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Real
Maestranza de Ronda
Temporada
1997 Temporada 1999 Temporada
2000
Temporada 2001 Temporada
2002 Temporada 2003
Ediciones
de la Goyesca de Ronda (carteles completos desde 1954)
TEMPORADA 2004
Sábado 8 de mayo. Festival benéfico.
Reses de Los Recitales, Núñez del Cuvillo, Zalduendo, Victoriano del Río Daniel
Ruiz y Toros de la Plata (buenos en general) para el rejoneador
José
Luis Cañaveral (oreja), los
matadores Juan Antonio Ruiz "Espartaco" (oreja), Rivera Ordóñez (oreja), Javier Conde (dos orejas), Julián López "El Juli" (dos orejas), José María Manzanares (oreja) y el novillero Javier
Avilés
(dos orejas).
TEMPORADA
2003
Viernes, 5 de
septiembre. Novillada. Reses de Carlos
Núñez (mal presentados, flojos y descastados, el tercero devuelto
por flojo y sustituido por otro del mismo hierro, el de más clase), para
José Antonio Sánchez Fariña (silencio), Jesús Espinar Guzmán
(silencio tras aviso), Francisco Garrido "Chiqui" (una oreja),
Tomás Escudero (silencio tras aviso), Javier Avilés estocada trasera
caída (dos orejas), Rafael Navarro Durán (silencio).
Sábado, 6 de
septiembre. Toros de Zalduendo
(mansos y flojos),
para Rivera Ordóñez
bajonazo (vuelta tras leve petición); dos pinchazos y casi entera
(saludos desde el tercio), Javier
Conde (estocada caída y trasera (una oreja); estocada (dos orejas)
y El Juli estocada trasera y
desprendida y un descabello (saludos desde el tercio); estocada (dos
orejas). Lleno de no hay billetes. Crónica
del festejo. Javier
Conde, premio Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma".
Domingo, 7 de
septiembre. Toros de Benítez
Cubero (reglamentariamente despuntados para rejones, mal
presentados, gordos, flojos, mansos y sin clase), para Leonardo
Hernández (rejón de muerte (dos vueltas tras petición
minoritaria); rejón bajo, cuatro pinchazos entrando a matar a pie y dos
descabellos (silencio tras aviso), Pablo Hermoso de
Mendoza (rejón trasero (saludos desde el tercio tras leve petición);
buen rejón (dos orejas) y Andy
Cartagena (tres pinchazos, rejón atravesado y tres descabellos
(silencio); rejón trasero (una oreja). Crónica
del festejo.
Crónicas de los festejos
PortalTaurino. Domingo, 7 de
septiembre´2003. ANTONIO
MONTILLA. Una
moruchada de libro
En el toreo, la movilidad del toro es fundamental para que haya emoción.
Si falta, todo queda desvirtuado. Y eso ha pasado en el tradicional
festejo de rejones de Ronda. Faltó el toro con presencia y con esencia
y ello propició un espectáculo aburrido y sin mayor trascendencia, en
el que Pablo Hermoso de Mendoza salió a hombros tras cortar dos orejas.
Un apéndice se llevó Andy Cartagena, gracias a un bonancible público
que estuvo siempre con los rejoneadores.
Benítez Cubero lidia poco, y lo poco que lo hace es en corrida de
rejones. Pasaron los buenos tiempos para esta ganadería gaditana y
viendo lo que salió por los chiqueros de la bicentenaria plaza de Ronda
comprendemos el por qué de su actual situación dentro de la cabaña
ganadera. Toros gordos, sin clase, desrazados y blandos, que se pararon
muy pronto y que no colaboraron con los rejoneadores. Una moruchada de
libro.
Pablo Hermoso de Mendoza cortó dos orejas del quinto de la tarde,
tras una faena que fue de menos a más, en la que todo lo tuvo que hacer
el caballero-rejoneador, ya que el toro estaba muy parado y blandeaba.
Puso dos banderillas en las que el matador tuvo que hacerlo todo él por
la poca colaboración del burel, para a continuación sacar al albero a
Chicuelo, con el que consiguió momentos de espectacularidad, llegándole
mucho al toro y tirando de desplantes y cabriolas. Eso llegó al público
y como el rejón fue fulminante consiguió dos orejas, por una faena que
dijo poco.
Menos pudo hacer en el segundo, un toro también muy flojo que se echó
en varios pasajes de la faena. El navarro estuvo aseado y correcto, pero
no tuvo colaborador.
Un apéndice consiguió Andy Cartagena del último de la tarde, tras
una faena muy en su estilo: carreras, espectacularidad y banderillas al
violín, en lo que todo tuvo que hacerlo el rejoneador. Las dos primeras
banderillas a este toro fueron muy despegadas, y se ajustó más en las
dos siguientes colocando los garapullos al estribo y dejando llegar más
al toro. Acabó con tres cortas y con carreras y brincos que
enardecieron al público. Como el toro tardó en morir, sólo consiguió
una oreja.
Su primero -tercero de la tarde- fue el más desclasado de toda la
corrida. Desde el inicio rehuyó la pelea y buscó las tablas. Poco pudo
hacer.
A Leonardo Hernández hay que ponerle en su debe que diera una
segunda vuelta al ruedo por su cuenta en el primero y que en su segundo
echara pie a tierra e intentara matar al toro a pie tras haber colocado
un defectuoso rejón.
A su primero le puso banderillas a toro pasado y estuvo animoso, pero
se encontró sin oponente. El público pidió la oreja, pero la petición
era minoritaria y el presidente no concedió el premio, por lo que se
ganó una fuerte bronca.
En el cuarto, pasó con más pena que gloria, en una faena insulsa y
sin transmisión, ante un toro muy parado.
PortalTaurino. Domingo, 7 de
septiembre´2003. ANTONIO
MONTILLA. Gran
faena de El Juli
Julián López "El Juli" abrió la puerta grande de la Real
Maestranza de Caballería de Ronda tras realizar una gran faena a un
gran toro de Zalduendo. Le acompañó el malagueño Javier Conde, que
cortó tres orejas en un festejo en el que Rivera Ordóñez se fue de
vacío.
Al principio y al final vino lo mejor de esta 47ª edición de la
tradicional corrida goyesca de Ronda. El Juli instrumentó una gran
faena al sexto toro de la tarde, en lo más destacable de este
tradicional festejo. El diestro se mostró muy voluntarioso desde el
recibimiento al sexto bis, tras ser devuelto el titular por su
manifiesta invalidez. El toro recibió un minipuyazo y fue banderilleado
de manera irregular por el matador en compañía de Rivera Ordóñez.
Fue a partir del tercio de banderillas cuando el toro se vino arriba.
El Juli se dio cuenta y empezó con unos mayestáticos ayudados por alto
rematados por una torero y garboso pase del desprecio. Tras intentar dos
tandas por el derecho, en el que el toro, bravo y noble, se venció en
un muletazo, el diestro se echó la muleta a la izquierda, donde
consiguió los mejores pasajes con tandas muy ligadas, templadas y
largas. Todo ello en los medios. El toro fue a más, como deben hacer
los bravos, y el torero también. Las tandas tuvieron siempre mucha
quietud y firmeza. El toro, siempre humillado, no se cansó de embestir.
El diestro acabó con unos toreros ayudados y una gran estocada. Dos
orejas merecidísimas. Una de las mejores faenas que se le recuerdan al
madrileño.
En el tercero, poco pudo hacer ante un desrazado y desclasado toro,
que además manifestaba una gran falta de fuerzas. Lo intentó por ambos
pitones, pero siempre a media altura porque si se le sometía el toro se
caía.
La otra gran faena de la tarde la realizó en su primero Javier
Conde, que debutaba como matador de toros en Ronda. Fue este un toro que
blandeó pero que sacó raza y clase en la muleta, ya que en los
primeros tercios hizo cosas de manso y buscó las tablas. En la muleta,
Conde le instrumentó una faena muy templada y muy ligada, con muletazos
de mano muy baja y mucho gusto, sobre todo por el pitón derecho. Los
pases de pecho fueron de pitón a rabo. Acabó por manoletinas y le fue
concedido un trofeo.
Por una faena de menor calado, en la que estuvo fuera de cacho y
tuvo que torear a media altura para que el toro no se le cayera, le
fueron concedidas dos orejas en el cuarto, al que recibió con unas muy
templadas verónicas. La faena tuvo muchos altibajos, pero la compostura
de Conde caló en los tendidos, que pidieron con fuerza las dos orejas,
quizás un premio excesivo.
De vacío se fue de su octava goyesca, el matador de toros y
empresario del coso Francisco Rivera Ordóñez. Su primero fue un toro
muy manso, al que le instrumentó una faena siempre a media altura, en
la que cambió muchos los terrenos. Al final de la misma sí consiguió
algún muletazo suelto de buena ejecución.
Más animoso salió en el quinto al que recibió con tres largas de
rodillas y verónicas a pies juntos. Compartió banderillas con El Juli,
que resultaron vulgares en ejecución y colocación. Faena también a
media altura y de enfermería sin obligar mucho al toro, que se cayó
varias veces a lo largo de la misma. Acabó con circulares, tocamientos
de pitón, el teléfono y pases mirando al tendido. En fin, fuegos de
artificio que no terminaron de calar en el público.
Fin a un tradicional festejo, que como cada
año concitó la atención de mucho público foráneo en la plaza. Lleno
de no hay billetes. Precios de primera y toros de regional.
Esperemos que esto cambie para el año que viene. Es un deseo.
PortalTaurino. Domingo, 7 de
septiembre´2003. ANTONIO
MONTILLA. Conde
galardonado con el trofeo Cayetano Ordóñez "Niño de la
Palma"
El diestro Javier Conde fue declarado triunfador de la 47ª Edición de
la Tradicional Corrida Goyesca de Ronda y galardonado con el trofeo
Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma" en su X edición.
El premio, que sirve para reconocer la mejor faena de la Goyesca de
Ronda y que anualmente conceden el Centro Andaluz de Ronda, Unicaja y el
Ayuntamiento de la ciudad, le fue entregado al malagueño por el
presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, en el transcurso de
un acto en el Hotel Reina Victoria de Ronda.
Conde señaló que "había cumplido un sueño" al poder
torear la corrida Goyesca de Ronda y poder sentirse a gusto. Afirmó que
todos sus sueños se habían "visto superados por la realidad"
y tuvo palabras de recuerdo para el maestro Antonio Ordóñez.
En el transcurso del acto se hizo también entrega de otros
galardones de reconocimiento al delegado del gobierno en Andalucía, José
Ignacio Zoido, al consejero de Gobernación, Alfonso Perales, al
presidente de la Diputación de Málaga, Salvador Pendón, y al
director de la revista taurina 6Toros6, José Carlos Arévalo.
PortalTaurino.
Lunes, 7 de julio´2003. Rivera Ordóñez, Javier
Conde y El Juli, cartel de la 47 edición de la corrida goyesca de Ronda
Los diestros Francisco
Rivera Ordóñez, Javier Conde y Julián López “El Juli” conforman
el cartel de la 47 edición de la Tradicional Goyesca de Ronda, que se
celebrará el próximo sábado 6 de septiembre en la bicentenaria plaza
de la Real Maestranza de la Caballería y en la que se lidiará un
encierro de la ganadería de Zalduendo.
Este cartel, que es de
los más esperados de la temporada y que concita una gran atención en
todo el mundo taurino, fue presentado esta tarde por el matador de toros
y empresario del coso Francisco Rivera Ordóñez y se enmarca dentro de
los actos festivos con motivo de las Fiestas de Pedro Romero que se
celebran en la ciudad del Tajo.
Una corrida de rejones,
que se celebrará el día 7 de septiembre, y en la que actuarán los
rejoneadores Leonardo Hernández, Andy Cartagena y Pablo Hermoso de
Mendoza con toros de Benítez Cubero, y una novillada, el día 5,
con alumnos de las escuelas taurinas de Ronda, Valladolid, Alcalá de
Guadaira (Sevilla) y San Fernando (Cádiz) y reses de Carlos Núñez,
completan los carteles taurinos de la Feria rondeña.
El acto estuvo presidido
por el Teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza de Ronda, Rafael
Atienza, y el director del Instituto de Patrimonio Histórico Español y
Conservador del Museo Taurino de la Real Maestranza, Álvaro Martínez
Novillo.
El cartel de esta edición
ha sido realizado por el pintor Miquel Barceló, recientemente
galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2003.
TEMPORADA 2002
Jueves, 5 de septiembre. Novillada sin picadores. Novillos de
Francisco y Cayetano Rivera Ordóñez (buenos), para Sergio Muñoz
Machaquito (silencio), Francisco Garrido Chiqui, (dos orejas), Francisco
Durán El Viruta (vuelta al ruedo), Javier Avilés (pitos tras dos
avisos), Francisco Ramírez Curro Puya (una oreja) y Daniel Osorio El
Lara (una oreja). Media entrada.Sábado, 7 de septiembre. Tradicional corrida
goyesca. Toros de Domingo Hernández (desiguales de presentación), para Curro Vázquez
(pitos y palmas),
Rivera Ordóñez (ovación y
dos orejas) y El
Juli (ovación y dos orejas). Lleno de no hay billetes.
Domingo, 8 septiembre. Toros de Arucci
(de juego desigual),
para João Moura (ovación), Andy
Cartagena (ovación), Diego Ventura
(oreja) y Sergio Galán
(ovación). Por colleras: Moura-Galán, ovación; Cartagena-Ventura,
ovación. Lleno.

TEMPORADA 2001
Jueves, 6 de septiembre. Erales de Manolo
González, para Rubén Domínguez (de la escuela de Alcalá de Guadaira),
Angel Murillo (de la escuela de Ronda), Antonio Caro (de la escuela de Jerez),
Francisco Garrido Chiqui (de la escuela de Ronda), Javier Avilés (de Ronda), y
David Galán (de la escuela de Málaga).
Sábado, 8 de septiembre.
Corrida goyesca. Toros de Domingo Hernández (de buen juego en general),
para Rivera
Ordóñez
(ovación con saludos y oreja), José
Tomás (dos orejas en ambos) y Morante
de la Puebla (ovación con saludos en
ambos). Lleno en los tendidos.
Domingo, 9 de septiembre.
Corrida de rejones. Toros de Campos Peña
(de juego desigual aunque complicados en general),
para Leonardo Hernández (saludos
y silencio), Pablo
Hermoso de Mendoza (dos orejas en cada uno de su lote) y José Luis
Cañaveral (oreja y vuelta). Lleno.
TEMPORADA
2000
Inaugurado
el Museo Taurino de Ronda Inaugurada la Escuela Taurina de
Ronda
Feria de Pedro Romero
Viernes, 11 de agosto. Representación de 'Don Juan en
los ruedos' de Salvador Távora, con la participación de Javier
Conde, Álvaro Montes y Ángel
Peralta.
Sábado, 9 de septiembre. Goyesca. Toros de Parlade
(altos de agujas, anovillados, flojos, quinto y sexto inválidos, menguados de
pitones) y Murube (excesivamente afeitado
para rejones), para
Joselito (estocada atravesada y dos
descabellos (ovación y saludos); dos pinchazos y media trasera y caída
(silencio), Rivera Ordóñez (pinchazo
y estocada baja (ovación y saludos); pinchazo hondo chalequero y cinco
pinchazos (silencio) y
Morante
de la Puebla (pinchazo infame, pinchazo, media baja tendida y ladeada
-aviso-, tres descabellos (silencio); estocada honda atravesada (silencio) y Alvaro Domecq
(rejón contrario y descabello (vuelta al ruedo). Acceso
a crónicas de El País y
El Mundo.
Domingo,
10 de septiembre. Rejones.
Toros de Murube, para Joao Moura
(oreja), Javier Buendía
(oreja),
Leonardo Hernández (dos orejas),
Diego Ventura (oreja), Álvaro Montes
(oreja) y
José Luis Cañaveral (que tomaba la alternativa, oreja). Casi lleno.
Crónicas de la prensa
El
País, domingo,
10 de septiembre `2000. JUAN ORTEGA. Sopor Goyesco
La goyesca es la piedra angular sobre la que se edificaron las fiestas de Pedro
Romero en Ronda. Peregrinación a la meca del ordoñismo, pasó más tarde a señalar
el norte del toreo; la ciudad se viste de gala y propicia de buen grado ser
santo y seña de esencias taurinas.
Ahora es al revés. La ciudad acoge una fiesta taurina menor, que ha unido a
la sempiterna crisis de toros una no menos importante crisis de toreros. Se
impone un cambio de rumbo cuya receta elemental se cocina con toros de verdad y
toreros dispuestos. De lo contrario, Ronda lamentará haber perdido el ser reina
por un día.
Por un día volvió a hacer el paseo Álvaro Domecq Romero, eso sí, ataviado
a la rondeña, con aires de bandolero, conducido por dos severos corchetes y
precediendo a la tropa de a pie, mientras cerraban el cortejo los picadores, que
tratan de recuperar la importancia de antaño y hacerse autores materiales de la
defunción de los toros.
Álvaro Domecq estuvo entregado, luciéndose en banderillas, invadiendo los
terrenos del toro y clavando al estribo, para salir después toreando. Exhibió
corazón y ganas que vencieron una difícil corpulencia y sacó a relucir un
cierto sentido del rejoneo moderno.
Joselito se abrió de capa con paso atrás e interpretó chicuelinas que, sin
querer, también fueron al paso. El toro era como un carretón pero sin ruedas,
y hubiera de ir arrastrado las patas de madera por la arena; daba dos o tres
pasos cansinos y ahí terminaba todo. El cuarto fue recibido con verónicas lánguidas,
casi melancólicas; con la muleta el torero procuraba apartarlo de sí, tan
lejos que luego lo había de reclamar como si fuera una maleta perdida.
Rivera Ordóñez vio cómo picaban al segundo tapándole la salida; en la
muleta, el toro aguantó un par de series con la condición de no ser obligado,
de ir a su aire mientras tuviera franco el camino. Por la izquierda se cansó
pronto y siguió pasando en plan buey de carreta. El quinto, a pesar de la
mansedumbre y de la invalidez, aguantó un par de series antes de rajarse en
medio de un trasteo por alto a favor de querencia.
Morante debe hacer cuentas: se coloca fuera de cacho, aparta a correr entre
pase y pausa y llega a estar tan inseguro que se queda a merced del toro. No son
formas.
El que un hombre y un toro se pongan frente a frente han llegado a hacerlo
tan intrascendente que en medio de cualquier faena, se podía oír el runrun del
público que hablaba de sus cosas. De esta forma, el ir a la goyesca se
convertirá en un acontecimiento con la pesada carga de una corrida de toros en
medio. Un bocadillo demasiado caro y duro.
El
Mundo, domingo,
10 de septiembre '2000. CARLOS CRIVELL. Pésima
goyesca
Romero y Antonio Ordóñez, glorias del toreo rondeño e inspiradores de la
corrida Goyesca, habrán lamentado los pobres resultados de este tradicional
festejo.
Los toros de Parladé fueron de desecho: bastos, zancudos, anchos de siene,
altos de aguja y feos. La lidia fue en Ronda como es habitual en estos tiempos.
En toda la corrida, apenas algún lance de Morante a tercero y sexto, unas
chicuelinas trapaceras de Joselito, la larga de Rivera al quinto y nada más.
Adiós a la variedad con la capa, a los quites de arte y a la competencia. Paso
a la vulgaridad, al capotazo sin sentido, al monopuyazo trasero y a las prisas
por cambier el tercio.
Tampoco las faenas de muleta salvaron la tarde. La desgana de Joselito y las
dudas de Morante fueron un leve contrapunto a la buena voluntad sin brillo que
puso Rivera en sus dos toros. Y el remate de tales faenas fueron estocadas
indecorosas en los bajos.
Por otro lado, el rejoneador Alvaro Domecq Romero, retirado hace 15 años,
volvió para demostrar que en cuestión de casta a caballo nadie le gana. Bien
con las banderillas a una y a dos manos. Finalizó con pares de las cortas y mató
a la segunda, lo que enfrió algo a un público poco sensible y que no solicitó
el trofeo ganado. Pero dejó la huella de un caballero de casta indomable.
Diario Sur. Edición del 27 de mayo´2000.
La plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda acoge esta tarde, a partir de las ocho, la inauguración de la Asociación Escuela
Taurina de Ronda. En este acto está prevista la participación de distintas autoridades municipales, la actuación de la Agrupación Musical Aureliano del
Real, la bendición cristiana de su andadura y una clase práctica a cargo de algunos de los profesores que se encargarán de impartir las clases una vez
comience el curso. La Escuela Taurina de Ronda, que cuenta con el apoyo de numerosas instituciones públicas y privadas, impartirá, de manera gratuita,
cursos de formación en el toreo a jóvenes rondeños.
Fiestas de Pedro Romero 1999
Cartel
Sábado, 4 de septiembre.
XLIII Corrida Goyesca. Reses de Zalduendo (los
tres primeros, blandos y parados, el 4º soso, el 5º, más grande y más parado, el 6º,
inválido. El 3º fue sustituido por otro de la misma ganadería), para Espartaco (estocada baja, saludos; estocada
algo trasera y atravesada, oreja), Rivera
Ordóñez (tres pinchazos, media ladeada, saludos; estocada caída ladeada, saludos) y
José Tomás (estocada trasera, dos
orejas; pinchazo y estocada, bronca a la presidencia). Empresario: el matador Rivera
Ordóñez. Crónica
de El País. El País. Crónica de El
Mundo.
El País. El País. Crónica de El
Mundo.
El País. El País. Crónica de El
Mundo.
Domingo, 5 de septiembre.
Corrida de Rejones. Reses de Murube (con buen
juego), para Fermín Bohórquez
(ovación), Luis Domecq (oreja) Pablo
Hermoso de Mendoza (dos orejas) y Antonio Domecq (dos orejas). Casi
lleno. Se guardó un minuto de silencio en memoria de del matador Antonio Ordóñez.
Crónicas de la prensa
El
País, JUAN ORTEGA. Ronda (Málaga), edición del 5 de septiembre '99
Fracaso ganadero.
Salieron siete toros al ruedo, nos faltó uno y nos sobraron cinco. Puede ser un
follón matemático, pero seguro que es un follón ganadero. El sexto, además de
inválido de los cuartos traseros, parecía que estaba fumado y bebido en exceso, como si
tuviera un raro colocón que le hacía rebozarse como una croqueta en la arena del ruedo,
además de realizar toda suerte de piruetas y volatines. El público fue desde el clamor
donjuanesco a la blasfemia llana. Las entradas valían entre 6.000 y 15.000 pesetas, la
bronca y la decepción no tuvieron precio porque, además, el fallo afectó al torero más
esperado por la afición.
Y es que José Tomás es otra cosa; no llegó a cuajar una faena histórica, más bien
anduvo irregular porque lo que tenía en frente era tan malo y tan poco que no daba para
más, pero hay que reconocer que lo aborda de otro modo. Para empezar, queda quieto y, si
algo no le sale, lo vuelve a intentar tozudamente. La novedad es que, inmóvil, se cruza
no sólo al pitón contrario, sino al tercer pitón, que, como el tercer ojo, también
existe. Se lo pasa por la faja, por los muslos y por donde haga falta y se clava como el
compás del dibujante, quedando dispuesto para el siguiente pase. Hubo peligro, que no
toro, pero nos hacía la ilusión de que hasta toro había. Las embestidas, a ratos, la
irregularidad, siempre, pero cada momento tenía su aquél. Es otra dimensión. Bendita
sea.
La primera parte de la corrida se fue antes de llegar, como el tercer toro, que salvo
por los pitones, era insignificante. Quizá fue devuelto por birria. Los dos anteriores
fueron blandos, no tenían fuerza, tampoco parecían de casta brava. El primero, que hizo
pasar apurillos a Espartaco, recibió un puyazo que lo dejó clavado en la arena, como una
estatua. Lo malo es que, dentro de su poco andar, caía de rodillas y a los pies del
diestro, que daba medios pases y, en los que daba enteros, adelantaba el pico, pasándolo
muy lejos de la faja.
El segundo tomó una vara y se fue de costado al santo suelo. Andaba tullido de atrás
y quería defenderse por delante; lo hizo tan cumplidamente que puso en fuga a los
banderilleros y le dio guerra a Rivera, que terminó viéndose seriamente comprometido en
dos cogidas que, por fortuna, no pasaron a mayores.
Espartaco toreó correctamente al cuarto. Hay que hacer abstracción de que utilizaba
el tercio externo de la muleta, antes pico, y de que se colocaba a prudente distancia del
costillar en postura acostada, pero se trata de detalles para los que apenas se está. A
la hora de matar, entró al cuarto y dejó la espada dentro. En Espartaco hay para hacer
dos toreros con lo que vimos ayer; indudablemente, ha sido mucho más.
El quinto, grandón, era de carne. Ni media arrancada tenía, más bien ni siquiera
arrancaba. Rivera se enfrentó al morucho tras brindar ante los chiqueros, en el lugar del
ruedo donde reposan parte de las cenizas de su abuelo. Lo que debía haber sido noble
lucha, quedó en riña tabernaria, ya que el toro topaba de vez en cuando y el torero, de
esa vez en ese cuando, apenas podía colocarlos de uno en uno y eso, además, recibiendo
trompadas. Hubo calor y faltó el color.
El triunfo menor de José Tomás no empaña un fracaso ganadero del que por una vez, y
que sirva de precedente, se debería tomar buena nota.
El
Mundo, CARLOS CRIVELL. Ronda (Málaga), edición del 5 de septiembre '99
Antonio Ordóñez en el recuerdo.
Rivera Ordóñez asumió un doble compromiso en la goyesca: torero y empresario. Como
lidiador, se trataba de una corrida diferente y llena de recuerdos emotivos. Se puso de
manifiesto en el brindis sobre el lugar donde están depositados los restos de su abuelo,
Antonio Ordóñez.
Pero Rivera no tuvo mucha suerte con los toros y su actuación no pudo pasar de
voluntariosa. Fue una tarde de recuerdos en la que no pudo triunfar, en parte porque se le
vio atenazado por la ocasión, en parte porque no tuvo enemigos para el triunfo.
El que abrió plaza fue un toro carente de todo lo que debe adornar a una res brava: no
tenía fuerzas ni casta. Para colmo, recibió un castigo desmesurado en varas. Espartaco
se justificó sin brillo.
El segundo no tenía fuerzas y sacó intenciones perversas, hasta el punto que cogió a
Rivera Ordóñez en una faena de entrega aunque sin poder alcanzar el lucimiento. El
tercero fue devuelto por flojo y salió un sobrero bravucón, que sacó algo de genio en
algún momento, pero fue bueno para que José Tomás explicara su tauromaquia. La faena
fue intensa e intermitente. La primera tanda con la derecha la ligó en una loseta.
Siguió por naturales con la mano tan baja que de nuevo aparecieron los enganchones,
producto de la obsesión por arrastrar la muleta. Apenas fueron tres enganchones, pero por
encima brotaron naturales templados, siempre colocado en el pitón contrario, ligando a la
perfección, con esa solemnidad que imprime Tomás a su toreo. Incluso la estocada fue
rotunda. Dos orejas y se pasó a otra corrida.
Espartaco se encontró con un toro noble en cuarto lugar. Sin apreturas, fácil y
templado, compuso una labor estimable, de pases por ambos pitones y remates forzados de
pecho. Fue una faena cumplidora y amable que le valió para cortar una oreja.
El quinto, descastado y sin fuerzas, embistió por obligación, derrochando sosería y
sin entrega. La esperanza de un buen final quedaba en las telas de José Tomás. La
corrida de Zalduendo podía remontar su nota con un buen toro, pero salió un animal
tambaleante, como el que viene ebrio de una feria, que desató las iras del público.
José Tomás se limitó a matarlo y comprendió que lo mejor era salir por su pie, tales
eran los ánimos del público.
TEMPORADA
1997
El Correo de Andalucía. 1997
El próximo 6 de septiembre la plaza de toros de la localidad malagueña de
Ronda acogerá la tradicional corrida goyesca, cuyo cartel estará formado este año por
los diestros Enrique Ponce, Jesulín de Ubrique y Francisco Rivera Ordóñez, según ha
informado la empresa encargada de la gestión del coso rondeño, Taurina san Cayetano. Se
lidiarán seis toros de la ganadería de Juan Pedro
Domecq.
La empresa también ha anunciado el resto de los festejos para la
temporada 1997: en julio, el domingo seis, habrá una de rejones con Leonardo Hernández,
Sebastián Zambrano, Joao Salgueiro y Pedro Cárdenas, con toros de Carmen y Antonio
Ordóñez. El sábado, 26 de ese mismo mes, se lidiará un novillo, tras la
representación en el coso de la ópera Carmen. Y, ya para setiembre, está anunciada la
corrida rondeña de rejones, para javier Buendía, Pablo Hermoso de Mendoza, Fermín
Bohoquez, Ribeiro Zellez, Andy Cartagena, y el triunfador de la celebrada el 6 de julio.
Ediciones
pasadas de la Corrida Goyesca de Ronda
1954: Corrida concurso. A. Bienvenida,
Cayetano Ordóñez y César Girón.
1957: C. concurso. Rafael Ortega, Antonio
Ordóñez y J. Huerta.
1958: C. concurso. A. Bienvenida, Antonio
Ordóñez y El Trianero.
1959: C. concurso. Alvaro Domecq R,
Antonio Ordóñez Juan Antonio Romero y Mondeño.
1960: Atanasio Fernández. Julio Aparicio,
Antonio Ordóñez y Rafael de Paula (alternativa).
1961: Marqués de Domecq. J. Aparicio,
Curro Romero y Mondeño.
1962: Marqués de Domecq. F. Bohórquez,
J. Aparicio, Antonio Ordóñez y Victoriano Valencia.
1964: C. Núñez. Alvaro Domecq R., J.
Aparicio y Antonio Ordóñez.
1965: Núñez Hnos. F. Bohórquez, A.
Bienvenida, Antonio Ordóñez y Curro Romero.
1966: Montalvo. Antonio Ordóñez,
Gregorio Sánchez y Fermín Murillo.
1967: C. Núñez. Antonio Ordóñez,
Gregorio Sánchez y F. Murillo.
1968: Urquijo. F. Bohórquez, Antonio Ordóñez,
Miguelín y Palomo Linares.
1969: M. Figueroa. J. Aparicio, Antonio
Ordóñez y Beca Belmonte.
1970: H. Carlos Núñez. Angel Teruel,
Miguel Márquez, Beca Belmonte y Julián García.
1971: Salvador Domecq. José L. Parada,
Curro Rivera, Eloy Cavazos y José Luis Galloso.
1972: H. Carlos Núñez. A. Bienvenida y
Antonio Ordóñez.
1973: H. Carlos Núñez. A. Bienvenida,
Antonio Ordóñez y Paquirri.
1974: H. Carlos Núñez. Antonio Ordóñez,
Paquirri y el Capea.
1975: H. Carlos Núñez. Antonio Ordóñez,
Paco Camino y Paquirri.
1976: H. Carlos Núñez. Antonio Ordóñez,
Paco Camino y Paquirri.
1977: H. Carlos Núñez. Antonio Ordóñez,
Curro Romero, Paquirri y José María Manzanares.
1978: Ruchena. Manolo Cortés, José A.
Campuzano y Macandro.
1979: Conde de la Corte. J. L. Galloso,
Emilio Muñoz y Paco Ojeda.
1980: H. Carlos Núñez. Antonio Ordóñez
y Paquirri.
1981: R. Sánchez. Manolo Vázquez, El
Cordobés y Manzanares.
1982: H. Carlos Núñez. J. Moura, José
A. Campuzano, Luis F. Esplá y Emilio Muñoz.
1983: Luis Algarra. Emilio Muñoz y José
Cubero "Yiyo".
1984: María L. Domínguez. Manzanares,
José A. Campuzano y Paco Ojeda.
1985: Carlos Núñez. Manzanares, Paco
Ojeda y Espartaco.
1986: Torrestrella. José María
Manzanares y Paco Ojeda.
1987: Torrestrella. Paco Ojeda.
1988:Torrestrella. Manzanares, Ortega Cano
y Fernando Cepeda.
1989: Torrestrella (5) y Salvador Domecq
(1). Manzanares, Espartaco y Litri.
1990: Buendía. Roberto Domínguez, Emilio
Muñoz y Joselito.
1991: Buendía. Manzanares, Pepe Luis Martín
y Julio Aparicio.
1992: H. Carlos Núñez. Paco Ojeda,
Espartaco y Pepe Luis Martín.
1993: Jandilla. Curro Romero, Manzanares y
Espartaco.
1994: Torrealta (1) y J. P. Domecq (6). M.
Vidrié, Joselito, Finito de Córdoba y Vicente Barrera.
1995: J. P. Domecq. Joselito, Vicente
Barrera y Rivera Ordóñez.
1996: J. P. Domecq. Joselito, Enrique
Ponce y Rivera Ordóñez.
1997: J. P. Domecq. Enrique Ponce, Jesulín
y Morante de la Puebla.
1998: Juan Pedro Domecq. José María
Manzanares, Rivera Ordóñez y José Tomas.
1999: Zalduendo. Espartaco, Rivera Ordóñez
y José Tomás.
2000: Parladé y Murube. Joselito,
Rivera Ordóñez y Morante de la Puebla.
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