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JOSÉ MARÍA DOLS ABELLÁN, "Jose
María MANZANARES"
El
adiós de Manzanares
Alicante, el 14 de abril de 1953
Viste por primera vez de luces: 1969,
en Andújar.
Debut con picadores: Benidorm
el 24 de mayo de 1970, estoqueando novillos de Sanchez Arjona, junto a Curro Fuente y
José Luis Artuño.
Presentación en Las Ventas: 16 de junio de 1971
, alternando con Lagullano y Galloso, con novillos de Carlos Núñez. Corta dos oreja
Alternativa: Alicante, 24.6.71 (día de San
Juan).Padrino: Luis M. Dominguín.Testigo: S. Martín “El
Viti”. Le corta el rabo a un toro de Anastasio Fernández
Debut en Sevilla: el 10
de abril del 72 con toros de Soto de la Fuente, alternando con Ruiz Miguel y Antonio
Rojas.
Confirmación: 18.5.72 Padrino: Palomo Linares.Testigo: Eloy
Cavazos. Toros: Garzón.
Temporada 1995: 44 corridas, 21
orejas y un rabo
Temporada 1996: 58 corridas, 54 orejas. Se
retira. Último paseíllo en Sevilla, en la que consiguió 1 oreja, y 1 vuelta al ruedo.
En Madrid, y hasta 1996, hizo el paseillo una tarde de novillero y 61 con la alternativa,
cortó 14 orejas y ha salido 3 veces por la Puerta Grande (1977-1978-1993).
Temporada 1998: En España, 17 actuaciones, cortando 9 orejas.
Trofeo al matador más destacado de la Feria de Jerez (otorgado por Radio Jerez)
Temporada 1999: En total, 28 corridas, 11 orejas cortadas,
1 rabo. Lidia en el Corpus
de Granada el 6 de junio.
Temporada 2000: lidia 27 festejos y corta 10 orejas. Tiene previsto retirarse de
los ruedos en la tarde
del 23 de septiembre en la Real Maestranza de Sevilla, sin embargo al no
recuperarse de sus problemas estomacales la ha pospuesto. Se despide del coso
de Tordesilllas (Valladolid) en la tarde
del 12 de marzo. Corta oreja en Olivenza en la tarde
del 26 de marzo. Lidia una corrida en Castellón en la tarde
del 1 de abril. Lidia una corrida en Vista Alegre de Madrid en la tarde
del 12 de abril. Lidia en Real Maestranza en la
tarde del 27 de abril. Corta oreja en la Maestranza en la tarde
del 29 de abril. Corta una oreja en la Feria del Caballo, en la
tarde del 20 de mayo. Lidia en la Plaza de Cáceres en, la
tarde del 27 de mayo. Lidia toros en Aranjuez, en la
tarde del 28 de mayo. Lidia en Nimes, en la
mañana del 11 de junio. Corta oreja en Granada, en la
tarde del 18 de junio. Lidia toros en Algeciras, en la
tarde del 1 de julio. Lidia la corrida del I Centenerario de la plaza de
Sanlúcar de Barrameda, en la tarde
del 15 de julio. Corta oreja en La Coruña, en la
tarde del 4 de agosto. Lidia en Gijón, en la
tarde del 11 de agosto. Lidia en El Puerto de Santa María, en la
tarde del 12 de agosto. Lidia en Baeza, en la
tarde del 13 de agosto. Lidia en Alfaro (La Rioja), en la
tarde del 16 de agosto. Corta oreja en la feria de Antequera, en la
tarde del 18 de agosto.
Corta oreja en Villanueva del Arzobispo (Jaén), en la
tarde del 8 de septiembre. Corta oreja en Andújar (Jaén), en la
tarde del 9 de septiembre.
Temporada 2001: corta dos
orejas y rabo en Segura de la Sierra, en la
tarde del 8 de octubre.
Temporada 2003: Corta
oreja en
Cantillana en la tarde del 6 de abril.
Temporada
2004: corta oreja en festival benéfico en Arles, en la tarde del 22 de
febrero. Lidia novillos en festival
benéfico en Almería, en la tarde del 22 de
febrero.
Corta oreja en festival homenaje a Manolo González en Aracena, en la tarde del 6 de
marzo. Corta oreja en festival benéfico en La Algaba, en la
tarde del 13 de marzo. Lidia reses en
festival benéfico en Madrid, en la tarde del 17 de
abril. Lidia novillos en festival
benéfico en Alcalá de Henares, en la
tarde del 24 de abril. Corta dos orejas en
Granada, en la
tarde del 11 de junio. Corta
oreja en Alicante, en la
tarde del 24 de junio. Corta
oreja en La Línea la tarde
del 24 de julio. Lidia
toros en Huelva la tarde
del 31 de julio. Lidia
toros en Vitoria, en la
tarde del 6 de agosto. Corta dos orejas en
Antequera, en la
tarde del 20 de agosto.
Corta
tres orejas y rabo
en
Almagro, en la
tarde del 25 de agosto. Lidia
toros en San Sebastián de los Reyes, en
la
tarde del 28 de agosto.
Lidia
toros en Arles, en la
tarde del 12 de septiembre. Lidia
toros en Murcia, en la
tarde del 15 de septiembre.
Temporada 2005: corta oreja en Manizales, en la
tarde del 9 de enero.
Corta cuatro orejas en festival en Algeciras, en la
tarde del 19 de febrero. Lidia toros en Medellín, en la
tarde del 26 de febrero. Lidia
toros en Olivenza, en la
tarde del 5 de marzo.
Corta oreja en
Los Barrios, en la
tarde del 20 de marzo. Torea
en la Real Maestranza de Sevilla la tarde
del 9 de abril. Torea
en Nimes la tarde
del 14 de mayo. Torea en
Alicante la tarde
del 24 de junio.
Corta dos orejas en
Algeciras la tarde
del 25 de junio.
Corta
oreja en
La Línea de la Concepción la tarde
del 23 de julio.
Torea
en
Palavás la tarde
del 7 de agosto.
Torea en
San Roque la tarde
del 11 de agosto.
Torea
en
Gijón la tarde
del 12 de agosto.
Torea
en
Málaga la tarde
del 15 de agosto.
Torea
en
Antequera la tarde
del 20 de agosto.
Corta
dos orejas en
San Sebastián de los Reyes la tarde
del 31 de agosto.
Torea en
Nimes la tarde
del 17 de septiembre.
Corta
dos orejas en el festival taurino en Quito la noche
del 28 de noviembre.
Temporada 2006: torea en Cartagena de Indias la tarde del
6 de enero. Torea en el festival benéfico en Sanlúcar de
Barrameda la tarde
del 22 de enero. Torea en
el Festival en Córdoba la tarde
del 25 de marzo. Torea en el Festival en Íscar la tarde
del 2 de abril. Se despide de los ruedos en la Real
Maestranza de Sevilla la tarde
del 1º de mayo. Corta
oreja en
el Festival en Málaga la tarde
del 6 de mayo.
Apoderados: Lo han sido los hermanos Lozano,
Paco Dorado y los empresarios Enrique Patón y Simón Casas.
Otros datos: Hijo del banderillero Pepe Dols, "Pepe Manzanares".
Ha lidiado más que cualquier otro matador en este siglo, ya que, en
1997, rebasa las 1.700 corridas. Si tuviéramos datos fidedignos de
siglos anteriores, podríamos concluir que es el torero que más
corridas ha toreado en toda la historia del toreo. Se despide de los
ruedos en la Real Maestranza de Sevilla la tarde
del 1º de mayo de 2006.
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El adiós de Manzanares
por Carlos Herrera
Cuando un torero se va, hay una música que se va callando como un río manso de silencios y un murmullo descendente que se aleja por la puerta entreabierta de la plaza. Si un torero se va en grandeza de gestos, lo acompaña una turba agitada por exaltaciones justificadas; si se va encogido por las cicatrices del tiempo, lo hace entre los asombros callados de la afición. José Mari Manzanares se fue exactamente en el sitio en el que tenía que irse y de la manera en que tenía que hacerlo. Un manso Alcurrucén le había permitido dibujar el toreo natural sólo en un par de lances llenos de aroma a madera antigua, de dibujo desmayado, de escuela magistral; cuando algunas palmas agradecían el clasicismo de la seda y el estoque, el torero se adelantó a los medios y, de espaldas al burladero, con los ojos cerrados, esperó a que llegase su hijo a cortarle la coleta. La Maestranza, escenario de sus grandezas más primorosas, estalló.
Hubo un tiempo en que a los toreros se los conocía de espaldas, bien porque llevaban coleta o porque su forma de caminar era peculiar, distinta. Eran héroes cotidianos a los que se los esperaba en las tertulias de casino y sobre los que crecían las leyendas urbanas como si éstas fueran el inevitable musgo de la tierra húmeda: reverdecía constantemente su recuerdo pinturero cuando se los veía venir por la calle principal y se rememoraban, a medio camino entre el mito y la realidad, sus gestas más imborrables. Ya todo cambió, pero un torero retirado tiene mucho de superviviente, de testigo de su propio riesgo, aunque ya en nada se diferencien de espaldas. José Mari, hijo de banderillero y padre de torero, es de los que está en los trasiegos cotidianos, pero conserva aura de paladín; además, ha sido torero de toreros y torero de aficionados, uno de los grandes artistas de su siglo, pespunteador de pases soñados, escultor de figuras fugaces, escritor en los alberos, voceador de cites, cocinero de fragancias antiguas…
Era lógico que dijera adiós a la vera de la puerta que abrió en el 93 en un par de faenas sublimes que algunos guardamos en el taller de la retina. El toreo es un lenguaje de signos en el que una simple mueca puede traducirse en un libro de intenciones: a veces, una forma de estirar un brazo, una posición concreta de los pies, es un relámpago perpetuo. Hay que saber decir adiós, maestro, y dejar que los olés sigan aupándose en los andamios del aire sin necesidad de fabricar crepúsculos innecesarios, sufrimientos estériles. El respetable puede parecer un rebaño de nubes negras cerniéndose sobre un torero, pero cuando resplandece esa extraña verdad de seda y percal, los ríos de fuego y apocalipsis que cruzan las gargantas se transforman en gritos de conmoción y asombro: es justo cuando los ensalmos echan a volar gracias a las alas tibias de un sueño.
Recordé, inevitablemente, la despedida de Manolo Vázquez del año 83 en el mismo escenario. Aunque los ojos tuvieran veintitrés años menos, ya sabían distinguir lo que era historia y lo que era calderilla: no era un ojo burlado por la euforia, era el toreo de frente de un hombre insustituible. En esta ocasión, juraría que era lunes y era mayo, la ceremonia la vivía un hombre de luces levantinas al que un toro le echaba el aliento en sus zapatillas y al que se le cruzó, como un susurro de los ángeles mayores, la palabra adiós. Se fue José María Manzanares, y en el enjambre de soles y sombras del tendido brotó la ovación cerrada de los corazones agradecidos. Los mismos que un toro atrás mentaban sus castas todas se transformaron en voces roncas de pasión. Qué cosas.
Marchó a hombros el torero; entre tanto, en la soledad de la sangre y la arena, la Luna de Sevilla fermentaba en silencio.
XLSemanal (14-20 mayo 2006)
Real Maestranza de Sevilla, tarde de
su retirada
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