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Festejo
PLAZA DE TOROS DE LA MALAGUETA
MÁLAGA
Tarde del lunes, 11 de agosto 2003
Novillada
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Tres novillos de Gabriel Rojas -1º, 2º y 3º- y tres de El Romeral -4º, 5º y 6º-, manejables y blandos.
Diestros:
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Alejandro Sánchez (de la escuela taurina de Málaga): pinchazo y estocada tendida (vuelta tras petición); pinchazo y estocada perpendicular (1 oreja); en el que mató por Javier Avilés, media estocada (1 oreja).
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Javier Avilés (de la escuela taurina de Ronda): fue cogido por su primer novillo al entrar a matar.
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Marco Antonio (de la escuela taurina de Alcalá de Guadaira): bajonazo (saludos desde el tercio tras minoritaria petición); media estocada (1 oreja y petición de la segunda).
Incidencias: Parte médico de Javier Avilés: "herida contusa en la cara anterior interna del muslo derecho de 15 centímetros que interesa piel y tejido muscular. Aponeurosis, con una trayectoria hacia arriba y afuera de 20 centímetros que secciona fibras del recto anterior, vasto interno y biceps, penetrando en el canal de Hunter, con hemorragia muscular y contusión del paquete vascular. Pronóstico grave".
El novillero fue operado en la enfermería de la plaza por el cirujano-jefe Juan Pedro de Luna.
Entrada: menos de 1.000 personas.
Crónicas de la prensa:
PortalTaurino
PortalTaurino.
ANTONIO MONTILLA.
Cogida grave del novillero Javier Avilés y puerta grande para Alejandro Sánchez en Málaga
Cara y cruz en el festejo celebrado el lunes en La Malagueta y fuera del abono. La cara fue para el novillero malagueño Alejandro Sánchez que salió por la puerta grande tras cortar dos orejas. La cruz fue para el rondeño Javier Avilés que resultó cogido cuando iba a entrar a matar a su primer novillo, el segundo de la tarde. En el embroque de la suerte, el novillero, que perdió la muleta, se quedó en la cara del animal y no hizo la cruz. Fue en ese momento en el que el toro, al sentir el acero, hizo por él y le prendió. Tras la cogida fue trasladado a la enfermería de la plaza donde fue operado. El pronóstico es grave, según el parte facultativo.
Voluntarioso se mostró el novillero en la faena a éste su primero y a la postre único que mató en la que era su presentación en La Malagueta. Fue éste un novillo que salió correoso y abanto. La faena tuvo que realizarla a media altura porque el animal, escaso de fuerzas como todo el encierro, se caía al bajarle la mano. Mediada la faena y con la muleta en la izquierda, el toro se lo echó a los lomos sin consecuencias. Se le notaron ciertas carencias técnicas a la hora de solventar las dificultades del burel.
Tres novillos tuvo que matar el malagueño Alejandro Sánchez por la cogida de su compañero. En las tres faenas de muleta que instrumentó, se le notaron carencias técnicas, producto, quizás, de que es un novillero que torea poco. Sus astados le tocaron mucho los engaños y la falta de transmisión de sus oponentes la suplió el malagueño con mucha voluntad, que sus correligionarios en los tendidos le recompensaron con sendas orejas que le permitieron abrir la puerta grande Manolo Segura.
También con carencias técnicas y de colocación se vio al sevillano Marco Antonio, que también se presentaba en Málaga. Su primero era un novillo de feas hechuras y muy distraído a lo largo de la lidia. Intentó pasarlo por ambas manos pero el animal salía suelto, impidiendo la ligazón y la transmisión a los tendidos.
Con mucha voluntad salió también en su segundo, al que recibió a porta gayola y que se le vino en lo alto tras pararse en la salida y arremeter con fuerza contra el torero cuando éste se encontraba de hinojos. A éste le realizó una faena insulsa que fue de menos a más destacando, al final, una serie templada con la derecha. Lo único que se pudo ver en una tarde de mucho calor, poco público y que tuvo dos caras: la del triunfo y la de la cogida.
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