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Festejo
PLAZA DE VISTA ALEGRE,
Tarde del domingo, 1 de abril de 2001
Novillada
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Novillos de El
Puerto de San Lorenzo, desigualmente
presentados, mansurrones, en general con genio, de juego irregular.
Diestros:
- Raquel Sánchez, palmas; aviso y silencio; en
el que estoquea por cogida de José Mari López, tres avisos
y le devuelven el novillo al corral.
- Enrique Peña, palmas; aviso y silencio.
- José Mª López, aviso y silencio; aviso y
cogido entrando a matar, por lo que pasa a la enfermería.
Entrada: menos de media entrada.
Crónicas de la prensa: ABC,
El País
ABC. ROSARIO PÉREZ.
Cornada grave del novillero José Mari López
José Mari López resultó herido de gravedad
ayer en el Palacio de Vistalegre cuando intentaba dar muerte al último
novillo, que tras sonar tres avisos tuvo que ser apuntillado en el
ruedo. Según reza el parte facultativo, López sufrió «una cornada en
la cara antero-interna del tercio superior del muslo derecho (triángulo
de Scarpa) de doce centímetros, con dos trayectorias, una ascendente de
diez centímetros y otra descendente de ocho, que diseca y contunde la
arteria femoral, seccionando el músculo vasto interno. Contusión del
nervio safeno. Pronóstico grave».
En el coso carabanchelero, que registró un tercio de entrada, se
lidiaron tres novillos de Fraile Martín (primero, tercero y cuarto) y
tres de Puerto de San Lorenzo (segundo, quinto y sexto), bien
presentados en general y de comportamiento desigual. Destacaron quinto y
sexto.
López derrochó ganas en los dos de su lote, aunque sin llegar a
acoplarse con ninguno. Destacó una tanda diestra al sexto, pero anduvo
por debajo del buen toro. Pinchazo, estocada casi entera y tres
descabellos (silencio tras aviso). En el sexto, después de pinchar once
veces y recibir un aviso, fue corneado y tuvo que estoquear el novillo
Raquel Sánchez, quien recibió dos recados presidenciales más, tras
cuatro pinchazos y tres descabellos (silencio).
ENTREGADA
La torera Sánchez, que abría plaza, estuvo valerosa y
entregada con dos novillos serios, pero se le atisbó carente de técnica
y oficio. Pinchazo hondo, dos pinchazos y estocada baja (saludos) y dos
pinchazos, pinchazo hondo, media baja y ocho descabellos (silencio tras
aviso).
Disposición a raudales traía Enrique Peña, que recibió con tres
largas cambiadas desde el tercio al blando segundo e intentó agradar al
público en todo momento. Sin embargo, como sus compañeros de terna,
anduvo poco afortunado con los aceros. Dos pinchazos hondos (saludos) y
dos pinchazos, media estocada y cinco descabellos (silencio tras aviso).
El País.
LUIS M MORCILLO. Percances, aviso y novillos al
corral
La novillada que presenciamos en el coso carabanchelero resultó
accidentada. Lo novillos de El Puerto de San Lorenzo y Fraile Martín
derrocharon mansedumbre y también genio en diferentes grados. Que les
tocaron a unos diestros que están rodándose, y que tuvieron que
resolver una tarea de excesivas dificultades para su corto bagaje. José
María López fue cogido cuando estoqueaba, a la deriva, al sexto del
encierro, tuvo que hacerse cargo del novillo Raquel Sánchez, que no
logró finiquitar al morlaco, y al escuchar el tercer aviso hubo de
abandonar el ruedo, el novillo fue devuelto a los corrales y, a la
postre, apuntillado junto a un burladero. El subalterno Castellanos
Úbeda sufrió un corte de estoque en el primero de la arriesgada
mañana.
Ese sexto novillo fue el que mejor juego dio del encierro, paradojas,
tuvo recorrido y obedeció en los engaños en el último tercio. José
María López lo lanceó con gusto en el saludo y después lo toreó de
muleta de manera desigual, pero con templados muletazos, en series por
los dos pitones. Luego llegó la hora de matar y vino el calvario. La
mano retrasada, indecisión, sin hacer nunca la cruz, y vino la cogida,
con el novillo pegado a tablas y la salida hacia las afueras, muy
levantada la res. En su primero estuvo voluntarioso y aperreado. Puso
banderillas en sus dos novillos con exposición, y el tercer par siempre
fue el más reunido, la suerte iba a mejor.
Raquel Sánchez pechó con dos novillos correosos. Buen aire en el
momento de lancear de capote, y dudas, aunque entrega, cuando tocaba
correr la mano en el tercio de muleta. En busca del temple. Pasó
fatigas en sus dos faenas y le costó utilizar el estoque, hacer la
suerte suprema a ley. Se llevó un arreón al rematar un pase de pecho,
en su segundo novillo, que no le impidió continuar la lidia.
Enrique Peña recibió a su primero de hinojos y le dio hasta tres
largas cambiadas. Salió quebrantado el novillo de un duro y único
puyazo, y apenas pudo pasarlo de muleta. En su segundo se fue centrando,
y tras encontrar la distancia adecuada, acertó a interpretar series de
derechazos y naturales, de corto recorrido, suaves y de plasticidad
prometedora. Pero sufrió dos desarmes y la espada tampoco la utilizó
con fortuna, en una novillada accidentada en la que, la llamada suerte
suprema, fue un vía crucis para los tres espadas. José María López
fue intervenido en la enfermería de la plaza de una cornada de 12
centímetros de pronóstico grave, en el triángulo de Scarpa del muslo
derecho.
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