GANADERÍAS DE
España

PLAZAS DE TOROS DE ESPAÑA

 

PLAZA DE TOROS DE LAS VENTAS
Tarde del domingo, 9 de marzo de 2003
Crónicas del festejo

FICHA TÉCNICA
Corrida de toros

Ganadería: Toros de Martín Lorca (flojos). 

Diestros: 

Entrada: media plaza.

Crónicas de la prensa: ABC, El País


ABC. Iván Vicente materializa su elegante sello y Serafín Marín proyecta sus condiciones

Había expectación en el ambiente, enmarcada en una de esas tardes seudoprimaverales de Madrid, amable para ver toros. Pues Iván Vicente y Serafín Marín cumplieron con las expectativas mientras que la corrida de Martín Lorca difuminó su calidad en una flojera generalizada que alcanzó en casos la invalidez.

Serafín Marín confirmó alternativa y proyectó sus condiciones. A pesar de su espigada figura, torea con plasticidad y más reunido de lo que se podría pensar. El toro con el que ratificó doctorado le sirvió para demostrar por qué fue el triunfador de la pasada temporada en Barcelona. Abrió faena por estatuarios en los medios. Corrió la mano derecha con largura y ligazón, pero el obligado de pecho resultó demasiado para el enquencle enemigo, que se despanzurró. Capaz fue el barcelonés de remontar la situación, a media altura y con una suave izquierda después, preocupado siempre por la correcta colocación. Remató con unas manoletinas que empalmó con un soberano pectoral. La espada le privó de un premio mayor que el saludo desde el tercio. La tetraplejia del sexto frustró sus opciones. Al final, la afición agradeció su disposición -a lo largo de su actuación no perdonó un quite; impresionantes las gaoneras, por cierto- con una ovación de despedida.

Iván Vicente materializó en una oreja su elegante sello. El quinto se movió con son, a pesar del duro volatín que castigo su columna; físicamente, se tapaba por delante, como sucedió con otros de sus hermanos. No hubo una brusquedad en el principio de una obra creciente por sabrosos naturales. Luego de tres tandas, entendió el momento de probar por derechazos, que le salieron bordados, como una trinchera o el cierre de faena hacia tablas.El espadazo, hasta la gamuza, le aupó con el trofeo. En el anterior de su lote también había abrochado con otra contundente estocada, quizá un punto contraria. Subrayamos su facilidad con el acero así como la interpretación de los pases de pecho. A la faena le faltó la continuidad del toro. Paseó el anillo entre alguna que otra protesta.

A Curro Vivas se le perdona el naufragio con el deslucido sobrero de Criado Holgado, pero no la falta de criterio y firmeza con el buen cuarto.


El País. MA CUADRADO. El toreo clásico de Iván Vicente

De muy blanda condición, buena presencia y embestidas nobles, fue la primera corrida de la temporada venteña. Iván Vicente explicó dos lecciones de toreo clásico: reposo, medida, templanza y naturalidad; la muleta a la altura debida y el pase bien rematado.

En su primero, Iván Vicente realizó una faena discontinua, por mor de las fuerzas demasiado justas del toro, remiso a repetir y humillar la embestida. Un trasteo hecho con gusto y parsimonia para, en su segundo, recrearse y deleitarnos en el toreo de capa y, sobre todo, en una faena de muleta de trazo límpido, inspirada; la cadera acompañando con empaque en el tercer tiempo de las suertes. Aroma de toreo caro y eterno.

Serafín Marín confirmó la alternativa con firmeza y seriedad. Realizó quites de capote vistosos, ajustados. Uno a base de medias verónicas fue de una templanza ejemplar. La fuerzas de sus toros le permitieron construir una primera faena de naturales estimables, y no le dejó redondear su tarde un sexto inválido y penoso. Y Curro Vivas fue todo voluntad y falta de sitio, esa puesta a punto de oficio torero.