros podemos comprenderlas, pero los de fuera no se enteran ni con traducción simultánea.
 
Los personajes lorquianos, cartón piedra, iban a Sevilla con una vara de mimbre a ver los toros. Los personajes verdaderos de la Andalucía jonda van a la Sevilla definitiva a ver los toros vestidos de nazarenos de San Bernardo. A su sitio de siempre. Si cada sevillano, en la plaza de la vida, tiene su sitio, ni más ni menos que el que le corresponde, en la plaza de la muerte debe de ser algo por el estilo. Cuando Juan Belmonte se pegó un tiro en Gómez Cardeña, llevaba en el bolsillo la localidad para irse a ver los toros con Sor Angela: era su papeleta de sitio como maniguetero del palio de la Virgen del Patrocinio. Cuando este nazareno de San Bernardo se ha ido a ver los toros con Sor Angela, llevaba en el bolsillo su abono de allí arriba. Yo se lo vi sacar una noche de Jueves Santo, en San Lorenzo, donde está la Contaduría de la Gloria, donde van los buenos sevillanos a pedirle un cielo, como si fuera un sol alto o una preferencia de sombra, al Divino Taquillero que no deja sin localidad a nadie que se la implora. Allí, en las horas que esperan tambores de Centuria, yo he visto partir hacia las murallas de la Macarena a la legacía de hermanos del Señor de Sevilla, para cumplir con el ceremonial de la venia, en la Concordia con la Hermandad de la Esperanza. Son cinco nazarenos negros de ruán que atraviesan el bullicio de terciopelo verde y plumas blancas de la calle San Luis y entran en la basílica. Uno de esos nazarenos del Señor solía ser éste que ahora está en la puerta de cuadrillas del Ayuntamiento, liado en su capote de la túnica de San Bernardo, dispuesto para el último paseíllo.
 
El año del centenario de la Concordia, este nazareno del Señor fue uno de los que formaron la representación del Gran Poder en la Cofradía de la Macarena. Ruán negro entre capirotes verdes. Dos Sevillas verdaderas, una única ciudad. Este nazareno del Señor es indolente como buen sevillano. Y como sus vestidos de torear, tiene golpes. Buenos golpes de gracia. Nunca olvidará la grandeza de sentirse heraldo y embajador de una Sevilla ante la otra, con cinturón de esparto en la Concordia macarena. Y como tiene golpes, nunca olvidará la gracia de su Sevilla. La que oyó de aquella muchacha, en la bulla del palio de la Madre de Dios: «Niña, ponte junto a estos nazarenos negros, que como son de silencio no te pegan pellizcos en el...»
 
Era un nazareno de Sevilla. Un señor torero de Sevilla, nazareno de un Señor que también echa su patalante, de poder a poder, con Gran Poder, para cargar con la Cruz de Sor Angela. Ese nazareno del Señor ya está con Sor Angela viendo los toros en el burladero de la Empresa del Gran Poder, al lado de los Ríos Mozo, del Potra y del Padre Leonardo. Si está también Sor Angela es porque Manolo Vázquez sabe que las mujeres ya pueden entrar al callejón.

 

Diario de Sevilla. Miércoles, 5 de febrero´2003. Calle para El Brujo de San Bernardo

El acto estará presidido por el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, y se espera la presencia del presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves. Manolo Vázquez, contento, explica: "Como sevillano y además en mi barrio y al lado de la casa donde nací es el todo por el todo. Estaré agradecido eternamente a todos los que han contribuido para que pongan mi nombre a esta calle porque además quede perpetuado mi nombre en mi barrio. Es el doble de bonito". Fuera del recinto ferial, no existen calles con nombres de diestros contemporáneos. Hay que remontarse a Bombita y Guerrita, con sus respectivas calles en el Polígono San Pablo. Y, junto a la Maestranza, la reciente y denominada Glorieta Curro Romero, donde se erigió el monumento al camero.

Manolo Vázquez nos recuerda su niñez en este torerísimo barrio de San Bernardo: "Nos conocíamos todos. Era un barrio plácido. La mayoría, gente del matadero, de la Fábrica de Artillería o de la Pirotecnia. El matadero era el eje de nuestra vida. Mis abuelos vivían allí. Mi padre era el capataz. Y los chavales jugábamos más al toro, que era el juego principal, que a la pelota. Organizábamos corridas delante de mi casa, en una explanada. Yo toreaba con mis vecinos, entre ellos Tito de San Bernardo -magnífico banderillero- o Paco Ruiz, el que fuera apoderado de Manuel Benítez El Cordobés. Hacíamos de toro y de torero. Otros se subían encima del compañero para picar y no faltaban las volteretas, en las que el caballo y el picador salían por los aires. Jugué al toro entre los cinco y ocho años. Luego, viví en la calle Cervantes y en Nervión".

Precisamente en el matadero se puso por primera vez delante de una res: "Aquello tuvo historia. Fue con una becerra, una ternera, hija de una vaca de Juan Belmonte, que estaba allí. Yo tenía 9 años. La toreé. Y los matarifes, en un hecho simpático, le cortaron las orejas y el rabo. Yo me fui a mi casa como si hubiera salido por la Puerta del Príncipe. A partir de ahí soñé con ser torero".

Sueños en una profesión "muy dura y difícil en la que hay que sobreponerse a todas las vicisitudes y dificultades. Pero todo tiene recompensa. Y en lo que a mí respecta he tenido el reconocimiento de los aficionados".

El torero asegura que a lo largo de su carrera "no he hecho la faena soñada. Me he acercado en algunas ocasiones. Por ejemplo, en la plaza de toros de El Toreo, de la capital mexicana, donde corté un rabo. Con un toro de Cobaleda en San Isidro del 57, al que desorejé. Y la Corrida del Corpus, tras mi reaparición, a un toro de Piriz. Y también el segundo toro de mi despedida, de Manolo González. Han sido faenas en las que me he acercado a esa faena soñada".

Aflora una y otra vez, en la conversación, su pasión por Sevilla: "Siempre he estado muy ligado tanto como torero como con las cofradías. Junto a Curro Cúchares he sido el único torero hermano mayor de la cofradía del barrio. Como torero he salido dos veces por la Puerta del Príncipe. En la Corrida del Corpus del 81 y en mi despedida, el 12 de octubre de 1983. Estuve a punto de conseguirlo en una tercera ocasión, el septiembre del 81 y se me escapó con la espada".

Hoy, calle para un torero, Manolo Vázquez El Brujo de San Bernardo, en su barrio.


PortalTaurino. MANUEL VIERA. Domingo 22 de diciembre de 2.002. Manolo

Hace unos días el Consejo de Ministros le concedió la Medalla de Oro de las Bellas Artes, prestigiosa distinción al veterano maestro del sevillano barrio de San Bernardo. Manolo Vázquez, torero de sentimiento y pura esencia de Sevilla, ensalza aquí los valores culturales de la tauromaquia y muestra su optimismo por el futuro de la Fiesta y su satisfacción por tan importante reconocimiento.

Portal Taurino: ¿Qué le ha significado este nuevo e importante reconocimiento?

Manolo Vázquez: Pues una gran satisfacción personal, una grandísima alegría para mi familia, tanto para mi mujer y mis hijos como para mis amigos, y sobre todo una inmensa felicidad. Y aunque se le otorga a mi persona como torero también deseo hacerlo extensivo a todo el toreo en general. Sin duda alguna se reconoce a la Fiesta como una más de las Bellas Artes, y eso es de agradecer.

PT: Además es de justicia que el arte de torear reciba tal distinción a través de quien lo ejecutó con toda su esencia y gracia sevillana.

MV: Sí. Ultimamente se le está dando el justo reconocimiento que merece el toreo en el ámbito cultural, y que antes no se le daba. Además esta distinción de carácter nacional la impone el propio Rey, por lo que no solo es la concesión en sí sino lo que significa que Su Majestad presida tan solemne acto. Por lo tanto no cabe mayor honor para el que la recibe y después la va a llevar.

PT: ¿Es entonces el toreo un pozo de cultura?

MV: Así es. Pienso y creo que el toreo es un pozo de cultura porque de él beben muchas de sus ramificaciones como la poesía o la música, la literatura o la pintura, y todo eso lo da y lo tiene la fiesta de los toros. Yo siempre he tenido el toreo como un arte porque así lo he sentido, y esto ha hecho que broten de mí en la plaza esos momentos tan agradables que sirvieron para hacer felices a la gente y sobre todo a los aficionados.

PT: Además, maestro, le llega este reconocimiento a su arte con esa otra conmemoración del cincuenta aniversario de su alternativa.

MV: Es verdad. A estas edades todas estas cosas dan satisfacciones muy grandes porque además las puedo vivir. Desde hace unos años empecé a celebrar aniversarios. Lo hice cuando se cumplieron cincuenta años desde que maté mi primer novillo. Al siguiente, cincuenta años desde que me vestí de luces por primera vez. Más tarde, cincuenta años desde que debuté con picadores. Le siguieron los cincuenta años de mi debut en Sevilla y Madrid. Ahora hace cincuenta años que tomé la alternativa, y dentro de muy poco también tendré la satisfacción de celebrar, si Dios quiere, los cincuenta años de mi matrimonio, por lo tanto no cabe más y mayor felicidad.

PT: Y ya que ha vivido tantos años como torero ¿Cómo se imagina el futuro de la Fiesta?.

MV: Pues en este siglo XXI que acabamos de empezar sigo siendo optimista, como siempre lo he sido. Siempre he creído en el toreo y en los que se visten de toreros. Todos nos hemos adaptado, y los que vengan se adaptarán, al momento en que se vive igual que lo hizo, la hace, o lo hará cualquier profesional de otra índole. Eso sí, el toreo tiene una base de profundidad artística que cada uno la manifestará a su manera, acoplándola al toro que salga en cada época y según la lidia que el público exija y quiera ver. Lo que no cambiará nunca será el sentimiento artístico que cada torero lleve dentro, su propia personalidad. Eso brota de cada uno. Son circunstancias que uno lleva, y esto pasará siempre.

PT: Siguiendo con los reconocimientos a su arte y personalidad muy pronto tendrá rotulada con su nombre una de las calles de Sevilla. ¿Es así?

MV: Así es, y ya está aprobada por el pleno del Ayuntamiento de Sevilla desde hace unos meses. Será una calle muy cerca de la casa donde nací. Por lo tanto, pensar y saber que voy a tener una calle rotulada con mi nombre en mi barrio de San Bernardo, el que siempre he querido y del que guardo gratísimos recuerdos infantiles y de Cofradías me produce una inmensa felicidad. Además tengo el honor de haber sido Hermano Mayor de mi Hermandad; honor que tuvo también otro matador de toros: Curro Cúchares. Como verás todo esto es para mí una gran satisfacción, igual que deseo la tengan mi familia y mis amigos

PT: Pues que viva usted por muchos años estas satisfacciones.

MV: Muchísimas gracias.


BOLETÍN OFICIAL DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA
NUMERO DOCUMENTO: 120814
SECCION BOJA: 01 Disposiciones Generales
RANGO NORMA: 11 Decreto
ORGANO EMISOR: 06 Consejería de la Presidencia
NUMERO DISPOSICION: 0068/1997
FECHA DISPOSICION: 25/02/97
FECHA PUBLICACION: 06/03/97
TITULO: DECRETO 68/1997, de 25 de febrero, por el que se concede la Medalla de Andalucía a don Manuel Vázquez Garcés.
MATERIAS: DISTINCION HONORIFICA/ PROFESION ARTISTICA/ ESPECTACULOS

TEXTO:
El Decreto 117/1985, de 5 de junio, por el que se crea la Medalla de Andalucía, establece que tal distinción se concederá en reconocimiento a las acciones, servicios y méritos excepcionales o extraordinarios realizados por ciudadanos, grupos o entidades que representen o supongan el ejercicio de virtudes, individuales o colectivas, que tengan como referencia la solidaridad o el trabajo en beneficio de sus conciudadanos.

Don Manuel Vázquez Garcés, Manolo Vázquez, sevillano del barrio de San Bernardo como su hermano Pepe Luis, sintió desde muy joven la pasión por el mundo del toro. Esta intensa atracción no le sustrajo, como matador de toros, para dejar su excepcional impronta de pureza, hondura y naturalidad, presentes en la memoria colectiva de los seguidores de este arte, de tantas resonancias en nuestra tierra. La inspiración con la que adornó sus faenas no fue producto del azar, sino que afloraba con naturalidad desde lo más profundo y sabio de su ánimo y alma torera, guiando su mano con inigualable maestría y singular esplendor plástico, para deleite de cuantos tuvieron la dicha de disfrutarlo. A estas virtudes toreras han de unirse su elegante interpretación vital de la sencillez y discreción y su disposición a colaborar en festejos taurinos, de carácter benéfico-social, en los que su presencia ha sido requerida.

Es manifiesto, por tanto, que en don Manuel Vázquez Garcés concurren méritos suficientes para hacerse acreedor de la referida distinción.

En su virtud, a iniciativa y propuesta de la Consejería de la Presidencia, y previa deliberación del Consejo de Gobierno en su reunión del día 25 de febrero de 1997,

DISPONGO

Artículo único. Se concede a don Manuel Vázquez Garcés la Medalla de Andalucía, en su Categoría de Oro, con todos los honores previstos en el Decreto 117/1985, de 5 de junio.

Sevilla, 25 de febrero de 1997

MANUEL CHAVES GONZALEZ
Presidente de la Junta de Andalucía

GASPAR ZARRIAS AREVALO
Consejero de la Presidencia

 

 
©PortalTaurino, SL Pastor y Landero, 6-4º  41001 Sevilla España.  Contacto con PortalTaurino