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TOROS EN
ILLUMBE
Datos
del coso
TEMPORADA 2001
festejos celebrados
Semana Grande de San Sebastián
Domingo, 12 de agosto. Toros de Capea,
para Joao Moura,
Javier Buendía y Hermoso de
Mendoza. Acceso a ficha
técnica y crónicas del festejo.
Lunes, 13 de agosto. Toros de Torrestrella,
para Enrique Ponce, El
Califa y Rivera Ordóñez. Acceso a ficha
técnica y crónicas del festejo.
Martes, 14 de agosto. Toros de Valdefresno, para Ortega Cano,
Víctor Puerto y Morante de la Puebla. Acceso a ficha
técnica y crónicas del festejo. Miércoles, 15 de agosto.
Un toro de Murube para Hermoso de Mendoza, y seis de Jandilla
para los matadores Espartaco, Morante de la
Puebla y Rafael de Julia. Acceso a ficha
técnica del festejo.
Jueves, 16 de agosto. Toros de El
Pilar, para Enrique Ponce, Finito de Córdoba y Javier
Castaño. Acceso a ficha
técnica del festejo.
Viernes, 17 de agosto. Toros de El
Torreón, para Manuel
Caballero, Eugenio de Mora y Javier Castaño. Acceso a ficha
técnica del festejo.
Sábado, 18 de agosto. Toros de Mari
Carmen Camacho, para Jesulín, Finito de Córdoba y Miguel
Abellán. Acceso a ficha
técnica del festejo.
Domingo, 19 de agosto. Toros de Victorino
Martín, para Pepín Liria, Juan José Padilla y Fernández
Meca. Acceso a ficha
técnica del festejo.
Temporada 2001 Festejos
celebrados
IV Encuentro Mundial de Novilleros
Javier
Valverde, Salvador Vega y César Jiménez vencedores del IV Encuentro de
Novilleros
Javier Castaño
sufre cogida en su alternativa
Sábado, 17 de febrero. Novillos de Montalvo
(bien presentados, siendo ovacionados el segundo y el sexto),
para Leandro Marcos
(saludo y ovación), El
Jalisco (silencio y silencio tras aviso) y Matías Tejela (ovación
y saludo). Casi media entrada. Crónica
del festejo.
Sábado, 24 de febrero. Novillos de La
Quinta (encastados), para Abrahám
Barragán (ovación con saludos y una oreja), Guerrita (silencio y
vuelta tras aviso) y Javier Valverde( dos vueltas al ruedo). Menos de
media entrada.
Sábado, 3 de marzo. Novillos de San
Martín (desiguales de presentación y juego; los
mejores, 3º, 5º y 6º), para Fabián Barba (saludos y división, tres
avisos), Salvador Vega (silencio tras aviso y oreja), César Jiménez (oreja
y vuelta al ruedo tras aviso). Media entrada. Crónica
de El País.
Sábado, 10 de marzo. Novillos de Mari
Carmen Camacho (de juego desigual), para Fernández
Pineda (saludos y palmas), Sergio Aguilar
(saludos y oreja) y Julien Lescarret
(saludos y oreja). Más de media plaza. Crónica
de la prensa.
Sábado, 17 de marzo. Novillos de Cebada
Gago (bien presentados, encastados), para Reyes Mendoza (oreja y
vuelta), Luis Vital Procuna
(aviso, ovación y saludos en ambos), Sánchez Pulido
(silencio, aviso y silencio).Media plaza. Crónica
de ABC.
Sábado, 24 de marzo.
Novillos de Pedro y Verónica Gutiérrez
Lorenzo (justos de presentación y juego, mansos excepto el 5º, bueno),
para Abrahám
Barragán (saludos), Sergio Aguilar
(vuelta por su cuenta tras aviso), Javier Valverde (vuelta), Julien Lescarret
(saludos desde el tercio), Salvador Vega (oreja), y para César Jiménez
(oreja). Media plaza.
Domingo 25 de marzo. Novillos de Martínez Elizondo para la
segunda semifinal (sin clase, bastos), para Abrahám
Barragán, (palmas), Sergio Aguilar
(palmas),
Javier Valverde (ovación), Julien Lescarret
(palmas),
Salvador Vega (palmas) y Cesar Jiménez (vuelta). Media entrada.
Viernes 30 de marzo. Novillos de
Fuente
Ymbro, para los tres finalistas de los festejos anteriores: Javier
Valverde, Salvador Vega y César Jiménez. Acceso
a las crónicas del festejo.
Sábado, 31 de marzo. Toros de Victorino
Martín (bien presentados, el 6º, el mejor) para Ruiz Miguel
(saludos, saludos y pitos),
Fernández Meca (saludos tras
aviso, saludos tras aviso y oreja) y Juan
José Padilla (resultó cogido grave). Crónica
del festejo. Media entrada.
Domingo, 1 de abril. Toros
de Santiago Domecq,
para Enrique Ponce, El
Juli y Javier Castaño. Acceso
a ficha técnica y crónicas del festejo.
ABC.
Zabala de la Serna. Edición del 1 de abril´2001. El
milagro de Padilla
Juan José Padilla, como tantas
tardes, acudió a la puerta de toriles. A portagayola se reciben ya
muchos toros y la gente le ha perdido el respeto, a la par que le ha
restado importancia. Postrarse arrodillado ante la oscuridad del túnel
de chiqueros da miedo. Al menos a uno le sigue dando. Porque es un
albur. De la negrura apareció como una exhalación un victorino cárdeno,
como un obús de la boca de un cañón, como una bala contra el cuello
de Padilla. ¡Zas! En un abrir y cerrar de ojos el torero era
arrastrado por los astifinos pitones. El grito de pánico recorrió
Illumbe. Una consecución de imágenes se agolpó en la memoria
insegura: la cornada de Paquirri en la Maestranza, la de Pepe Luis
Vargas o Franco Cardeño. Todas en la raya blanca del tercio de la
incertidumbre, todas en chiqueros, todas en Sevilla.
El revuelo de pavor, las zapatillas yertas y la
montera negra y sola junto al capote tendido en la arena; Padilla se
palpaba con desesperación en busca de la herida, en pie, pálido; las
cuadrillas corrían en medio del desbarajuste. Mala sensación, mala.
Cuervos revoloteaban en la tarde. Pero al jerezano no le habían dado
cita en el otro lado. Vive de milagro. Si en lugar de hundirse el «puñal»
entre la casaquilla y la clavícula atraviesa la yugular o la carótida,
hablaríamos ahora en luctuosos términos, de gloria y muerte quizá.
Cuando la voz de que el parte de guerra era menor de lo esperado, la
tranquilidad se aposentó en los tendidos, aunque el cuerpo ya nadie
fue capaz de reponerlo.
En cuanto al análisis de la corrida de Victorino,
crea honda preocupación. Ya la corrida de la Feria de Otoño última
de Madrid trajo dudas; la flojedad en Zaragoza ahondó el temor; la
dulzura de la pasada Feria de Castellón no lo recuperó; el encierro,
que dicen los mexicanos, de ayer no augura mejores tiempos. Blandos
toros, victorinos de tulipán. Si no aparece el excepcional sexto, se
ve la copla. Y, sin embargo, que nadie traduzca la blandenguería por
comodidad para los toreros, puesto que en cuanto mantenían la
vertical, la horizontal en este caso, se revolvían y buscaban.
Meca le cortó una oreja al fenomenal victorino que
cerraba plaza a base de derechazos. Por el izquierdo apenas se puso. O
no se puso cómo hay que ponerse. Dudó el toro y dudó él. O
viceversa. Los muletazos diestros se sucedieron recios, ligados,
tersos, bastos como alpargatas.
El segundo se recuperó de la flojedad incipiente que
le acuciaba y metió bien la cara a derechas. La faena del francés
resultó larga y acabó mal con la espada. Fernández Meca se fajó
con el cuarto, un tío, de peligroso y corto viaje. Hizo un esfuerzo
durante toda su actuación, esa es la verdad.
Reaparecía Ruiz Miguel, ya de manera oficial. La
tarde no rodó a su favor, pero esbozó detalles toreros en la plaza:
en la manera de andarles a los toros, en la colocación, en la veteranía
y en la técnica vetusta en definitiva. La suavidad, la calidad y la
invalidez del primero permitieron el trazo limpio y despacioso de los
pases; el tercero dejaba estar por el derecho, no así por el
contrario; el quinto, zafio, gazapón y correoso, le enganchó
demasiado. Al maestro de San Fernando, aunque muy en Ortega, no le
vinieron las cosas de cara, y además mató de pena. Arriba, más o
menos, sólo cayó una estocada.
Parte facultativo: Juan José Padilla sufrió «una
cornada en la clavícula derecha, con dos trayectorias, ascendente y
descendente, que deja al descubierto vasos sanguíneos pero sin dañar
ninguno de ellos, de pronóstico grave».
ABC.
José Luis Merino. Edición del 18 de marzo´2001. Mandó
Reyes
De los tres novilleros, Reyes Mendoza es quien atesoró
ayer más cualidades toreras. Toreó a su primero con derechazos
templados y naturales de muy buena factura. Lo toreó de cerca,
sumamente valiente. Cortó una oreja en su primero, que abría plaza.
En su segundo, un novillo con dificultades, inició la faena con
doblones muy ajustados, para instrumentar seguidamente dos tandas de
derechazos muy ligados y exponiendo mucho. Cobró una certerísima
estocada. Hay torero, porque hay valor y tiene cadencia en sus muñecas.
El portugués Luis Vital Procuna sigue entusiasmando a
las masas con las banderillas, como ya lo hiciera el año pasado. Tal
vez ha ganado en profundidad y arrojo. Sin embargo, no ha ganado
demasiado a la hora de tomar la muleta y, en especial, cuando tiene
que entrar a matar. Ahí estuvo hecho un pinchauvas. Sánchez Pulido
es un joven torero bullidor. En sus dos faenas muleteriles le faltó
profundidad y mando. En su segundo novillo, sexto de la tarde, por no
estar bien asesorado no pudo dominar a la res. El pitón bueno era el
izquierdo y se empeñó en torear con la mano derecha. Y por ahí el
toro casi se lo come.
Hay que consignar una espléndida vara a ese sexto
toro de la tarde, realizada como mandan los cánones: el novillo; de
lejos; el picador, dándole el pecho del caballo, y en cuanto el toro
se arrancó picarle en el sitio exacto y aguantar la embestida. Fue
una de las cosas más hermosas que pasaron por la tarde donostiarra.
Eso, y la constatación del toreo que nos brindó el espada Reyes
Mendoza. Los toros de Cebada Gago dejaron en la arena cosas de buen
son.
Sin embargo, Reyes Mendoza no se clasificó ayer en el
IV Encuentro Mundial de Novilleros. El jurado tuvo en cuenta su
actuación pero consideró que se descalificó él mismo al anunciarse
en Madrid el día 25. Fueron elegidos para formar los carteles del 24
y 25 Abraham Barragán, Sergio Aguilar, Javier Valverde, Julien
Lescarret, Salvador Vega y César Jiménez.
El
País. Domingo, 11 de marzo´2001. JOSE LUIS MERINO. El
buen toreo del francés
El francés de Burdeos Julien Lescarret triunfó en el sexto de la
tarde. Le concedieron una oreja y hubo petición de otra. En ese novillo
la faena empezó con buen son. Instrumentó unos muy buenos doblones,
para después dar dos tandas de derechazos largos y ligados. A
continuación dio unos naturales muy ligados, y volvió a torear por
derechazos con buen ajuste. Mató bien y ganó el premio aludido. En el
tercero de la tarde, no consiguió ligar demasiado bien los naturales y
los derechazos, mas estuvo con oficio y muy torero. En ese novillo armó
un alboroto con el capote toreando por chicuelinas, delantales y
navarras.
Cortó también oreja Sergio Aguilar, sin embargo este trofeo no tenía
el peso específico del que le otorgaron al francés. El torero madrileño
conforma una manera de torear muy hierática y llevando a los novillos
al hilo de los pitones. Es un toreo vertical, efectista, solemne, pero
al que le falta la densidad del toreo profundo. Estuvo por debajo del
novillo, un ejemplar para haberle cortado las dos orejas si le hubiera
echado la intensidad y el buen toreo que requería la manejabilidad del
bicho.
Fernández Pineda apuntó cierta clase en algunos naturales y
derechazos, e incluso se ve que torea bien a la verónica. Es verdad que
le tocaron los novillos más blandos de la tarde y, por ende, los que
menos lucimiento demostraron.
La presentación de los novillos dejó bastante que desear por la
comodidad de las cabezas: eran novillos abrochados y gachos.
Hemos encontrado una desventaja respecto al año pasado por parte de
la empresa Chopera. En esta ocasión no han facilitado, tal como lo
hicieron el año anterior, la nacionalidad de los novilleros
intervinientes. Los espectadores no sabían si quienes estaban en el
ruedo eran mexicanos, colombianos, franceses, españoles o de aún más
lejos. El muchacho que viene de otro país quiere que se sepa de dónde
es. Cada cual posee un legítimo orgullo patrio, por otra parte resulta
natural. Al hurtarse su filiación parece que se les trata como mercancía
anónima.
Si se hacen públicas las nacionalidades de los actuantes, el
espectador puede adquirir conocimientos respecto a estilos y modos de
torear según de qué lugares son los espadas que saltan a la arena. No
nos parece que sea mucho pedir. Sobre todo, teniendo en cuenta que el año
pasado la empresa informaba en los carteles de mano que daban en la
entrada de dónde era cada diestro.
El País. JOSÉ LUIS MERINO.
Edición
del 4
de marzo 2001.
La
insensibilidad de un presidente
Lo que son las cosas del toreo, un joven mexicano llamado Fabián
Barba tiene capacidad para ser torero, pero no pudo demostrarlo porque
pechó con el peor lote de la tarde. Su primero era novillo incómodo
y cabeceaba; su segundo, un mansote declarado. Estuvo el azteca muy
por encima de los novillos que le tocaron. Demostró valor y oficio.
La otra cara de la moneda la tuvieron los dos restantes novilleros:
Salvador Vega, que toreó a su segundo con muy buenos derechazos,
ligados, templados y con cadencia. Mas el novillo por el pitón
derecho era un auténtico bombón. Su primer ejemplar también le ayudó
mucho porque humillaba muy bien. A ese novillo le instrumentó
derechazos con la mano alta. Donde estuvo mejor fue en una serie de
naturales ligados.
El triunfador de la tarde se llama César Jiménez. Estuvo en todo
momento con rabieta de novillero. En su primero inició la faena con
pases cambiados y siguió con tres tandas de derechazos largos y
ligados. En ese novillo cortó la oreja. Donde se mostró con más
clase fue en el último de la tarde, al que instrumentó derechazos y
naturales muy ligados; especialmente ligados. Lástima que mató mal.
De todos modos, hay torero, aunque en algunos puntos se le encuentre
un poco verde e incluso con una tendencia al toreo de escayola.
Hay que destacar la falta de sensibilidad del presidente de la
corrida. Aplicó el reglamento con una severidad que no la hemos
encontrado cuando participan las grandes figuras del toreo en esta
plaza de Illumbe. Lo decimos porque el cuarto novillo, que era, como
se ha dicho, un auténtico mansote, creó muchas complicaciones a la
hora de dejarse matar. Fabián Barba trató de irse hacia arriba a
matar el toro. No obstante, no consiguió acertar, pese a que se
tiraba de buena ley. Pues bien, faltando segundos para que el toro
cayera muerto definitivamente, el presidente no tuvo la generosidad de
esperar unos segundos y soltó el tercer aviso de forma implacable. En
ese momento, el público percibió que el reloj del presidente parecía
que era la horca de la Revolución Francesa: dura, implacable, sin
alma.
Este año las entradas más baratas han subido un 60%. Los que
pagaron 500 pesetas, ahora tienen que soltar 800. Buena parte del público
se pregunta si eso obedece a lo de las vacas locas o es que
alguien se ha vuelto loco de repente. Algún vecino de la localidad ha
asegurado que más que nada alguien se ha hecho el loco de repente. ¿Esa
subida es un adelanto de lo que va a suceder con el billetaje de los
festejos taurinos a partir de la temporada que está a punto de
empezar?
El País. JOSÉ LUIS MERINO. Domingo, 18
de febrero´2001. Encuentro
de novilleros
La temporada taurina en el País Vasco empezó con muchas ganas por
parte de los novilleros, pero sin la lección aprendida a la hora de
utilizar los aceros. El torero mexicano José Orozco, El Jalisco, ha
mejorado en cuanto a su verdor torero; sin embargo, sigue sin destacar.
En su primero hizo una faena con las dos manos sin ligar apenas los
pases, aunque algunos naturales y derechazos los ejecutara templaditos.
En los dos toros se alargó demasiado; sobre todo en el cuarto, que era
un mulotauro y no tenía siquiera un pase; el azteca se empeñó en
darle pases como si fuera un toro de bandera.
Leandro Marcos dejó un sabor de torero artista. A la faena de su
primero -dicho sea de paso, un novillo espléndido- le instrumentó
naturales muy templados, no del todo ligados, mas alguno de ellos
realizados con mucho empaque. En su segundo, sin llegar a ligar en ningún
momento, por lo menos dejó también muestras de que atesora mucha
plasticidad en su toreo. Lamentablemente, con la espada es un auténtico
pinchaúvas. De todos modos, el público percibió unos buenos aromas en
su muñeca. Siempre que los toreros ponen belleza en los pases que
ejecutan, eso llega muy adentro del aficionado.
Matías Tejela tenía algún trofeo ganado en el último de la tarde,
porque puso empeño, ganas de calentar a la parroquia y toreó con las
dos manos en su faena de muleta. No obstante, estuvo demasiado acelerado
en ese toro. Hasta los desplantes tenían la velocidad del bólido, e
incluso las trincherillas también iban rapidillas como el viento.
La base de la fiesta
La tarde del pasado sábado abría, como hemos dicho, la temporada en
la plaza de Illumbe, que a su vez es una de las plazas de primera que
existen en el País Vasco, junto a la veterana de Vista Alegre (Bilbao).
Parece interesante que, por segundo año consecutivo, los Chopera lleven
a su plaza el Encuentro Mundial de Novilleros. Se trata de fomentar la
base de la fiesta de los toros, que se traduce en el estamento
novilleril.
Fue muy grato constatar que el público que asistió a la novillada
tenía unas características de mayor enjundia en cuanto a lo que
llamamos ser entendido con relación al público que asiste en la
Semana Grande donostiarra. Los asistentes a la novillada de ayer
supieron calibrar la calidad de los novillos, en especial el segundo, no
permitieron que los picadores camparan a sus anchas y sintieron que el
espectáculo que estaban viendo era algo tan serio y profundo como si en
el coso estuvieran los mismísimos José Tomas, Enrique Ponce o El Juli.
Esos matices son los que permiten entender que los aficionados son
una de las partes fundamentales de la fiesta. Si los taurinos quieren
que todo sea jauja, el verdadero aficionado aspira a que las cosas sean
lo que tienen que ser. Y no desean claudicar ante nada ni ante nadie. La
seriedad de la fiesta depende de aquellos que pagan pero que, al pagar,
exigen que el espectáculo transcurra de acuerdo a los cánones del arte
de los toros.
El próximo sábado continuará este ciclo de novilleros y seguirá
unos cuantos sábados más. Veremos a toreros españoles, franceses y de
la América hispana. Los días 24 y 25 de marzo están programadas las
dos semifinales, para que el 30 de marzo se celebre la gran final. Esto
no ha hecho más que empezar. La fiesta está en manos de estos jóvenes
diestros. |
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