LAS
TERTULIAS
DE
EL
ALBERO |
Especial
San Isidro´2001
Madrid,
Tarde
del 20 de mayo de 2001
Las
frases de la tertulia
con Pedro
Javier Cáceres, José Miguel Martín de Blas, Javier
Vázquez y Ángel
Gómez Escorial
Sobre
el festejo de ayer
Sobre la importancia de estar en San Isidro
Sobre la
Escuela de Madrid
Editorial
de Pedro Javier Cáceres
Sobre
el festejo de ayer:
Pedro
Javier Cáceres:
-Con el percance de
Pablo Hermoso de Mendoza sentí un escalofrío muy grande. Por eso digo
que los toreros tienen que hablar, para que nosotros entendamos su
tauromaquia, porque muchos se preguntarán por qué si ya le anunció en
los quiebros que cortaba no le cambió los terrenos o los movimientos.
Luego, la tarde se metió en un tono de decepción importante. El público
intentó reponerse y estuvo cariñoso con los rejoneadores, pero ya no
fue igual. Es más, la Feria ya no va a ser igual sin Pablo Hermoso de
Mendoza.
Sobre
la importancia de estar en San Isidro:
Pedro
Javier Cáceres:
-Javier Vázquez no sólo
ha tenido una excelente actuación, sino que todavía cabe esperar mucho
de él. Además, se ha quedado la Feria sin un ramillete de toreros que
se lo merecían y luego te encuentras con unas duplicidades de tardes
que no pintan nada.
- Hay una serie de
toreros que cada temporada tienen que empezar de nuevo. A Javier Vázquez
le ha costado mucho meter la cabeza este año en San Isidro, Miguel Martín
no está y Ángel entró el año pasado dos veces por la puerta de las
sustituciones. Y, al final, es el toro el que pone a cada uno en su
sitio.
José
Miguel Martín de Blas:
-Yo sé que Javier Vázquez
sabía la responsabilidad que tenía aquella tarde, y es ahora uno de
los nombres que más suenan en las quinielas para posibles sustituciones
que puedan haber.
-El año pasado hubo un
torero, como es el caso de Gómez Escorial, que entró en dos
sustituciones y que este año ha tenido la desgracia de ser el
sustituido.
Javier
Vázquez (matador de toros):
- Lo importante es haber
estado, lo importante es entrar y luego, estar a gusto y torear bien.
Por ejemplo, cuando salió mi primer toro y le di unos buenos muletazos
por el pitón izquierdo, que él ya me lo había anunciado, me sentí
muy a gusto. Luego, con el otro, como no tenía ni un pase, aligeré la
faena, y eso el público lo entendió. En definitiva, los esfuerzos que
uno hace se reflejan luego en la plaza.
Gómez
Escorial (matador de toros):
- El cartel en el que
estaba anunciado era uno de los más bonitos, sino el que más, de mi
vida y cuando ves que no puedes torear se te viene todo el mundo encima.
Yo espero, y creo que lo voy a cumplir, que no vaya a pasar ningún año
sin que toree en Madrid, porque es el escalón que me hace subir en mi
carrera y estoy seguro de que mi regreso a Las Ventas llegará.
Sobre
la Escuela de Tauromaquia de Madrid:
Pedro
Javier Cáceres:
- Todos los toreros que
se han hecho en la Escuela de Madrid están cortados por un patrón
especial. La de Madrid es una escuela prolífica y sabes que cada vez
que hay una oportunidad, uno de sus toreros la aprovecha.
- Además de que hay una
selección activa en la Escuela, está la propia asunción de
responsabilidad. Por ejemplo, muchas veces hemos visto que chavales
salidos de la Escuela ha venido a Madrid a tomar la alternativa. Es más,
yo creo que es la única Escuela en España, las demás hacen lo que
pueden. Es el modelo de Escuela del que nos tenemos que vanagloriar.
Además, ha aportado más a la tauromaquia que otras instituciones.
Javier Vázquez (matador
de toros):
Esta es una profesión en la que ves que chavalines muy jóvenes son más
maduros de lo que a su edad le corresponde. En la Escuela se empiezan a
admitir responsabilidades que no te corresponden por tu edad. Ésta es
una profesión que te obliga a madurar muy rápidamente y aprendes cosas
que no se aprenden en otros sitios. Eso, unido al afán y las ilusiones
que pone el torero, hace que te sobrepongas a muchas adversidades.
- De mi paso por la
Escuela de Madrid guardo un cariño y un recuerdo muy especial de todos
mis profesores, pero en especial, porque ya no está con nosotros, es
para Joselito de la Cal. Le conocí desde que era un crío y además vivíamos
en el mismo barrio y por eso tuve muchas conversaciones con él hablando
de toros. Pero mi consejo a todos los que están empezando es que para
ser torero hay que ser primero inteligente, tienes que beber de todas
las fuentes, aprender de todos tus profesores.
- Los tres toreros de
hoy son de la Escuela de Madrid y yo a quien conozco desde hace mucho
tiempo es a Rafael de Julia, al que conozco desde que era un niño. Le
he llevado siempre que he podido a los tentaderos y ha sido un caso muy
importante dentro de la Escuela de Madrid, porque incluso debutó con
caballos en San Isidro. Su carrera la ha hecho a base de subir puertos
de montaña muy grandes y siempre los ha salvado. Es muy joven y ha
demostrado tener valía, porque si no se habría ahogado en esos
puertos.
Ángel
Gómez Escorial (matador de toros):
- La Escuela tiene
varios niveles, con diferentes profesores para cada nivel. Por ejemplo,
José Luis Bote está con los que están empezando y Joaquín Bernadó
con los más veteranos. La Escuela te sirve de mucho, porque en ella vas
a ver, a tu medida, lo que te vas a encontrar fuera, como la competencia
entre cada uno de nosotros, y cuando has tenido actuaciones buenas,
sabes que vas a seguir toreando más. Además, también tienes el
respeto de tus maestros, que eso es muy importante, y cuando sale algún
torero, ese es el espejo en el que te miras y en el que compruebas que
aquello por lo que estás luchando es posible de conseguir.
Rafael González
(matador de toros):
Todos los que hemos pasado por la Escuela mantenemos una comunicación
directa con lo que pasa a su alrededor y siempre sabes quién despunta,
quién sale. Además, aprendes que la rivalidad dentro de la plaza, más
que predisponerte en contra de una persona, lo que hace es reforzar la
amistad.
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