|
|
|
Feria de San Isidro
PLAZA DE TOROS DE LAS VENTAS
Tarde del Miércoles, 25 de mayo de 2005
Crónicas del festejo

FICHA TÉCNICA
Corrida de toros
Ganadería: Toros de
Atanasio
Fernández. De distinta presentación, mansos y muy descastados. Diestros:
- Dávila
Miura. Pinchazo, media baja, aviso y cuatro descabellos
(silencio tras aviso); cinco pinchazos,
aviso y media (pitos tras aviso).
-
Sebastián Castella. Pinchazo y media (oreja); casi entera
(vuelta al ruedo).
-
Luis
Bolívar, que confirmó la alternativa. Media baja (silencio); media caída (silencio).
Banderillero que saludó: Joselito Rus y Pedro Muriel, en el
2º, de la cuadrilla de Dávila Miura.
Presidente: César Gómez.
Tiempo: tarde calurosa.
Entrada: lleno
Crónicas de la prensa: El País, ABC.
El País.
ANTONIO
LORCA. Un torero de verdad.
Sebastián Castella es un torero de verdad; un torero en racha. Quizá
por eso le embisten los toros, o quizá porque está hambriento de triunfos y dispuesto a demostrar al mundo que tiene madera de
figura. Y pone sobre la mesa un valor de mucho mérito, una disposición encomiable
y un profundo sentimiento torero. Sólo así se explica que cortara la
oreja de su primero, un toro manso y descastado, al que obligó literalmente a embestir, y se inventó una faena emocionante, de torero
de raza, de dominio y mando, que levantó a los tendidos. Comenzó la faena de muleta en el centro del anillo; citó al toro de largo,
adelantó la franela, embarcó la embestida y ligó una tanda de redondos que presagiaba algo grande. Pero no había toro, sino un buey en
disposición de pactar y no de embestir. Pero había un torero con las
ideas muy claras. Se metió Castella entre los pitones, la muleta en la cara del animal, tiró de su oponente y dibujó un hondo natural ligado a
la perfección con un largo pase de pecho. Y se creció Castella cuando la plaza respondió con unanimidad. Asentó entonces las zapatillas,
sereno siempre, dominador absoluto de la situación, y trazó redondos que parecieron circulares, con el toro borracho de muleta, los pitones
en la taleguilla, en una demostración de entrega sincera y cálida. Cuando montó la espada, la plaza rugía de emoción porque un torero
había creado un toro y una faena a base de transformar las dificultades en retos que superó con gallardía.
El presidente se negó a devolver al inválido y descastado toro quinto y así se le cerró la posibilidad de la puerta grande. Era una birria de
toro que se defendía a cabezazos; Castella, de nuevo valentísimo, cruzado en cada cite, se volvió a jugar el tipo y robó muletazos que
parecían imposibles. Con pasmosa tranquilidad en la cara del deslucido toro insistió una y otra vez y,
milagrosamente, volvió a inventar redondos perfectamente ligados con el de pecho. Fue una sola tanda,
pero emocionantísima.
Muy meritoria, sin duda alguna, la actuación de este joven torero que ha sorprendido a Madrid por su valor, su seguridad y su mando en la
plaza. No salió a hombros, pero ha dejado dicho en voz alta que es torero de una pieza.
Confirmó su alternativa el colombiano Luis Bolívar, que tiene planta de torero artista, pero no le acompañó la suerte. Su primero cortaba el
viaje, se negó a embestir y deslució el estreno del confirmante.
Se peleó de manera desigual con el sexto, se cruzó menos de lo debido y, aunque consiguió meterlo en la muleta, el toreo resultante tuvo más
de bisutería que de hondura. Estuvo Bolívar entregado, pero, también, conservador y poco experimentado.
Una vez más, se fue de vacío Dávila Miura, a quien esta plaza se le atraganta año tras año. Se justificó ante su descastado primero, y
fracasó rotundamente en el otro. El sevillano, que brindó a la infanta doña Elena, presente en una barrera, careció de ideas y quedó a merced
de un animal que lo desbordó por completo.
¿Y los toros? Toneladas de carne mansa y descastada. Sólo gracias a Castella han pasado a segundo plano. Pero no pueden irse de rositas: un
auténtico horror.
ABC.
ZABALA
DE LA SERNA. Sebastián Castella se gana la Beneficencia.
Platicaban dos viejos aficionados camino de la boca de Metro
sobre la corrida recién arrastrada por las mulillas del ocaso.
-¡Qué valiente ha estado el francés!
-Castella, ¡tremendo!
-Pues ya es la segunda Puerta Grande que le quitan en una semana.
-La de ayer parece algo más clara. Porque a los arrestos que le ha echado al asunto el chavea hay que sumar que le ha funcionado muy bien
la cabeza. Y además las peticiones no se han visto influenciadas por el dramatismo de las volteretas del otro día.
-Cuestión de pañuelos. Lo importante de veras es que, entre tanto jovenzuelo que ha venido a tirar las tres cartas, éste se ha arrimado
como un jabato. Le ha pisado el terreno a los toros con conocimiento de causa, con una frialdad
pasmosa. Al atanasio mejor de la mansada ésta, el tercero, ¿te acuerdas?, lo ha muleteado con el concepto de la
ligazón por bandera, muy agarrado al piso, muy limpio y terso cada muletazo. Me quedo con cómo ha vaciado los
obligados de pecho, obligados de verdad al estar empalmados al natural o al derechazo, que
algunos que hacen rectificar a los toreros en esas situaciones,
creyendo que falsean el toreo, lo que hacen es aliviarlos.
-Oye, y le ha aguantado sobre la izquierda un porrón. ¿Tú crees que le darán la Beneficencia? Se la ha ganado.
-¿No te has enterado que ya han cerrado el cartel?
-¿No fastidies? Será con toreros que han reunido muchos más méritos que
Castella. Aunque que yo recuerde, tras lo de Rincón y El Cid, este francés ha hecho lo más importante. El catalán tampoco ha estado nada
mal, ni Javier Valverde. ¿Alguno de ellos será el que acompañe a El Cid?
-No, son Miguel Abellán y Antón Cortés, que no han toreado en San Isidro.
-¡Coño, pues ya son méritos! En nuestra época, la Beneficencia la toreaban los que se la habían ganado a pulso durante la feria, las
figuras básicamente. ¿Y quién ha sido el genio?
-Los del think tank de Asuntos Taurinos capitaneado por los Pedros, Martín Marín y Ballesteros.
-¿Y esos saben de esto?
-Bueno, Ballesteros les habla a los toros en los corrales y a veces le contestan. Y sabe si tienen la lengua azul o roja. Pero lo que se dice
de taurino, ni repajolera idea. Éste fue el que anunció a Cepeda con la del Conde de la Corte el 2 de mayo...
-¿Y qué hace El Cid con Abellán y Cortés?
-Le camelaron con que estaría una máxima figura con él, pero los muy listos no calcularon que Ponce, la única figura que ha querido matar
los B-52 de Samuel en los últimos años, a cambio de medallas de oro, no estaba por la labor. Y Manuel, que es hombre de palabra, no quiere
incumplir ahora.
-¿Y no podían haber dejado un hueco para los triunfadores? Porque ahora
mismo, tal y como ha dejado la cosa Castella, y tal y como le ha respondido la gente, tendría muchísimo más tirón e interés. Y desde
luego muchos más méritos que dos que no han hecho ni el paseíllo. Esto es convertir una corrida de
categoría en una corrida de compensación o consolación.
-Ya ves. Y con lo que ha sudado Castella con ese manso enorme que renqueaba de los cuartos traseros con guasa de cojo. Hacerle faena
parecía un imposible. Y se la ha hecho a base de consentirle mucho sus arrancadas
inciertas y sin ritmo; a base entenderlo y aprovecharle los viajes poco a poco. Y al final incluso le ha cosido una tanda sin
solución de continuidad. Tiene la emoción del valor seco más que de la estética. Pero ayer esta batalla se planteaba en ese campo. Y con
cabeza.
-El colombianito Bolívar ha confirmado con mucha dignidad, ¿no te parece?
-Sí. Al soso de su confirmación le ganado siempre el paso adelante para sacarle más de lo que ofrecía y al sexto quizá lo haya toreado
demasiado abierto. Demasiado también porque no dábamos un duro por el rajado toro, que le ha aguantado al menos tres tandas de derechazos...
-Dávila Miura no cae majo en Madrid, ¿eh?
-Buff. Mira yo creo que, como entre las personas, o hay química o no, y en este caso no existe. Para mí ha estado mejor con el peor, ese
colorao que no topaba sin humillar, que con el cuarto, que, oye, tenía un pitón izquierdo potable. A la hora de matar sí que no hay por donde
matarlo.
-Cuidado con el escalón. No te caigas.
-Aquí el único que se puede caer es El Cid de Beneficencia. Se lo merecerían.
Otros
festejos de la temporada en Madrid
|
|