|
|
|
EDITORIAL
DE
PEDRO
JAVIER
CÁCERES |
Especial
San Isidro´2001
Por
Pedro Javier Cáceres. Llegó San Isidro, llegó el día del
Patrón, y ayer ya lo decíamos aquí. Desde un tiempo a esta parte,
Madrid se ha convertido, a veces, no se sabe si en la plaza más
importante del mundo, o en cuanto a la vestimenta, en un ‘Gadget’.
Y
es verdad que al final todo es lo mismo. Ya lo decíamos ayer: corrida
de San Isidro, con un cartel apañadito, bien -en los últimos años San
Isidro se ha distinguido por tener ese cartel que define un poco lo que
es la fiesta de Madrid-, pero se anunciaba Valdefrenso, que es un título
ganadero acreditado, y Fraile Maza, que tienes que andar explicando que
es lo mismo, que corresponde a los hijos... pero, que yo sepa, por el
momento no es lo mismo Jesús Gil y Gil que Miguel Ángel, o su hijo Jesús,
o el director técnico del Atlético de Madrid.
¿Al final qué pasa?
Que cuando pones cara de póker o se te queda cara de tonto después de
ver aquel batiburrillo nombres, incluso a los que sabemos que es lo
mismo, se te queda cara de tonto allí, con una tarde tan desagradable
en lo taurino como la de ayer, por una tarde soporífera y aburrida, y
cuando a alguien le tienes que explicar que ese batiburrillo de hierros
y decirle que no se preocupe, que es lo mismo... te falta decirle todo
completo: esto es todo igual... de malo. Lo de Marca y lo de los
herederos. |
|