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Festejo
PLAZA DE TOROS DE
HUESCA
Feria de San Lorenzo
Tarde del domingo, 12 de agosto 2001
Corrida de toros
Crónicas de la prensa
FICHA TÉCNICA
Ganadería: toros de Javier
Pérez Tabernero (desiguales de presentación
y que, en general, dieron buen juego).
Diestros:
Entrada: casi lleno.
Crónicas de la prensa:
Agencias.
Agencias.
Espartaco se alza como triunfador en tarde
pletórica
El diestro Juan Antonio Ruiz Espartaco, que se
despedía de la afición de Huesca en la temporada de su despedida,
consiguió un triunfo de cuatro orejas y con salida a hombros en compañía
de Jesús Janeiro Jesulín de Ubrique, que también obtuvo dos trofeos.
Antes del paseíllo, se descubrió en el patio de caballos de la
plaza un azulejo a Espartaco en conmemoración de los veinte años de
actuación en la feria de Huesca, un torero muy vinculado a su tierra.
Al primer toro, de nombre Curioso, cornicorto, corto y justo de
fuerzas, que se quebrantó en el tercio de varas, Espartaco lo lanceó a
la verónica ganando terreno. En las afueras planteó una inteligente
faena al noble animal, una labor por ambos pitones en la que destacaron
naturales largos. Acabó incluso con su tradicional desplante de
rodillas para matar de media eficaz y ganar dos orejas.
Con el manejable cuarto, Espartaco volvió a reeditar su buen hacer
en una faena que brindó, la última de su carrera en la plaza oscense,
al público. Toreo con gusto el de Espartinas que volvió a cortar otras
dos orejas en un día para el recuerdo.
Jesulín de Ubrique realizó una faena entonada, aunque demasiado
larga a su primero, segundo de la tarde, al que cortó una oreja, aunque
falló con los aceros, pues precisó de un pinchazo, estocada y
descabello.
En el quinto volvió nuevamente a cumplir con un toro encastado y
logró el otro trofeo que le sirvió para acompañar a Espartaco por la
Puerta Grande.
Manuel Caballero se las vio en primer lugar con un astado manso, con
tendencia a tablas, que sin embargo no tenía maldad. El manchego cumplió
en una faena interesante junto a tablas y ganó una merecida oreja.
Sin embargo, ante el que cerró plaza, estuvo muy desacertado con la
espada, que hizo guardia, y perdió el pasaporte para salir a hombros
junto a sus compañeros, tras una labor en la que hubo temple. En este
toro destacó el banderillero José Antonio Carretero, quien prendió
dos grandes pares.
Al final, el festejo, entretenido, acabó ya de noche, con la salida
a hombros de Espartaco y Jesulín de Ubrique, en un festejo en el que el
encierro de Javier Pérez Tabernero dio un buen juego en términos
generales, con algunos toros mal presentados, cornicortos.
Lo mejor, sin duda, el adiós triunfal de Espartaco de Huesca.
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