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Festejo
PLAZA DE TOROS DE LAS VENTAS
MADRID
Tarde del domingo, 16 de julio de 2000
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: Toros de Alonso Moreno, desiguales
de juego. Mansos y justos de fuerzas en general, bueno para el torero el
primero. El cuarto, sobrero de Astolfi, manso y complicado.
Diestros:
Entrada: más de media entrada.
Crónicas de la prensa:
El Mundo, ABC
El Mundo.
Vicente Ruiz. Una tarde en rosa
La dominical tarde venteña tuvo en el rosa al color protagonista. Y no
porque en los tendidos se encontraran los Lecquios y compañía, sino por el
rosa del capote de Luis de Pauloba, lo único que recordarán las mentes de
cuantos acudimos a Las Ventas ayer.
El torero sevillano toreó magistralmente a la verónica tanto a su primero
como al que fue devuelto. Unos mecidos y templados lances con las manos muy
bajas pusieron la plaza boca abajo y presagiaban algo grande que no se consumó
finalmente porque el toro se quedó sin gas. Una buena tanda antes de irse a por
la espada, lo más reseñable de su faena. En su segundo hizo lo mejor para los
acalorados aficionados: abreviar ante un imposible toro de Astolfi.
José Ignacio Ramos no estuvo a la altura de su primero, al que pudo sacar
mucho más partido, le pegó múltiples muletazos pero sin decir absolutamente
nada. Con las banderillas estuvo bien, exponiendo en cada par. Juan Pedro Galán,
que confirmaba, no estuvo a la altura del primer toro. Dejó algún buen
natural, pero se dejó enganchar mucho y la faena quedó en nada.
ABC. José
Luis SUÁREZ-GUANES. Luis de Pauloba dejó ver su clase
Ganó terreno Juan Pedro Galán en las verónicas iniciales al toro de la
confirmación. El astado cumplió en las dos varas que tomó. Luis de Pauloba se
lució en un quite por verónicas, especialmente en la media de cierre. Con la
muleta, Galán se sacó el toro a las afueras, andándole con mucho gusto.
Ejecutó dos series con la derecha: bien la primera y más baja la segunda, ya
que desplazó bastante la res, circunstancia que repitió al torear con la
izquierda. Prosiguió con ambas manos en signo descendente y no acertó con la
espada hasta el tercer intento.
El cuarto se quedó corto y, por su falta de fuerzas, se defendía y echaba
la cara arriba. No pasó nada de particular en el primer tercio, y con la flámula
Juan Pedro Galán lo pasó con voluntad y acierto, pero de forma brusca.
Luis de Pauloba ejecutó algunas verónicas de verdadero porte y elegancia en
su primero. El bovino tenía muy poca fuerza, blandeó tras las varas y se cayó
cuán largo era en el tercio de banderillas. La faena de muleta gozó de las
buenas formas del toreo de Pauloba, pero era imposible la transmisión, y ésta
sólo llegó en un excelente pase de pecho y en un precioso y sentido ayudado
por bajo. Acabó de una estocada.
El quinto fue devuelto a los corrales por su poca fuerza, después de unas
extraordinarias verónicas de Luis de Pauloba, rematadas con una media
sensacional. Salió en su lugar uno de Astolfi, que tampoco poseía mucha
fortaleza, y con el que Pauloba solamente pudo estar digno.
José Ignacio Ramos escuchó aplausos al veroniquear ligado, con arranque y
entusiasmo. Banderilleó de forma espectacular. Labor voluntariosa y anodina
ante un toro noble pero algo parado.
Ramos cumplió en banderillas en el sexto. El toro pareció arreglarse en la
muleta con un toreo de cercanías de su matador, que, luego, no encontró la
entente con la espada.
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