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Cristian Restrepo
Cicedonia, Valle del Cauca, Colombia, 1982.
Debut en la plaza de Cali: en 1999.
Debut con picadores en Cali: el
14 de octubre del 2000.
Alternativa:
el 11 de enero de 2004 en Manizales (Colombia)
siendo su padrino César Rincón. Testigo: Manuel
Caballero.
Temporada 2004: corta
oreja en Manizales, en la tarde del 11 de enero.
Confirmación de alternativa en
Bogotá: en la tarde del 8 de
febrero de 2004.
Temporada 2004: torea
en Bogotá, en la
tarde del 8 de febrero. Corta oreja en Medellín, en la tarde del 14 de
febrero.
 9 de enero´2004. MANUEL TIBERIO
BERMÚDEZ. Cristian Restrepo de Caicedonia será matador de
toros
Desde muy niño, contrario a los
demás chicos de su edad, no huía de los toros que veía en los
potreros, sino por el contrario algo muy adentro le hacia sentir que
él y ese animal que veía de lejos tenían una extraña afinidad y que
en vez de producirle miedo por el contrario le atraían. Pasaba horas
observándolos, mirando sus cuernos, la textura del pelaje, los ojos,
su modo de rumiar, en fin, sentía una rara fascinación por los
animales que pastaban en los potreros de las haciendas de su
Caicedonia natal.
"Desde que tengo uso de razón se
que quiero ser torero -dice Cristian Restrepo, el joven novillero
que el próximo 11 de enero, recibirá en Manizales la alternativa
como matador de toros, apadrinado por Cesar Rincón y de testigo
Manuel Caballero-.
En 1998 toma la decisión de
ingresar a la Escuela Taurina de Santiago de Cali y es en esa plaza
es donde toma en serio lo que será su futuro como matador de toros.
"En esa época decido mi futuro y me voy de Caicedonia a Cali a vivir
solo, lejos de los míos con la ilusión de hacerme
torero".
Recuerda con nostalgia, hoy
después de más de 30 corridas en su haber cuando por primera vez se
pone al frente de un animal de lidia para probarse como novillero:
"La primera vez que yo toreé fue en Caicedonia. Tenía unos siete
años y mi padre, con el ánimo de alentar mis deseos y para que yo
probara mi afición, para unas fiestas del Municipio, me compró una
becerra de casta para que yo la enfrentara. Sentí mucha emoción pero
sucedió lo que lógicamente me tenía que suceder: revolcada, con
probada del sabor del suelo de mi tierra, pero de todas maneras
lidié el animal, recibiendo los primeros aplausos de mis paisanos y
orgulloso de haber hecho mi sueño realidad: enfrentarme a un animal
de casta".
"Siempre he estado muy
consciente de mi deseo de ser torero, nunca he pensado en otra cosa,
ni en otra carrera, ni en otra profesión. Me gusta el fútbol como
pasatiempo, pero amo lo que hago que es enfrentarme a un toro de
lidia en una plaza".
Luego vino la Escuela desde el
mes de febrero de 1998,
que ingresa como estudiante hasta el año 2002. Fue una época de
formación en donde aprendió el abc de la profesión: lances, pases,
citar, templar y mandar, marcar los tiempos para entrar a matar, en
fin el conocimiento primario de ese mundo hermoso, pero tan lleno de
peligros como lo es la profesión de
torero.
"Fue en esa época -dice
Cristian- que me di a conocer a nivel nacional. Hice todo el
periplo. En 1999 debuté como novillero sin picadores en la Plaza de
Toros de Cali. En el año 2000 vino el maestro Joaquín Bernadó de
Madrid con el propósito de llevarse a España dos novilleros de acá y
afortunadamente, en esa serie de novilladas que hubo en Cali salí
triunfador y fui elegido para ir a la Escuela Taurina de Madrid.
Duré ocho meses en España y vine a Colombia para debutar con
picadores el 14 de octubre del
2000".
Luego Cristian Restrepo, en el
año 2001 fue seleccionado para representar a Colombia en el
Encuentro Mundial de Novilleros en Méjico, donde le fue excelente y
cosechó nuevos triunfos que iban posicionando más y más su nombre y
en donde se destacó por su arrojo y sus conocimientos como
novillero. "Toreé unas 10 novilladas -recuerda- cortando las orejas
en todas las plazas donde me
presenté".
Regresó a Colombia y participó
en todas las novilladas de ferias importantes del país, recibiendo
reconocimientos de los entendidos por su entrega, por su valentía y
por la calidad de su arte torero. Lo aplaudieron Cali, Bogotá,
Manizales, Cartagena y su nombre era sinónimo de entrega, valor y
conocimiento.
El primero de Enero de 2003
toreó la novillada de la Feria de Cali y obtuvo tanto éxito que se
gano el lugar para participar en el Sexto Encuentro Mundial de
Novilleros en San Sebastián, España. "Pienso que desde esa época se
abre mucho mas mi panorama como novillero". Luego volvió a la tierra
de los manitos y tuvo la fortuna de torear en la Monumental de
Méjico la más grande del mundo y la más importante de
América.
El
Matador
No ha sido en vano el esfuerzo
que ha hecho Cristian Restrepo. Mucho le han servido las tardes de
éxitos y las cornadas que los astados le han propinado, como para
que recuerde que el triunfo y
los sueños muchas veces se rubrican con sangre. Pero le ha
llegado el momento de ver realizado su más grande anhelo:
convertirse en matador de toros y es así como el próximo 11 de Enero
del 2004 en una de las Ferias más importantes del país, la Feria de
Manizales, este muchacho de tan solo 21 años de edad, recibirá la
alternativa de manos de un gigante de la torería colombiana como lo
es el maestro Cesar Rincón y con un testigo de excepcionales
calidades y reconocimiento en el mundo del toro: Manuel
Caballero.
"Estoy muy emocionado por
recibir mi alternativa" - dice Cristian Restrepo - este muchacho de
Caicedonia que todavía va frecuentemente a la tierra que lo vio
nacer y quien a pesar de los éxitos y de que su nombre ya figura en
carteles importantes de las más afamadas plazas de toros, es un
joven sencillo que recorre las calles de su ciudad natal buscando
los recuerdos aún frescos por esas calles que hace muy poco vieron
correr su infancia.
"Quien desea ser torero con la
intensidad conque lo he soñado yo, siempre anhela que llegue ese día
tan importante como lo es el de tomar la alternativa, de hacerse
matador de toros, de tomar su doctorado y la buena fortuna me ha
sonreído pues voy a estar con dos grandes figuras de los toros: el
maestro Rincón, quien es mi ídolo y ahora mismo encontrarme en un
cartel junto con él es para mi una gran emoción y una mayor
satisfacción. Además con
otro gran matador y reconocido torero como lo es Manuel
Caballero. Estoy ansioso porque llegue ese día y espero que todo me
salga bien -dice con la deseo reflejada en sus ojos que ya sueñan
con tardes de gloria y muchos triunfos para su
carrera"
El ser
humano
Crisitian Restrepo, nació en
Caicedonia, Valle del Cauca, hace 21 años en un hogar donde el
padre ha sido un gran
aficionado por los trajes de luces, por las corridas de toros, y por
ese mundo fascinante en el que la bestia y el hombre miden sus
inteligencias en un ritual que tiene vibraciones de muerte. Su
familia la componen sus padres, seis hombres y una mujer "yo soy el
quinto y como en el mundo de los toros no hay quinto malo" dice
mientras su risa llena la casa que habita en Caicedonia donde me
concedió esta entrevista.
Estudió hasta cuarto
bachillerato pero anhela sacar alguna vez tiempo para graduarse en
lo que le gusta: la veterinaria, pues asegura, "siempre me ha
gustado la relación con los
animales".
Tiene novia en Caicedonia "desde
muy niños somos novios y es una chica que me ha acompañado y apoyado
mucho en mi carrera", como una broma le digo "que ella se encargará
de espantar a las que rodean a los famosos" y se ríe con la risa aun
sin malicia de un hombre bueno, que todavía no conoce los poderes de
la fama y todo lo que ella trae.
Pero en su trayectoria hasta hoy
no todo han sido aplausos, claveles y gritos de ole con pasodobles
de fondo musical. También la tragedia ha estado ahí apuntándole a su
vida. Ha tenido varios percances y 4 cogidas graves y como extraña
casualidad las 4 las ha sufrido en la Plaza de Toros de Cali.
¿Cual considera que es su estilo
de torear?
"Cuando un animal sale bueno,
uno trata de hacerle la mejor faena para agradarle al público y
cuando sale malo, a pelearse con él y a cortarle las orejas cueste
lo que cueste. Ese es mi pensamiento y con esa mentalidad voy a la
plaza cada vez que tengo que torear. No tengo ningún estilo en
especial.
¿Qué toreros admira y
porqué?
Cristian sabe las
satisfacciones, pero también las desilusiones que pueden dar los
toros y dice: "Yo
admiro a todo aquel que es capaz de ponerse delante de un toro de
lidia, pero claro que tengo admiración por las figuras del toreo,
porque uno sueña llegar a ser como ellos. Admiro al maestro Cesar
Rincón, quien es mi ídolo y además colombiano. José Tomas, Enrique
Ponce, Manzanares padre, El Juli, Manuel Caballero, Avellán, en fin
muchos toreros que tienen mi admiración por lo que hacen. Lo bueno
es que de todos aprendo.
¿Que es lo más difícil de ser
torero?
Recuerdo en este instante a uno
grande años atrás que decía "más cornadas da el hambre" y miro a
Cristian que viene de una familia humilde y que hoy en día se busca
un porvenir, capote o muleta en mano, desafiando la muerte mientras
el respetable aplaude o abuchea a un hombre que lucha contra el
miedo por las ansias de triunfo. "Todo en el mundo del toro es
difícil, nada se da gratuitamente. Este mundo es muy complicado. Hay
problemas, hay envidias, hay egoísmos. Pero delante del toro lo más
difícil es entender al animal, cogerle las distancias, comprender el
toro, para hacerle una buena
faena"
¿En que piensa cuando va a matar
un toro?
" En matarlo", me responde
mientras deja volar una juvenil carcajada. "En matarlo y cortarle
las orejas, eso es lo que pienso cuando me estoy perfilando. Entro a
matar con todo lo que tengo...con todo el corazón, con todo lo que
se. En ese instante me olvido de todo y quiero es darle una muerte
certera y limpia".
¿Qué es lo mejor que le ha
pasado como novillero. Cuáles los días más felices en lo que lleva
de novillero?
No hay un asomo de duda, no lo
piensa mas allá de lo justo para soltar la respuesta: "Desde que
decidí ser torero siempre ha sido todo para mi maravilloso, porque
esta es la profesión que quiero a la que le debo todo. He conocido,
he madurado como persona, he crecido como torero, así que todo lo
que me ha pasado es lo mejor, porque muchas veces que se sufre en
esta profesión ahí es donde se
aprende".
¿Ha pensado en un nombre
artístico como torero?
"Desde muy chico los periodistas
me han sugerido que me cambie el nombre, pero yo siempre he estado
ahí con Cristian Restrepo, ese es y será mi nombre artístico y creo
que nunca lo cambiaré. Hoy estoy en los carteles con mi nombre
que señala mi
individualidad pero también mis raíces. Además me gusta mi nombre y
creo que se ve bien en los carteles" -dice mientras en su rostro se
dibuja una sonrisa de muchacho
travieso.
¿Que reflexión para la gente
joven que desee seguir sus
pasos?
"Lo más importante es decidirse
a hacer lo que se quiere, en mi caso lo más importante fue salir de
Caicedonia, porque lastimosamente en los pueblos no hay
posibilidades, no hay recursos, no hay ofertas para las búsquedas,
no hay posibilidades para los sueños. Quien quiera salir adelante en
su profesión buscar decididamente los espacios en donde pueda
desarrollar todos sus talentos. Es un gran sacrificio el que se hace
pero más adelante llegaran las
recompensas.
¿Que quiere llegar a ser
Cristian Restrepo en el mundo de los
toros?
"Llegar a ser de los grandes.
Ser figura del toreo que es mi sueño. Esa es mi meta y como le dije
antes, esta es una profesión muy difícil. En este mundo hay un
dicho: "ser torero es muy difícil, ser figura, es casi un milagro",
yo digo que es un milagro, no hay tal casi. Estoy preparándome cada
día para ello y espero que el nombre de Cristian Restrepo esté en
las ferias de Colombia y el
mundo".
¿Cómo se prepara y qué siente
antes de vestirse de luces para enfrentar un
toro?
"Mucha responsabilidad, muchos
nervios. Lo primero para estar bien y lo segundo en cada tarde uno
se juega la vida. Me preparo mentalizándome de que voy a estar bien.
Un día antes, yo no entreno, más bien camino para estar en forma y
guardar energías para el otro
día":
¿Sale con miedo a la
plaza?
" Con mucho. Mucho miedo. Yo soy
uno de los toreros, creo, que pasa más miedo. Porque hay muchas
cosas en juego: la vida, el futuro, no sólo el mío, sino el de mi
familia. Pero a la vez confío en mis posibilidades, en lo que sé
hacer".
¿Le gusta que su familia lo vea
torear?
"Si, me gusta que me acompañen
en la plaza". "Mire usted" dice rememorando una situación sucedida
pocos meses atrás: "El primero de enero de este año sufrí dos
cornadas y afortunadamente mi mamá estaba ahí. Desafortunadamente
para ella que sufrió, pero afortunadamente para mi porque ella me
cuidaba"-dice riendo y acariciando el cabello de su mamá que en ese
momento nos servía un jugo para espantar el calor de las 2 de la
tarde.
Cristian Restrepo quiere ser figura
del toreo y estamos convencido que lo va a conseguir. Tiene ganas,
talento y ama lo que hace. Por eso el 11 de enero, sin lugar a dudas
se convertirá en la fecha más importante no solo para este muchacho
que ya se gradúa como matador de toros sino que será una fecha que
también recordaran sus paisanos de Caicedonia Valle del Cauca y
rememoraran como aquel chiquillo de 7 años que una vez se enfrentó a
una vaquilla en la plaza de toros, hecha de guaduas, en su pueblo
natal, ese día recibe de manos de el más grande que ha dado Colombia
en el mundo de los toros la alternativa que le señala un nuevo
camino en el que dejará de ser el novillero de Caicedonia para
convertirse en el maestro Cristian
Restrepo...ole.
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