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FRANCISCO VEGA
DE LOS REYES, "Gitanillo
de Triana"
Sevilla (barrio de Triana), el 23 de septiembre de 1903-
noviembre 1904?.
Debut en público: 18 de mayo de 1924, en San Fernando
(Cádiz), alternando con Manuel Fernández. Novillos de Félix Gómez
Debut en Madrid: 30 de julio de 1926. Alternando con
Lagartito y Julio Mendoza y con novillos de Coquilla y del Duque del Tovar
Alternativa: 28 de agosto de 1927, en el Puerto de
Santa María (Cádiz). Padrino: Rafael el
Gallo. Toro: "Vigilante", de la ganadería de Viuda de Concha y Sierra
Confirmación en Madrid: 6 de octubre de 1927, en
corrida extraordinaria. Padrino: Rafael el Gallo. Le acompaña Juan Belmonte. Se
lidiaron toros de Julián Fernández (antes Vicente Martínez)
Temporada 1930: 51 corridas lidiadas en España
Temporada 1931: el 31 de mayo, en Madrid, cuando
llevaba lidiadas 16 corridas, sufre la cogida del toro "Fandanguero",
de Pérez-Tabernero. A consecuencia de esta cornada falleció en Madrid el 14 de
agosto de ese mismo año. Hermano de Rafael Vega de los
Reyes Gitanillo de Triana.

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Cuando
el arte nace en la fragua
Luis
Nieto. Diario de Sevilla, 19/12/2004
Sí. Su lance puede ser perfectamente un minuto de silencio o
una verónica adormecida. O un poema a la elegancia. Y, cómo
no, una fotografía en blanco y negro o en sepia, ligada a la añoranza.
Lógicamente, no le vi torear. Pero hasta en el helado momento
de la instantánea, uno queda impresionado por un concepto de
toreo distinto. Si a través del vomitorio de la historia uno
entra la Maestranza –repleta de gente– y echa un vistazo, se
puede encontrar con esa especie de medio verónica y revolera,
que es un canto a la improvisación. Aunque lo que emociona
sobremanera es esa verónica que dibuja en la plaza de El Toreo,
de México. Esa verónica tan personalísima, grácil y con
duende, en la que como los grandes toreros, esos que cuando
ponen el alma se olvidan del cuerpo, se ve a Gitanillo hundirse,
abandonarse, metiendo el mentón como si quisiera traspasar su
corazón, y bajando las manos lo indecible para conducir la
embestida del toro. Pura enjundia. Un lance que era
interminable. Este tipo de toreros salta muy de tarde en tarde.
Y sus lances son chispazos de arte que traspasan las pupilas
para entrar en el corazón. Como los chispazos que saltaban en
las fraguas de los Puya, gitanos de Triana que rezuman arte,
cuando a golpe de martillo contra el yunque creaban aquellas
puyas para cerrados, que dieron nombre a una dinastía cuyo máximo
representante es Curro Puya, en la historia: Gitanillo de Triana.
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