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Plaza
de toros: arrecia la polémica. El Ayuntamiento dice que no es el
propietario del coso. La plaza se construyó por decreto franquista
TEMPORADA 1999
Domingo, 12 de septiembre´99. Novillada
con la actuación del holandés Nikko Norte y dos novilleros más.
Domingo, 15 de
agosto´99. Novillos de Joaquin
Buendía, (deslucidos), El
Gastoreño (oreja y oreja), Jose Antonio Chipiona (palmas y ovacion)
Juan Merino (bronca y oreja). Un cuarto.
Domingo 1 de agosto´99. Novillada con
picadores. Cuatro novillos de Soto de la Fuente (desiguales de presentación, inválidos,
que cumplieron en los montados y que al último tercio llegaron defendiéndose el primero,
cayéndose el segundo, el cuarto quedándose corto y el sexto parado y reservón), y dos
de Villamarta (bien presentado el tercero que derribó a la mole de más de 700 kilos, con
pujanza y que no se entregó en la muleta, y el quinto, un novillo grandón pasado de
kilos, alto de agujas, afeitadísimo, mansurrón que rompió en el último tercio). Para JUAN REPULLO, de Algeciras (pinchazo y estocada baja
-silencio-; pinchazo, media, descabello que marró y se echa el novillo -oreja-); MIGUEL ANGEL, de Estepona (media arriba -oreja-; estocada
-dos orejas-) y para SANCHEZ PARADA, de
Antequera (media tendida, dos descabellos -vuelta-; pinchazo y estocada caída que provoca
derrame -oreja-). Crónica del festejo
Domingo 18 de julio´99. Seis
toros de Hermanos Rivera Ordoñez (desiguales de presentación, sospechosos de afeitado segundo y sexto, que
cumplieron en los montados pero que al ultimo tercio llegaron nobles y bondadosos aunque
justos de fuerzas, el quinto se protestó por inválido. Primero y quinto aplaudidos en el
arrastre injustamente), para Vicente Barrera (que
se presentaba, tres pinchazos y estocada caída, (ovación con saludos); estocada caída,
dos descabellos (dos orejas). Javier Conde (pinchazo hondo y descabello (oreja); bajonazo (dos orejas).Y para Rivera
Ordoñez (pinchazo y estocada corta (oreja); buena estocada (dos
orejas y rabo). Crónica del festejo.
Domingo, 6 de junio´99.
Novillada con picadores. Seis novillos de Aguadulce
para David Cortijo (oreja y ovación), Juan Repullo (palmas y oreja) y Gallito de Tarifa
(ovación y oreja).
Domingo, 9 de mayo´99. Cuatro erales de Los Palacios para Juan Rojas y Sebastián
López. A las 19:00 horas.
Puerto Banús, 1 de
agosto´99. Crónica de Agustín HERVAS. SANCHEZ PARADA ESTUVO BIEN
Que el novillero antequerano estuvo bien es indiscutible sobre todo en
el tercer novillo. Pero alguien podría enmendarme la plana y decirme que el que salió
por la Puerta Grande fue el esteponero catalán Miguel Angel.
Realmente ni a mí, ni a mi enmendador nos faltaría razón, y en lo que sí
estaríamos de acuerdo los dos sería en decir que el primero del cartel, Juan Repullo, no
estuvo bien. Digamos que a ese chaval le falta algo, le falta alma en sus faenas, le falta
oficio en sus trasteos y decisión en sus ejecuciones, en el primero porque era un
inválido absoluto y en el cuarto porque era un inválido noble que se dejó, no
conseguimos ver un limpio muletazo con entrega.
Y ya que nos hemos puesto de acuerdo en una cosa, vamos a ponernos también de acuerdo
en las apreciaciones de los otros dos novilleros.
Si usted dice que Miguel Angel salió por la Puerta Grande, he darle la razón ya que
con su segundo anduvo porfión y con algunas cositas, por ejemplo dio una chicuelina baja,
a lo Manzanares, que aún se está rebozado el novillo en mi retina y en el capote de este
que quiere ser el escultor del toreo, y al quinto le dio la fiesta que necesitaba el
novillo más toraco de la tarde y el más toraco de todas las corridas que se han
celebrado este año en la costa.
Y ahora voy, no se desespere mi enmendador, que aunque con el sexto estuvo decidido y
entregado aún habiéndole avisado el novillo cuatro veces queriéndoselo echar a los
lomos, lo mejor de la tarde lo hizo en el tercero, uno de Villamarta que salió pidiendo
papeles de lidiador, que saltó al callejón, mantuvo en jaque al personal, derribó por
los pechos al caballo de picar, 700 kilos, y al picador, 100 kilos y que habiendo visto al
chaval antequerano como andaba verde con el capote, yo dije para mi sayo: Verás el
quinario que va a pasar con la muleta. Y ¡zas!, va y se pone delante, con entereza,
inconsciencia y decisión y al novillo que le faltaba un puyazo y que se había convertido
en arisco, y que dijo que no quería romper a embestir, le enjaretó una faena que sin ser
de las de su vida, si bastó para decir que el de Antequera quiere aprender a ser alguien
en esto.
Creo señor enmendador que ahora ya estamos de acuerdo, pues bien, hasta el domingo
próximo en el que usted y yo nos tendremos que poner de acuerdo en qué toro estará
mejor el Juli, ya que mata seis en la plaza de Marbella. Abur.
Puerto Banús, 18 de julio´99. Crónica
de Agustín
HERVAS. SEIS MULETAZOS
Fueron seis muletazos, tres en un toro y tres en el otro toro, que podían haber, por
sí solos, conformado una faena, que contada hubiera sido la apología pura del toreo en
redondo. Se le ocurrió dar esos muletazos a Fran Rivera Ordoñez y se le ocurrió dar los
mejores muletazos que este torero haya dado desde hace un par de temporadas, justamente
desde que se le conoce, primero novia y luego mujer. Tal serían los muletazos que
crujían los guiris en los tendidos, rabiaban las palmas, porque Fran, emborrachó al toro
de muleta, bajó la mano y condujo larga sus embestidas por sendos pitones derechos de sus
sendos toros. Pero no se acabó ahí la tarde ni de Rivera ni de los demás toreros. De
Rivera porque a este torero, al que creíamos perdido entre los brazos de la chochez que
imprime la paternidad, se le ocurrió recibir al sexto con una larga de rodillas en el
tercio y ponerse a dar verónicas rodilla en tierra al modo de su abuelo, que imantaron de
electricidad las palmas de los pocos asistentes al festejo, eléctricas porque apretaba el
toro hacia adentro, pero emotivas y conquistadoras.
Pero realmente quienes brillaron a gran altura fueron los toros de la familia Rivera
Ordoñez porque corrida más completa, corrida más noble, con punto de bravura y con
punto de flojedad, que tanto gusta a las figuritas, hacía mucho tiempo que no se veía. Y
lo digo por el conjunto, ya que los toreros, hacer, hacer poco hicieron, en realidad le
sacaron poco partido y a cada toro algunos momentos.
Esos momentos que le descubrimos al debutante y que Barrera tuvo en el saludo al
primero de la tarde, con sólo, de buena factura, dos verónicas y media y los seis
muletazos sin enmendarse que le pegó a su segundo, por lo demás despegadito, soson y sin
calar en el tendido.
Quien si caló, por la parafernalia que lleva, fue Javier Conde al que sólo le
anotamos dos buenos muletazos bajando la mano en el toro más flojo de la tarde, que fue
el quinto y el brindis de su primero, a su paisano Antonio Banderas que junto a su esposa
andaban en la barrera del uno. Un brindis tan largo como la filmografía del artista. Por
lo general anduvo como vocero de la corte, con la muleta por las nubes e intentando sin
conseguirlo entrar en trance en una tarde confeccionada para su triunfo y en la que si
convenció a sus seguidores es porque estos son tan malos aficionados como él torero,
siempre salvando la noche mágica de un tórrido agosto malagueño en la que nos hizo
soñar el toreo de escalofrío y que tanto le va a pesar en su carrera taurina.
Toros
en Málaga
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