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TOROS
EN HIGUERA
DE LA SIERRA |
Plaza
de toros: datos e imágenes
"Higuera
de la Sierra y el Padre Girón..."
Temporadas
anteriores Temporadas 2002 Temporadas
2003
TEMPORADA
2007
Martes, 4 de septiembre. Dos toros de Gavira
(1º y 4º), dos de Aldeaquemada
(2º y 5º), uno de El
Torero (premiado con la vuelta al ruedo) y uno de Peñajara,
para Manuel Díaz "El Cordobés"
(dos orejas y rabo y dos orejas y rabo), Daniel
Luque (dos orejas y rabo y dos orejas y rabo) y Pérez Mota
(dos orejas y rabo y dos orejas y rabo). Más de tres cuartos de plaza.
TEMPORADA
2005
Sábado, 23 de julio. XXXVIII Festival benéfico.
Novillos de Luis
Algarra, Federico Molino,
Guadaira, Las Monjas,
Diego Puerta, Los Guateles
y Millares (de distinta presentación y juego),
para el rejoneador José Luis Cañaveral (dos orejas)
y para Emilio Silvera (oreja),
Miguel Báez "Litri" (dos orejas),
Rafael Camino (dos orejas),
Julio Aparicio (dos orejas y rabo),
José Borrero (dos orejas) y Manolo Macías (dos orejas). Lleno.
TEMPORADA
2003
Sábado, 26 de julio. 35º Festival benéfico.
Toros de distintas ganaderías, para José
Luis Parada, El Litri, Carnicerito
de Úbeda, Jesús de Fariña
y El Cid; y los novilleros El
Capea y Luis Martín Núñez. El festival será retransmitido por Canal
Sur TV.
TEMPORADA
2002
Viernes, 13 de
septiembre. 34º Festival Benéfico. Homenaje a Curro Romero.
Ganado de distintas ganaderías, para Javier
Buendía (dos orejas) José Luis
Parada (dos orejas y rabo), César
Rincón (dos orejas y rabo),
Miguel Báez Litri (dos
orejas y rabo), Chiquilín
(dos orejas y rabo),
Dávila Miura
(dos orejas y rabo),
El Cid
(dos orejas y rabo) y Alejandro Amaya
(dos orejas y rabo).
Temporadas anteriores
Sábado, 21 de julio´2001. Novillos de distintas
ganaderías, para José Luis
Parada (dos orejas), Miguel Báez, Litri
(dos orejas y rabo), Enrique
Ponce (dos orejas y rabo), Julio Aparicio
(dos orejas; sufrió una voltereta sin consecuencias), El
Tato (dos orejas), Óscar
Higares (dos orejas) y Javier
Conde (dos orejas). Lleno.
Domingo, 27 de agosto´2000. Novillada sin caballos.
Erales de la Viuda de Tassara,
para Eva Florencia, Vanesa Montoya y Alejandra Chacón. Organiza: Escuela de
Tauromaquia de Sevilla. A las 18:30 horas.
Sábado,
29 de julio´2000. XXXII Edición del Festival de Higuera de la Sierra.
Toros de distintas ganaderías, para Curro Romero,
José Luis Parada, Ortega
Cano, Litri hijo, Chiquilín,
Dávila Miura y el novillero Curro
Chicuelo. Este festival servirá para rendir homenaje a Miguel
Báez Espuny, Litri padre, que este año cumple cincuenta años de
alternativa.
Sábado, 28 de agosto´99.
Higuera de la Sierra (Huelva). 31ª Edición del Festival. Reses de distintas ganaderías,
para Curro Romero
(dos oreja y rabo), Parada (dos orejas y
rabo), Tomás Campuzano
(dos orejas y rabo), Emilio Silvera
(ovacion), Canales Rivera (dos orejas y rabo) Chiquilín (oreja) y el novillero El Cid (dos orejas y
rabo). Organizó el padre Francisco Girón.
ABC.
Por Manuel
Ramírez. Edición del 3 de agosto´2001. Higuera
de la Sierra y el padre Girón
Lleva treinta y tres años
seguidos organizando un festival taurino para que en su pueblo,
Higuera de la Sierra, no falten dineros para la residencia de ancianos
y para la Cabalgata de Reyes Magos que causa asombro cada cinco de
enero y no tiene que envidiar a ninguna otra.Es el padre Girón, don
Francisco Girón, chaparrito de cuerpo y grande de alma, puro nervio a
la hora de darse a los demás y ese tipo de cura de los que hacen
afición, de los que se llevan a la gente en el pico porque desde
lejos se les ve la bondad, el optimismo, el dinamismo y esa aceleración
en todo lo que hace que despierta al más dormido y encarrila al más
descarrilado, de los que no ceja hasta conseguir el beneficio para los
suyos, el pueblo entero, ni un minuto de su tiempo, de los que conoce
a todo el mundo porque es una gloria conocerle a él.
Es el día del festival uno de los más importantes del año en ese
pueblito blanco como la nieve, merengue de casas como contrapunto del
verdor de su sierra que muestra, en sus calles, las cales en las que
reverberan las luces del lorenzo y las sombras serranas que apaciguan
las calores del levante y por las que no parece que pase el tiempo
pues, en el frescor de sus patios, en las penumbras de sus zaguanes
con marco de cancelas de fragua y empaque de siglos más parece que el
propio tiempo se detiene para cobijarse en sus entrañas.
Ese día, el de los toros, la tranquilidad de sus calles se vuelve
ruido y ajetreo. Furgonetas o monovolúmenes de cuadrillas toreras -ya
no quedan hispanosuizas ni rollsroyces con búcaros en la baca junto a
los esportones y transportines para ampliar el número de sus asientos
ni cadillacs relucientes capaces de llevar dentro al matador, los
banderilleros, los picadores, el mozoespá, el ayuda y el apoderado-,
chavales cazaautógrafos de las figuras, goteo de aficionados que van
llegando, desde los más diversos lugares, que llevan ya muchos años
llegándose por allí en este mes de tantas calores y, en medio de
este trajinar, el cura Girón yendo de la taquilla a la plaza, de la
plaza al salón donde Miguel Báez, Litri padre, está bordando una
paella y, de allí a su casa, la casa del cura, donde, a las cinco y
pico de la tarde, casi cuando la música ya está afinando sus
instrumentos para ir hasta la plaza desde las puertas de la preciosa
Iglesia Parroquial, se celebra la misa.
Hasta en esto es distinto este cura Girón. La ceremonia se hace en
el salón comedor de su casa, cocina al fondo, mediopunto con
cristalería de colores como cenefa -rojos y verdes, reflejos
coloniales y murmullo de mecedora y pericón- en el portón que da al
patio, entreabierto para que corra corriente haciendo hilo la
embestida del viento al arrancarse desde el zaguán, don Francisco va
colocando los avíos de la ceremonia mientras, en habitaciones
contiguas, algunos de los toreros o cuadrillas enteras van vistiéndose
y, en torno a la mesa convertida en altar, comienza una de las misas más
maravillosas que puedan escucharse.
Si la misa es un diálogo con Dios, el celebrante, don Francisco,
lo abre en tertulia para hacer partícipe a todos los que tenemos la
dicha de escucharla. Las lecturas, los salmos, las preces, hasta el
momento solemne de la consagración del Cuerpo y la Sangre de Cristo
se ven adobados por comentarios, meditaciones improvisadas que
cautivan para que el respeto y el silencio se entremezclen con algarabía
de chavalillos y emoción de los mayores.
Allí se recuerdan a los toreros que fueron y que ya no están con
nosotros, a ganaderos que ayudaron mucho y tampoco están y a los que
van a torear esa misma tarde y a los que el padre Girón, alguacilillo
de lujo, les entrega las dos orejas y el rabo de la solidaridad.
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