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Festejo
PLAZA DE TOROS DE LA MALAGUETA
MÁLAGA
Tarde del lunes, 18
de agosto 2003
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Daniel
Ruiz (algunos anovillados,
manejables y blandos. El sexto fue aplaudido en el arrastre).
Diestros:
-
Finito de Córdoba, estocada
trasera y desprendida (saludos desde el tercio);
estocada tendida y un descabello (dos orejas).
-
El Juli, estocada
trasera (dos orejas); estocada tendida trasera (una oreja con petición
de la segunda).
-
César
Jiménez, bajonazo (una
oreja); pinchazo sin soltar y estocada atravesada (dos orejas).
Incidencias:
en el primero se desmonteró Curro Molina y el Chano en el segundo.
Entrada: tres cuartos en tarde calurosa.
Crónicas de la prensa:
PortalTaurino,
El País.
PortalTaurino.
ANTONIO MONTILLA.
La terna y el mayoral a hombros en
tarde triunfalista
Tarde
triunfalista en Málaga con la salida a hombros de los diestros Finito
de Córdoba, que cortó dos orejas, Julián López “El Juli” y César
Jiménez, que cortaron tres apéndices, y del mayoral de la ganadería
de Daniel Ruiz, en el noveno festejo del abono malagueño.
Tarde
triunfalista que no triunfal en la que un bonancible y festero público
premió, con exceso, la labor de los toreros. Postura a la que colaboró
el palco, regalando algunas orejas y que
quería evitar a toda costa que se viviera el episodio de la tarde
anterior, cuando el
respetable lanzó almohadillas al albero al negarse el usía a conceder
un trofeo a Pablo Hermoso de Mendoza.
Llegó
Finito a Málaga después de haber abierto la puerta grande en su
primera comparecencia y salió como máximo triunfador de la feria, por
el momento. El cordobés se encontró un primer toro noble pero blando,
que se caía si se le bajaba la mano. Fue una faena de enfermería en la
que tuvo que llevar al toro siempre a media
altura y transmitió poco a los tendidos.
Intentó
el lucimiento en los lances de recibo a su segundo, pero no hubo acople
con el animal. El burel recibió un picotazo en la suerte de varas
porque el diestro se apercibió pronto de que tenía escasas fuerzas. En
las primeras tandas de la faena de muleta el diestro no terminó de
acoplarse y llevó al animal siempre a media altura. El toro se fue
confiando y la faena fue de menos a más. Por la izquierda Finito le sacó
algunos templados y largos muletazos, aunque no hubo ligazón. Faena de
una oreja, que se convirtieron en dos.
A
esas alturas del festejo –en el cuarto de la tarde- el público había
entrado en un trance triunfalista, que alcanzó su máxima cota en el
primero del Juli. Fue éste un toro anovillado que salió distraído y
al que pareó de manera irregular, destacando un par por los adentros más
ajustado. En la faena de muleta, casi siempre a media altura, pegó
muchos pases, pero pocos buenos, destacando entre éstos los que enjaretó
por la izquierda. Dos orejas, la segunda regalada.
El
quinto, como todo el encierro, fue blando en los primeros tercios y algo
distraído, pero muy noble para la muleta. La faena de muleta fue un
calco de la anterior con unas primeras tandas a media altura y algún
pase suelto más templado por el pitón izquierdo. En los cites descargó
mucho el muletazo hacia fuera y, como anteriormente, también pegó
muchos pases.
Primera
y única comparecencia de César Jiménez en el abono malagueño. El
madrileño recibió a su primero con lances a pies juntos, logrando
templar algunos. La suerte de varas fue un simulacro. Empezó la faena
de muleta en el centro del ruedo con ambas rodillas en tierra y pegándole
cuatros muletazos en redondo, que hicieron levantar al público de sus
asientos. Ahí se ganó al público, que a partir de entonces se le
entregó en una faena de muleta en la que llevó al toro a media altura,
para que no se le cayera. El toro, terminó muy parado y el diestro le
propinó un bajonazo infame. Oreja a la voluntad del diestro.
En
el sexto, Jiménez se encontró con un toro muy flojo que fue protestado
por el público en los primeros tercios. Como en él es habitual, una de
sus faenas la inicia de rodillas y la otra con pases por la espalda. De
esta manera tan espectacular lo hizo en el último de la tarde, ligando
éstos con otros de pecho. Faena más valerosa que artística, que le
valió para llegar al público y conseguir dos orejas.
Por
cuarto día consecutivo, la puerta grande Manolo Segura se volvió a
abrir, otra cosa es la justicia de unas y las de otra.
El
País. JUAN ORTEGA.
Con flores a María
El señor presidente, la empresa, los taurinos y demás familia ruegan que el próximo año los toros, mediante mutación transgénica, salgan con tres orejas para mayor gloria de todos ellos.
El público disfrutó de veras, poco importaba que el primer torillo se cayera, que El Juli toreara a distancia o que César Jiménez se colocara fuera cacho. Todos, con flores a María o a quien fuere menester, que el triunfo es grande y los detalles mínimos. ¿Que se echa fuera El Juli? Dos orejas. ¿Que Jiménez receta un bajonazo? Una oreja. ¿Que el público no las pide? Dos orejas.
Y la realidad es que ninguno de los tres toreros necesitaba la ayuda del presidente, representante de la empresa en el palco. Finito es un torero de solvencia probada, cargado de técnica y de gusto. El Juli toreó excelentemente por naturales al quinto, paradójicamente recibiendo menos premios. Y César Jiménez, con sus defectos, está hambriento de triunfos y necesita hacerse un sitio, aunque sea de rodillas. La plaza de Málaga se divirtió. Para el próximo año será de talanqueras.
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