GANADERÍAS DE
España

PLAZAS DE TOROS DE ESPAÑA

 

PLAZA DE TOROS DE LAS VENTAS
Tarde del miércoles, 19 de marzo de 2003
Crónicas del festejo

FICHA TÉCNICA
Corrida de toros

Ganadería: Novillos de Nazario Ibáñez (bien presentados y astifinos).

Diestros: 

  • Raúl Velasco (ovación tras petición y silencio tras aviso). 
  • Jorge Ibáñez (silencio tras aviso y silencio).
  • Andrés Palacios (silencio tras aviso y silencio tras dos avisos). 

Entrada: Un cuarto de entrada.

Crónicas de la prensa: ABC, El Mundo


ABC. MADRID. JOSÉ LUIS SUÁREZ-GUANES. Raúl Velasco y Jorge Ibáñez dejaron ver cosas de interés

La novillada de Nazario Ibáñez comenzó francamente bien.Los dos primeros novillos se dejaron torear, aunque el de apertura se quedaba un poquito corto. No obstante, el madrileño Raúl Velasco, que debutaba en Las Ventas, se pudo lucir en sus intervenciones capoteriles. Realizó una faena en la que toreó bien con la derecha y se superó a la hora de manejar la zurda. Supo adelantar la muleta y ligar un pase con el siguiente. Se le vieron modos óptimos y muy buen gusto. Mató a la primera, se pidió la oreja y no entendemos el porqué algunos intransigentes le negaron el derecho a dar la vuelta al ruedo que se había ganado con creces. Saludó desde los medios.

En el segundo de la tarde, Jorge Ibáñez también dio muestras de dominar el pase natural. Faena de menos a más, en la que el novillero de Yecla se fue superando a medida que transcurría el trasteo. Entre pase y pase fundamental hubo gitanería en los de desprecio. La oreja era segura, pero llegó una sucesión de innumerables descabellos que no sólo diluyó lo conseguido, sino que, injustamente, nadie le reconoció lo positivo de su labor. Silencio en filas tras un aviso.

A partir del tercer novillo, la novillada se truncó. Las reses se tornaron deslucidas. Andrés Palacios apuntó cosas con el capote y realizó una larga faena que acabó difuminada. Silencio tras un aviso. Estuvieron a punto de echarle al corral el sexto porque tras un hacer voluntarioso y anodino se excedió con ambas armas toricidas. Nuevo silencio y, esta vez, dos avisos.

Tanto Velasco en el cuarto como Ibáñez en el quinto se limitaron a cumplir el expediente con trasteos de largo metraje que nada dijeron.


El Mundo. IVAN RUIZ. Se volvieron a ir con las orejas puestas

El sol volvió a equivocar el vestuario de los asistentes a esta novillada de San José y el frío se convirtió en el único triunfador de una tarde donde hubo novillos con posibilidades, pero que sin embargo fueron arrastrados con las orejas puestas.

A Jorge Ibáñez, hijo del ganadero, le tocó en el sorteo el mejor novillo. Se echó de rodillas en una larga de rodillas, lo que denotaba sus ganas. Pero la faena no resultó redonda y dejó un regusto como si se le hubiese escapado una oportunidad de oro.Las series, salpicadas de buenos muletazos por ambos pitones, no terminaban de encontrar la respuesta de los tendidos al no pasar de tres muletazos más el remate. Y eso que estos remates surgían muy ligados al muletazo anterior y resultaban largos, bellos y despaciosos. Aún así, pudo cortar un trofeo de no pegar un soberano mitin con los aceros. El tren se le fue tras la muerte de ese novillo y su quinto no le dio una nueva oportunidad para triunfar.

Cerca estuvo de obtener una oreja del que abría plaza Raúl Velasco.Se presentaba en Las Ventas este madrileño, algo veterano para vivir aún en el escalafón inferior. Se encontró con un ejemplar muy agradecido cuando se le hacían bien las cosas. Y se las hizo en ocasiones. Y fue entonces cuando surgieron algunos muletazos de ejemplar ejecución. También aguantó valeroso algún parón de su enemigo. Faena digna pero incompleta. Se le pidió la oreja con fuerza y se le pitó después al amagar con dar la vuelta al ruedo. ¿Alguien lo entiende? Serio se mostró también con su segundo, pero sus intentos resultaron vanos ante la falta de transmisión del novillo.

Ver a Andrés Palacios irse a portagayola a recibir a su primero y largar alguna verónica de bella factura en los de recibo provocó interés en el aficionado que aún piensa que este novillero sería recuperable. Pero con la muleta volvió a incurrir en los errores que le persiguen cada tarde y los muletazos no dijeron nada.¿Qué ha pasado con aquel chaval de consumada clase juvenil que enamoró a todos en su debut con picadores en Albacete? Más firme se mostró con el último de la tarde, apareciendo algunos muletazos suletos meritorios y de bella lámina.