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FRANCISCO RIVERA AGÜERO, "Curro
Rivera"
Fallece el
torero a consecuencia de un infarto
Obituario
Curro
Rivera: el adió a un gigante
México DF, 17 de diciembre de 1951
Primera vez de luces: 6
de agosto de 1957, en San Luis de Potosí (México), con Mario Sevilla y Andrés Blando.
Vacada de Valparaiso
Alternativa:
14 de septiembre de 1967, en Torreón. Padrino: Joselito Huerta. Testigo: Jaime Rangel
Confirmación en la México: 16 de febrero de
1968 Padrino: Manuel Espinosa
"Armillita". Testigo: Gabriel de la Casa. Ganado de Garfias
Confirmación en Las Ventas: 18 de mayo de
1971. Padrino: Antonio Bienvenida. Testigo: Andrés
Vázquez. Ganado de Samuel Hermanos.
Temporada 1971: 58
actuaciones en España
Temporada 1972: consigue
dos grandes éxitos en Las Ventas, los días 17 y 22 de mayo, en pleno ciclo
isidril,
cortando una y dos orejas.
Temporada 1982: el 31 de
enero. para conmemorar su corrida número 1000, se encierra con 14 toros en la feria de
San Marcos, de Aguascaliente: 8 orejas y 1 rabo.
Temporada 1986: 68
actuaciones
Temporada 1992: se retira de los ruedos el 20 de noviembre.
Durante su retiro funda la escuela de San Luis de Potosí.
Temporada 1993: el torero vuelve a los ruedos.
Temporada 2000: corta oreja en Ciudad Juárez, en la
tarde del 5 de noviembre. Corta oreja en Mexicali, en la
tarde del 12 de noviembre. Corta dos orejas en la Monumental de México, en la
tarde del 30 de noviembre.
Otros datos: Hijo del famoso matador
mexicano Fermín Rivera. En la tarde del 23 de enero de 2001, Curro Rivera
fallece en un tentadero de la ganadería de La Alianza en el estado de
Jalisco. Rivera, de 49 años, murió a causa de un infarto. La
desaparición del torero mexicano causa gran aflicción en los aficionados
taurinos. Los restos de Curro Rivera reposan en su tierra natal, San Luis
de Potosí.
Rivera rebasó las mil corridas a lo largo de su carera.
Hizo el paseíllo en la Monumental de México un total de 70 veces,
cosechando 40 orejas, 6 rabos y dos estoques de oro en las temporadas 71 y
72. Una de las grandes figuras del toreo mexicano durante la década de
los setenta, Curro Rivera fue el creador del pase el cuirret.

Curro Rivera en una de sus últimas
apariciones
Obituario
El Mundo.
L.CAJITAN. Jueves, 25 de enero´2001. FRANCISCO
'CURRO' RIVERA : Un mexicano con fortuna en Las Ventas
De los toreros mexicanos que llegaron a España
en los años 70, Curro Rivera estuvo entre los más destacados por su
aparente facilidad para el toreo, para embarcar como terciopelo al animal
y hacer dúctil un enfrentamiento feroz donde la inspiración no es
entelequia. Junto a Eloy Cavazos, Manolo Martínez y Antonio Lomelín,
Rivera trajo una tauramaquia hecha de valentía y técnica, donde se
dejaban ver el arrebato y la heterodoxia.
En sus 49 años de vida lidió en más de 1.500 festejos. Se retiró en
1992, pero volvió al año siguiente. Y allí estaba, en su finca
mexicana, cuando el pasado día 23 un infarto de miocardio no le permitió
acabar con la tienta de algunos ejemplares de la ganadería de La Alianza,
fundada por su padre, Fermín Rivera.
Rivera, que se convirtió en uno de los nombres imprescindibles de los
carteles americanos en la década de los 60, llegó a Madrid en la década
siguiente y pronto se hizo un hueco en el escalafón. Tomó la alternativa
el 16 de febrero de 1969 en La Monumental de México de manos de Miguel
Espinosa, Armillita.
Durante 1971 realizó 60 corridas en su temporada española. Consiguió
torear en 10 ocasiones en Las Ventas, y no pudo salir del templo madrileño
con mejor fortuna: 9 orejas. Una de ellas, quizá de las más importantes
de su carrera, fue la que le arrancó a un astado de Samuel Flores el día
de la confirmación de la alternativa, en una terna integrada por Antonio
Bienvenida y Andrés Vázquez. Repitió hazaña en la Corrida de la
Beneficencia de ese mismo año y cortó cuatro orejas a sendos morlacos de
Felipe Bartolomé. Reincidió en su gesta un año después, en la misma
plaza, cortando otras cuatro a dos ejemplares de Atanasio Fernández. Fue
el cénit y la gloria de un torero serio, honesto, que buscaba en el toro
el costado duro, la fiereza domable con la muleta.
Deja una estela de toreo mexicano cuyo testigo está, todavía, por
recoger. Su última actuación fue el pasado 30 de noviembre, donde alternó
con El Juli y con Ortega Cano. Cortó entonces dos orejas. Aquello le
sirvió de estímulo para plantearse otra temporada más con la ilusión
del torero auténtico. Pero la muerte le cogió antes sobre la arena íntima
de la plaza de tientas familiar.
Francisco 'Curro' Rivera, matador de toros, nació en México D.F.
en 1951 y falleció el 23 de enero del 2001 en el Estado de Jalisco.
José Ramón Gramabella.
Domingo, 11 de febrero´2001. Curro
Rivera: El adios a un gigante
Pocos toreros, muy pocos,
poquísimos, han tenido en la historia de la tauromaquia mexicana y
universal la trayectoria de Francisco Martín Rivera Agüero (Curro
Rivera) fallecido el pasado veintitrés de enero a consecuencia de un
infarto mientras tentaba en la ganadería de su madre, en Jalisco, y
cuando estaba en vísperas de reaparecer en la plaza México vestido de
luces y los triunfos en su retorno a los ruedos se sucedían como si el
tiempo jamás hubiera pasado por este portentoso torero mexicano. Nacido
en la ciudad de México el 7 de diciembre de 1951, Francisco Martín,
Curro, fue hijo de otro extraordinario torero, el Maestro de San Luis Fermín
Rivera y sobrino de Martín Agüero, diestro vasco y uno de los mejores
estoqueadores de la historia.
Las primeras enseñanzas
taurinas de Curro provinieron de su propio padre.
Luego de una sensacional campaña
de novillero, donde conmocionó a la plaza México, Curro Rivera tomó la
alternativa como matador de toros en Torreón, Coahuila, siendo su padrino
Joselito Huerta y el testigo Jaime Rangel el dieciséis de septiembre de
1968.
Desde la misma toma de
alternativa se auguró que en él había una futura y gran figura del
toreo. Así fue. Luego de confirmar el doctorado en la plaza México,
durante aquella temporada de 1969, Curro Rivera alcanzó su primer gran
triunfo en la monumental de México al cortar el primero de los seis rabos
que obtendría en ese ruedo al toro "Soy de seda" y ganar
el Estoque de Oro en disputa. Para concluir el renglón de sus actuaciones
en la plaza México, fue de los toreros que más ha actuado en la historia
de la plaza y además de los seis rabos obtenidos, Curro cortó también
innumerables orejas, ganó tres Estoques de Oro, indultó dos toros y
aunque hubo tardes sin trofeos, no por ello dejó de realizar grandes
faenas malogradas a la hora de entrar a matar.
En 1971 viajó a España
habiendo toreado sesenta corridas en aquella temporada habiendo alcanzado
grandes triunfos en Sevilla, Madrid, Valencia, Bilbao y en general en
cuanta plaza española, francesa o portuguesa se presentó alternando
siempre con las grandes figuras de esos años como Paco Camino, Antonio Ordóñez,
Antonio Bienvenida, El Cordobés, Diego Puerta o Paquirri, por
mencionar a unos cuantos. Su mayor triunfo en España, empero, ocurrió al
año siguiente cuando en la monumental madrileña de Las Ventas cortó
cuatro orejas, dos a cada toro, y el juez hubo de ser despedido por el
Ayuntamiento por no haberle otorgado el rabo en el sexto toro al diestro
mexicano.
Ya de retorno a México, y
combinando triunfos en cosos sudamericanos, Curro Rivera formó junto con
Manolo Martínez y Eloy Cavazos una de las grandes trilogías del torero
mexicano, similar a la que formaran muchos años atrás Fermín Espinosa (Armillita),
padre del actual Miguel, Lorenzo Garza y Luis Castro (El Soldado).Su
primera despedida de los ruedos ocurrió en 1992 cuando en la plaza
México, primero, cortó tres orejas y a continuación en San Luis Potosí
obteniendo cuatro orejas y dos rabos. Reapareció brevemente en 1994 para
darle la alternativa a Miguel La Hoz. Después de atender su ganadería
que lidia bajo el nombre de Francisco Rivera y la de la madre -su padre,
el maestro Fermín Rivera, murió en 1991 también a consecuencia de un
infarto-, Curro Rivera reapareció en los ruedos otorgando en
la misma plaza potosina dos alternativas, a Fermín Spinola y López
Rivera (sin ningún parentesco) para a continuación ligar
varios triunfos en plazas de provincia. Rejuvenecido, aun más
delgado que cuando su despedida en 1992, la crítica y sus múltiples
partidarios loaron éste su nuevo retorno. Su última actuación en la
plaza México fue el treinta de noviembre pasado, cuando en ocasión del
festival celebrado a beneficio del Teletón, Curro Rivera salió a hombros
cortando dos orejas. Fue esa, sin saber, su despedida apoteósica del
ruedo, su ruedo, que fuera escenario, uno más, de sus grandes triunfos.
Y, de paso, su ingreso a la inmortalidad y a la leyenda. Curro Rivera,
independientemente de su portentoso historial, deja para la posteridad dos
pases de su invención: el circurret, donde el toro da la vuelta completa
alrededor de la cintura del torero sin que éste mueva los pies y el
doble pase de pecho, con la derecha e izquierda, sin enmendarse. Después
de rendirle un emotivísimo homenaje en la plaza México donde el pasado
domingo veintiocho de enero, ante la emoción de los tendidos atestados, y
no pocas lágrimas, sus hijos Francisco Daniel y Rafael éste novillero
dieron la vuelta al ruedo con la urna contenedora de sus cenizas, en
muchas plazas mexicanos se han colocado y se colocarán placas perpetuando
su memoria y en recuerdo de los grandes triunfos que obtuviera al cabo de
1,650 corridas y donde hubo día, en Aguascalientes, en 1982, que lidiara
catorce toros en un día, siete por la tarde y siete por la noche, para
cortar en total nueve orejas y tres rabos y ser el único torero a la
fecha que ha logrado tal hazaña. Se proyecta erigirle una estatua en la
plaza México. Justo homenaje a uno de los grandes toreros de la historia. |
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