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Festejo
PLAZA DE TOROS DE LAS VENTAS
Tarde del domingo, 22 de abril de 2001
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de La
Cardenilla (de juego desigual).
Diestros:
Entrada: media entrada.
Crónicas de la prensa: ABC,
El País, El Mundo
ABC. JL SUÁREZ GUANES.
Miguel Rodríguez hizo lo mejor y Perlaza puso lo más
torero
Miguel Rodríguez ha sido un fijo de San Isidro hasta este año. Para
este ciclo no se contaba con él. Entró en este festejo preisidril para
suplir a Diego Urdiales, y cuando salió el cuarto toro, para despejar
un negro horizonte, estaba dispuesto a darlo todo. Era un sobrero de Félix Hernández Barrera, con el que se había mostrado fácil al banderillear
—destacó un par por dentro— y anduvo batallador y pundonoroso con
la muleta. Más centrado al torear con la diestra, lado por el que iba
mejor la res, que al hacerlo por el zurdo, por donde ésta punteaba más,
quizá porque Miguel la ahogó en exceso. De todos modos echó valor y
redaños y fue justa la vuelta al ruedo, aunque la iniciara con algunas
protestas. Antes, en su primero —con el que no había hecho nada de
particular con el capote—, dejó ver, con la franela, cierto garbo en
el modo de andar a su rival y en unos centrados pases por la derecha. No
encontró la ligazón a la hora de los naturales, a pesar de algún muletazo conseguido. El final de la faena se disolvió como un azucarillo.
Rodolfo Núñez dejó ver que es un buen capeador en un quite al primer toro de Miguel Rodríguez y al lancear al primero de su turno, que fue pronto sustituido. Se corrió turno y no se pudo acoplar nada más que en unos derechazos llenos de entrega. Antes perdió pie y estuvo a
punto de ser cogido. Colocó una estocada en las bajuras y pasó a la enfermería para salir poco después.
El quinto era un precioso sobrero de Julio de la Puerta. Rodolfo Núñez, que merece mejor suerte, se peleó con él en derechazos de mérito,
pues el toro, excesivamente quedado y reservón se paraba en el centro de la suerte. Rodolfo permaneció en la cara y, también, pecó de
ahogarlo en demasía.
Al colombiano Paquito Perlaza le vimos atisbos de buen estilo con el
capote en el tercero. Su enemigo tenía poca fuerza y era difícil el lucimiento. Perlaza, que instrumentó algunos derechazos de buen aire,
se limitó a cumplir. El sexto tenía una cabeza bien armada. El diestro
colombiano toreó bien por los dos lados, sabiendo dar la distancia y el
sitio y falló con el descabello.
El País.
LUIS M MORCILLO. Han llegado los inválidos
Ya tenemos aquí a los toros tullidos y genuflexos. Los toros de
tembleque de patas, el derrumbe y la costalada. Ya han llegado, como
alarmante anuncio de lo que nos pueden echar en las corridas de la feria
madrileña que está ahí ya, a la vuelta de la esquina. Si lo que nos
tienen preparado para la larguísima encerrona de este año son toros
endebluchos como éstos, de los que dos volvieron a los corrales cuando
tenían que haberse ido todos, estamos apañados. Nosotros y los
toreros, naturalmente. Porque en esta corrida sólo pudieron lucierse, aunque fuera a ráfagas, Miguel Rodríguez y Rodolfo Núñez, en su
labor frente a los dos sobreros, que aunque mansearon, apenas se
emplearon y tampoco eran unos hércules, por lo menos se mantuvieron en
pie. Fue el cuarto un toro que tampoco destacó por sus fuerzas y Miguel Rodríguez se peleó con él de la raya para adentro, terreno en el que se refugió el animal y donde se resistió a la embestida y protestó mucho. Miguel estuvo con más voluntad y arrojo en que su enemigo
anterior y muy decidido le arrancó derechazos y arriesgados pases de
pecho. Aunque el viento le agitaba el engaño, el madrileño no se arrugó
y pudo recorrer el anillo como premio a su faena. A este toro lo banderilleó con sobriedad, por ambos pitones y arriesgando un montón
en un par por los adentros.
Rodolfo Núñez también estuvo esforzado con el quinto, pero abusó
del derechazo y al final resultó monótono y pesado. La faena empezó en tonos discretos para ir luego decayendo al pasar del muletazo al trapazo. Estuvo más decidido que artístico y es posible que se
desinflara después de sufrir un desarme.
En su primero toro, Miguel Rodríguez se mostró desconfiado y no
aprovechó la clara embestida que el morlaco le ofrecia por el pitón izquierdo. Por allí lo pasó en varias tandas, muy despegado y metiéndole
el piquito, hasta que el toro empezó a quedarse corto. Y Rodolfo Núñez no pudo hacer nada con el segundo, que cabeceó en exceso, desarrolló
sentido y terminó parado.
Paquito Perlaza sacó a relucir un toreo desacoplado y superficial.
No se entendió con ninguno de sus oponentes y a veces daba la impresión
de que iba a ser cogido, por su ausencia de dominio. Tuvo dos inválidos
aborregados, ambos del hierro anunciado y dio muchos pases sin fuste ni garra, sobre todo al sexto. En los dos intercaló un afarolado que no venía a cuento y tampoco manejó el estoque como para cantarle alabanzas. Su primer toro se murió él solito, de puro inválido, y al sexto no acertó a despenarlo con el verduguillo.
El Mundo. EFE.
Miguel Rodríguez da la unica vuelta
El diestro Miguel Rodríguez, que sustituía al lesionado Diego Urdiales, ha dado la única vuelta al ruedo en la corrida celebrada en Madrid, que se ha caacterizado por el deslucido juego del ganado.
Corrida en la que ha abundado lo anodino y escaseado la brillantez fundamentalmente por el deslucido juego de los toros, a la postre de
tres hierros. Tan sólo el primero ha dado opción al lucimiento, aunque
el viento tampoco ha dejado estar del todo a Miguel Rodríguez, el único
diestro que ha paseado el anillo en toda la tarde.
Rodríguez ha desgranado tres verónicas con gusto, de mano baja y
abriendo el compás a ese primer toro, animal que ha demostrado
acometividad en el caballo y en un quite por verónicas ajustado con media de lujo de Rodolfo Núñez y, pese a que se ha dolido en
banderillas, ha embestido en la muleta con bravura. La faena la ha basado en el lado izquierdo, con muletazos largos y de buen corte. Pero,
lo dicho, el conjunto hubiera adquirido posiblemente más altura de no
ser por el inconveniente del viento. En el cuarto, al que ha
banderilleado con espectacularidad y facultades, destacando un meritorio
tercer par por los adentros, Rodríguez realizó una faena con series cortas por el derecho y de buenos muletazos salpicados, pues faltó
hilvanar al no repetir el astado. El madrileño ha expuesto valor,
aunque tal vez se ha excedido en el encimismo.La buena estocada que ha recetado tras un primer pinchazo ha dado pie a una leve petición de oreja, que derivó en la vuelta al ruedo.
Rodolfo Núñez ha llevado a cabo en su primero una labor voluntariosa
ante las inciertas embestidas de un toro protestado por el público por su flojedad, defecto que ha acusado con violentas embestidas y corto
recorrido en la muleta. Frente al complicado y manso quinto ha tenido que aguantar coladas y someter a su enemigo que le ha puesto a prueba. Ha basado la faena por el derecho sin probaturas aguantando coladas, bajándose y sometiendo. El toro, con complicaciones, manso y deslucido le puso a prueba pero el valor del joven madrileño superó la adversidades.
El colombiano Paquito Perlaza ha andado correcto en lances a la verónica
al tercero, un astado al que también se ha protestado por blando y que igualmente ha tenido escaso recorrido en la faena de muleta. El torero ha puezto empeño y ganas por el derecho, y sólo ha logrado en momentos
aislados algunos naturales de calidad antes de que el animal se rajara e
impidiera todo intento de lucimiento.
En el que cerraba plaza ha salido con ansias de triunfo, citando desde
los medios en el inicio de faena a un toro de remisa embestida y un pelín violenta, aunque peor ha sido por el pitón izquierdo por donde se
revolvía en un palmo de terreno. Actuación digna en la que
sobresalieron los muletazos por el derecho y, sobre todo, los de pecho
por la ligazón. Sin embargo, el público como la tarde, ha estado algo
frío con él.
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